Ahora empieza la sucesión real

El propio Daniele ha dicho, en repetidas oportunidades, que “la lista Verde se partiría en 4” si él no se presentara. Él no se presentó. Será cuestión de tiempo verificar la precisión de sus predicciones.

Por Felipe Osman

Daniel Fernández – Ariel Quiñone

No hubo sorpresas en la elección de los municipales. Beatriz Biolatto se alzó con una categórica victoria frente a la trotskista lista Fucsia, capitaneada por Susana Rins. Daniele logró así “heredarse en vida”, transfiriendo sus votos a su pareja, en una jugada genéticamente del peor peronismo.
Cabe, ahora sí, una vez resuelta la sucesión “formal” del poder, preguntarse acerca de cómo se producirá la sucesión “real” del poder, con el histórico secretario general afuera del tablero, y tensiones internas que tienden a la dispersión.
La celada que el sindicalista tendió a sus entonces posibles competidores, luego de que Mestre decretara su “estado jubilatorio”, fue la piedra angular sobre la cual construyó esta victoria. Los principales referentes gremiales que podrían haberle disputado el poder, cayeron en la trampa cuando el gremialista prometió un mandato de Biolatto que sólo duraría algunos meses, hasta que su situación judicial estuviera definitivamente aclarada para permitirle competir por la Secretaría General, en elecciones anticipadas. Pero una vez que concluyó el plazo para inscribir nuevas postulaciones, Daniele olvidó esta promesa y comenzó a hacer campaña por “Biolatto por tres años”.
Así, libró una batalla sin contendientes, compitiendo contra una lista que nunca obtuvo más del cinco por ciento de los sufragios. Dada la coyuntura particular en la que se dieron estos comicios, los trotskistas arañaron los nueve puntos pero, desde luego, eso no bastó siquiera para opacar la victoria de la lista Verde. Suenan, incluso, bastante acertadas las observaciones de quienes entienden que la postulación de Susana Rins al frente de la lista Fucsia fue solo una “candidatura testimonial”, para posicionarse dentro del Partido Obrero, del cual proviene.
Ahora bien, el propio Daniele ha dicho, en repetidas oportunidades, que “la lista Verde se partiría en 4” si él no se presentara. Él no se presentó. Será cuestión de tiempo verificar la precisión de sus predicciones. Y quienes legítimamente aspiraban a competir por el control del sindicato no están nada contentos con la jugada del máximo referente de los verdes. Esperan, seguramente con más ilusión que racionalidad, que Daniele abra el juego, como lo prometió, realizando nuevos comicios antes de promediar el 2018. Pero nadie espera demasiado, y apenas perciban que lo prometido no será cumplido las cuerdas se empezarán a tensar.
Raúl Daniel “Chiquito” Fernández, referente de las áreas operativas aceptó, con resignación, formar parte de la lista Verde, pero sus ambiciones no terminan en el segundo puesto. Ariel Quiñone, por otro lado, lideró otrora la lista Naranja, la que más se ha acercado a disputarle el poder al oficialismo danielista. Desde allí y para abajo, la lista de pretendientes a cargos de peso dentro de la dirigencia gremial es larga y difícil de controlar.



1 Comentario

  1. Hizo la gran Kirchner, miren como le fue a Nestor y su sucesora, claro ejemplo de estos peronistas que todavia no se dan cuenta que por no largar el poder van al muere

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