Previsible: lilismo aporta caos en la campaña de Cambiemos

Hernández Maqueda acusó a De la Sota y Schiaretti de ser “cómplices del narcotráfico sobre cuyas espaldas pesan un sinnúmero de muertos”.

Por Alejandro Moreno
amoreno@diarioalfil.com.ar

lilismoOctavo en la lista de candidatos a diputados nacionales, Gregorio Hernández Maqueda encontró la manera de hacerse notar: practica el lilismo. Desde el arranque mismo de la campaña elevó el tono del discurso previsto en la estrategia de Cambiemos, llegando ahora a vincular a Juan Schiaretti y a José Manuel de la Sota con asesinatos impunes. Lo repudian hasta sus socios políticos.
En uno de los primeros actos de la campaña para las PASO, Hernández Maqueda -cuentan que fue en Villa del Rosario- mostró un estilo encendido (o incendiario) que desencajaba con el plan de Cambiemos, que sin eludir las críticas al gobierno de Unión por Córdoba prefiere la nacionalización del debate, por ser una estrategia más rendidora. Por eso, en aquella oportunidad le llamaron la atención, pidiéndole que se amolde al trabajo en equipo (típico argumento PRO que asumen también los radicales). Su respuesta fue que seguía las indicaciones de Elisa Carrió.
Hernández Maqueda es la piedra en el zapato del cuidado plan de campaña elaborado por el sobrevalorado asesor en comunicación política, el ecuatoriano Jaime Durán Barba. Ya dio varias pistas en ese sentido, como cuando cuestionó a la intendente de Villa Dolores, Gloria Pereyra (radical, ex radical, kirchnerista, ex kirchnerista, y otra vez radical), acusándola de usar fondos públicos para difundir su imagen. Pereyra, con su pase de Concertación Forja a Cambiemos, le permite a los aliancistas pisar con más firmeza en un territorio (el departamento San Javier) en donde juega fuerte el presidente provisorio de la Legislatura, el peronista Oscar González. El intendente de Jesús María, Gabriel Frizza, debió viajar una semana después a Villa Dolores a recomponer a la flamante aliada, que él mismo se había encargado de incorporar.
Ya en junio habíamos anticipado en Alfil que el plan del candidato lilista era salir a jugar su propio partido, contradiciendo la “muy baja intensidad” de la campaña que anticipaba, precisamente, Frizza.
Los operadores de la campaña de Cambiemos ya reconocían que el joven, de 25 años, resultaba incontrolable y que sólo obedece las indicaciones de Carrió. Pero las declaraciones más recientes superaron el umbral de la tolerancia y surgieron las primeras respuestas.

Muy duro
Hernández Maqueda había arremetido directamente contra Schiaretti en agosto, unos días antes de las PASO, denunciándolo en el fuero penal por las declaraciones en que el gobernador afirmaba que la empresa Odebrecht no había pagado coimas en Córdoba porque “no los dejamos”, lo que para el lilista sugería que hubo una oferta y, en consecuencia, un delito que no se hizo público. Nadie lo respaldó en Cambiemos y la gran victoria en las urnas olvidó todo.
Ahora, jugó aún más fuerte. en declaraciones que formuló a Radio Jesús María: “ De la Sota es un mafioso y cómplice del narcotráfico, al igual que el actual gobernador Schiaretti, que es otro mafioso y otro cómplice del narcotráfico sobre cuyas espaldas pesan un sin número de muertos, empezando por Nora Dalmassi y por el ingeniero (Marcelo) Arias, que fue hallado muerto al pie del Panal”.
Incluso, en la misma entrevista, el lilista también dijo que el narcotráfico debe combatirse con la prevención del consumo, aunque eso arroje “menos réditos políticos para algunos funcionarios que se jactan de mostrar ante las cámaras cuántos kilos secuestraron de drogas”; justamente, eso hace con mucha frecuencia la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y es una de las banderas esenciales del gobierno de Mauricio Macri. Pero lo que agitó el escenario político fueron las denuncias contra De la Sota y Schiaretti

Réplica
El legislador peronista Carlos Presas respondió en Más Radio: “Me parecen aseveraciones demasiado fuertes y Frizza, que ha tenido una relación con uno y con otro (en relación a De la Sota y Schiaretti), si no se ha expresado está avalando las expresiones de este chico. O tendría que decir, públicamente, si él piensa lo mismo”.
Frizza recogió el reclamo de Presas y cuestionó el “nivel de violencia” de las declaraciones de Hernández Maqueda. “Cada uno es responsable de lo que dice, pero no compartimos para nada” lo que dijo. “No es el perfil que tenemos en Cambiemos”, recordó.



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