Guerra de egos rompe pax electoral en el Concejo

El intendente Ramón Mestre sugirió a la bancada oficialista evitar la presentación de proyectos polémicos, al menos hasta que se consume la compulsa legislativa.

Por Yanina Passero
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Belkis Garda, Lucas Balian, Lucas Cavallo y Abelardo Losano.

Los aliados de Cambiemos dicen que no tienen a mano encuestas “oficiales” para arriesgar por cuánto ganarán el domingo 22 en la perla macrista, la provincia de Córdoba. El guionista de la campaña, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, les mezquina el tesoro estadístico para que no holgazaneen, pese a que es muy poco probable que Unión por Córdoba de vuelta los resultados de las PASO.
En la última reunión de candidatos en Parque Norte, se exigió a los responsables de campaña que trabajen como si no existiera la inobjetable encuesta electoral del pasado 13 de agosto. En el caso cordobés, se sumó una exhortación adicional: no cometer errores, en especial con un peronismo dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad para dejarlos en evidencia.
En ese marco se inscribe la decisión política del intendente Ramón Mestre de “congelar” el Concejo Deliberante hasta que se sustancien los comicios. Predica con el ejemplo. En el Ejecutivo municipal también se puso freno al proyecto medular de la gestión: el nuevo llamado a licitación del servicio de recolección mecanizada de residuos. Programada inicialmente para el 8 de septiembre, será recién a fin de mes cuando se habilitará la compulsa.
Esta pausa es común en tiempos electorales y se explica por la exigencia adicional de evitar debates calientes que habiliten el fuego enemigo. La curiosidad, en esta oportunidad, la aportan algunos ediles de la bancada oficialista (Juntos por Córdoba) que parecen estar en desacuerdo con el pedido de bajar el perfil. Al fin y al cabo, toda campaña política es una vidriera excepcional para promocionarse o pasar viejas facturas a sus compañeros de bancada.
Olvidando el escándalo nacional que provocó la ordenanza para regular la provisión de azúcar en bares de la ciudad, la guerra de egos promete romper con la pax electoral pedida por Mestre. El primer duelo lo protagonizan el radical Lucas Cavallo con el macrista Abelardo Losano.
El edil amarillo está pasando por un momento de alta exposición pública luego que presentara un proyecto que impone un tributo municipal a los profesores de gimnasia que den clases en la vía pública y pagar un seguro de riesgo. Su compañero y ex presidente de la bancada también recorre los parques, pero para levantar contraargumentos. Asegura que la iniciativa es inviable. “El proyecto de ordenanza no contempla el libre uso del espacio público, ni la imposibilidad del municipio de regular la actividad laboral”, insistió en redes sociales.
Concejales radicales apoyan la moción de Cavallo, pero no comparten la militancia que encaró contra el proyecto de Losano en medio de la campaña electoral, cuando deben mostrarse unidos. Probablemente, esta haya sido la gota que colmó la paciencia de los concejales más influyentes de Juntos por Córdoba.
Recuérdese que el ex presidente de la Juventud Radical por Capital, también, mantiene diferencias con el ahora comandante del bloque y tocayo, Lucas Balian. A los naturales rencores que siguen por el reemplazo, Cavallo tampoco aprueba el modo de conducción del bloque o algunas presuntas improvisaciones legislativas. Los opositores coinciden en este reproche: afirman que el comando real de la bancada radical-macrista la lidera, en la práctica, Héctor “Coco” Carranza.
Al combo de las internas, deben sumarse la ausencia de diálogo con los concejales que responden al legislador Miguel Nicolás.
La guerra de individualidades continúa con la socialdemócrata Laura Sesma. Es para los radicales una potencial amenaza porque es impredecible. Por caso, en la sesión de hoy tomará estado parlamentario su repudio a las declaraciones del ex juez de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, quien sostuvo este domingo que las autoridades nacionales “cometen un terrible error al tratar de ocultar la desaparición forzada” de Santiago Maldonado, y al respecto, dijo que “no hay dudas” que el Gobierno “formó parte del encubrimiento”.
Sesma, integrante de la coalición Cambiemos y de estrechos vínculos con Elisa Carrió, busca protagonismo con temas que, para los aliados, es conveniente no profundizar.
Para cerrar, otra edila radical protagonizó un contrapunto con inspectores municipales. Belkis Garda denunció que empleados municipales agredieron a su hijo, luego de una discusión por una multa por una camioneta mal estacionada. La réplica llegó con la desmentida: los “zorros grises” aseguran que no agredieron al primogénito de la vicepresidenta primera del Concejo. Por el contrario, afirman que la dirigente “inventó la historia” para cubrir al muchacho.
El alto nivel de exposición pública de algunos concejales –“innecesaria”, afirman sus conmilitones- motivó a una improvisada reunión del bloque oficialista que, para colmo, tiene a su presidente de licencia por vacaciones.



1 Comentario

  1. Porque no se legisla sobre el uso del espacio publico con los barrilletes es un peligro correr mirando hacia arriba y ni hablar del riesgo con el tendido eléctrico? o con los que se quedan sentados horas tomando mate en los bancos de las plazas que son de todos? y los que venden pastelitos y manzanas azucaradas que atentan contra la salud de la población? habría que prohibirlos decididamente…y como harán para controlar en cada plaza de la ciudad a los titiriteros y cuentacuentos, tal vez cobrar un porcentaje por gorra? y porque no hacen «cochecitossendas» para las madres que con sus bebés para que no molesten en el espacio público? también podrían legislar sobre los que juegan al futbol en la plaza o en el parque, quién controla a los equipos, tienen seguro de vida los jugadores? caso están registrados? en fin… si la idea es «controlar», vamos mal, muy mal…si un legislador cree más en la fuerza de la ley que en la propia responsabilidad de cada ciudadano generará multiples leyes que le darán tranquilidad de conciencia, pero que serán absolutamente inutiles, odiosas y sobre todo, impracticables…

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