FIT hace campaña con… ¡Cataluña!

La coalición trotskista sorprendió con actos por la independencia de la comunidad autónoma española en plena campaña electoral.

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), que lleva como primera candidata a diputada nacional a Liliana Olivero, parece haber cambiado el rumbo de su campaña, para reorientarla hacia la política internacional. Su nuevo eje proselitista no es otro que el reclamos por la independencia de Cataluña.
Tras los numerosos incidentes acontecidos el domingo en el referéndum ilegal promovido por el Gobierno de Cataluña, la militancia trotskista se congregó ayer frente al consulado español, a metros de plaza España.
“Por la defensa al derecho a la autodeterminación nacional en Cataluña, repudiamos al gobierno represivo de Rajoy y la monarquía española” es la consigna con la que el FIT convocó, a menos de 20 días de las elecciones legislativas.
La apuesta por la independencia de la próspera región catalana pone en dudas la seriedad de la estrategia del FIT de cara a arrebatarle un escaño a las tres principales fuerzas cordobesas.

El country español
Desde la Transición española y la adopción del sistema de comunidades autónomas, a fines de los años 70, Cataluña se ha alzado como una de las regiones más florecientes de España.
La región en cuestión se ha caracterizado por superar a sus pares en indicadores sociales y económicos, cobijando en su territorio a muchas de las más grandes empresas españolas, así como a sus propietarios. Esta élite catalana es la que promueve desde hace años la desvinculación institucional de Cataluña con el resto de España.
Entre los argumentos más difundidos entre el pueblo catalán se ubica la supuesta realidad en que Cataluña aporta al Gobierno central más de lo que recibe de éste.
En términos coloquiales, los catalanes sostienen con su trabajo y esfuerzo a los “holgazanes” andaluces, castellanos y demás.
Es esta egoísta noción de “estaríamos mejor solos” la que impulsa a los catalanes a salirse de España, y que ahora es apoyada, desde la “Córdoba de la Nueva Andalucía”, por el frente que conforman el Partido Obrero, Izquierda Socialista y el Partido de los Trabajadores Socialistas.
¿Será que está evaluando el FIT sumarse al cordobesismo de Unión por Córdoba? ¿O querrá acaso “devolverle a Córdoba lo que le corresponde” junto a Cambiemos? Estas son algunas de las pocas hipótesis que podrían justificar la obsesión por un tema tan ajeno a la realidad política cordobesa en plena campaña electoral.
La caracterización de Córdoba como una isla fue utilizada por diversas vertientes políticas, pero nunca por el trotskismo, que hace del internacionalismo una de sus banderas.

Referéndum y represión
La alianza de gobierno entre los populistas del Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCAT) y los independentistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Candidatura de Unidad Popular (CUP) ha marcado el avance de medidas unilaterales que buscan desembocar en la independencia.
El punto culminante de estas demagógicas acciones fue la puesta en marcha de un referéndum ilegal que, no sólo no fue pactado con el Gobierno central, sino que incumplió garantías básicas de todo proceso electoral. Por ejemplo, el padrón era universal: cada votante podía votar en cualquier mesa que eligiese y, por lo tanto, hacerlo en más de una ocasión.
Según el portavoz del Govern, Jordi Turull, la participación en la consulta ilegal rondó el 42 por ciento del padrón, con una cantidad de votantes inferior a la que participó en la consulta no vinculante de 2014. De ellos, el 90 por ciento avalaron la secesión catalana. Es decir, un máximo del 37,8 por ciento del padrón catalán (menos los votos duplicados) apoyó el domingo la independencia catalana.
La torpeza con que el gobierno de Mariano Rajoy reprimió innecesariamente a los independentistas catalanes es la bandera que utilizó el FIT en su convocatoria al consulado español, donde ya había hecho una parada el mismo domingo en el marco de la marcha por la aparición de Santiago Maldonado.
“Este episodio es algo que los trabajadores de todo el mundo debemos seguir de cerca. No podemos permitir que los Estados capitalistas lleven adelante ataques virulentos y coercitivos contra las voluntades populares”, expresó el candidato a diputado Jorge Navarro (PO).
El dirigente trotskista olvida causalmente el carácter profundamente capitalista que sostiene la lucha por la independencia catalana, donde incluso el “estado de bienestar” de otras regiones es visto como algo a evitar, al menos cuando se pague con dinero propio.



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