Candidato K se bajó de la lista y saltó al PJ Capital

El aspirante número ocho renunció a la boleta que encabeza Pablo Carro y anunció su pase formal a UPC. Ya integra el comando de campaña que políticamente dirige Alejandra Vigo.

Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

pjA tres semanas de la final electoral, las piezas se siguen moviendo dentro del tablero político cordobés. Mientras la coalición que patrocina el presidente Mauricio Macri cotiza en alza después de los resultados de la PASO y sus socios empujan para engordar el 44 por ciento, el peronismo provincial echa mano a toda estrategia que presuma una mejora para su última marca electoral.
El desafío, repetido en las filas del justicialismo cordobés, es -por lo menos- preservar las tres bancas de Diputados que ponen en juego el 22 de octubre y para ello, claro está, Unión por Córdoba deberá hacer un gran esfuerzo. En frente, el gigante Cambiemos también avanza en esta provincia y sueña con desembarcar en el Congreso nacional con seis parlamentarios propios.
Por eso, pos 13A, UPC con el gobernador Juan Schiaretti a la cabeza, hizo importantes revisiones con mira a las legislativas pero, sobre todo, pensando en el 2019. La necesidad de dar un golpe de efecto tras la magra cosecha se impuso en la conducción del PJ desde donde se enviaron claras señales de reacción, primero hacia adentro del partido y luego hacia afuera.
Ahora, la campaña se conduce por dos grandes rieles: por uno, van las acciones relacionadas al “lavado de cara” que se le dio en materia comunicacional y de marketing; mientras que por el otro, se mueven los jefes del peronismo con las cuestiones netamente políticas. En ese marco, se tomaron decisiones como la designación de coordinadores para cada uno de los departamentos de la provincia y también para las seccionales de la capital cordobesa. El propósito es ordenar el trabajo territorial y las actividades proselitistas unificando el mensaje de campaña.
El principal distrito electoral de la provincia siempre es un escenario complejo para el PJ que, en las PASO, quedó detrás de Cambiemos por una diferencia de 25 puntos. Ahora, la jefa política del PJ Capital y segunda candidata, Alejandra Vigo, intentará achicar esa diferencia y reorganizar el espacio pensando ya en el 2019.
En ese contexto se inscribe la movida política que ayer agitó las aguas dentro del kirchnerismo cordobés: la renuncia de uno de sus candidatos que desde hoy forma parte de la estructura formal de Unión por Córdoba.
Se trata de Sergio Flores, el número ocho de la boleta que encabeza Pablo Carro quien, tras una serie de reuniones con Vigo y hasta con el propio ministro de Gobierno, Carlos Massei, oficializó ayer el salto a las filas del schiarettismo.
El titular del Frente Integrador Popular (FIP) y dirigente peronista capitalino integra desde hoy el Comando de Campaña del PJ de esta ciudad junto a Raúl Lacava, Tito Lobo, Miguel Siciliano, Diego Hak y Soledad Ferraro, entre otros dirigentes.
Flores se sumó en el 2003 al kirchnerismo cordobés y desde entonces militó dentro del campo nacional y popular. Ayer, tras presentar su declinación dijo que formar parte de la lista del Frente Córdoba Ciudadana, fue un error. “Y debo admitirlo, me equivoqué. Córdoba Ciudadana reniega de las banderas del peronismo y el justicialismo cordobés. No encuentro sensibilidad social hacia los más humildes en los compañeros que lideran esta boleta”, argumentó y auguró la unidad del peronismo. “No voy a criticar a Cristina”, advirtió frente a un peronismo cordobés que devalúa el peso político de CKF en el escenario nacional.
Lo cierto es que la diáspora del kirchnerismo cordobés comenzó en el 2015 y registra varios antecedentes: muchos intendentes, legisladores y militantes abandonaron el proyecto K para sumarse al espacio de UPC siempre abierto al mercado de pases.

Aguas agitadas
Anoche, el kirchnerismo emitió un comunicado firmado por el propio Carro: “Unión Por Córdoba se encamina a repetir en octubre la derrota electoral de las PASO. En este escenario, recurren a maniobras arteras, muy reñidas con la decencia y la buena fe, para recuperar votos perdidos. Ahora, el octavo candidato de nuestra lista, Sergio Flores, anunció la renuncia a su candidatura, tentado por ofrecimientos de Unión Por Córdoba”, reza parte del escrito.
Algunos tomaron con sorpresa la decisión de Flores mientras que otros ya habían sido advertidos por el propio candidato sobre el desenlace; lo cierto es que el movimiento de piezas a 20 días de las elecciones no pasó inadvertido.
Por un lado, la partida de Flores desnutre de peronismo a la lista K mientras que por el otro, desde la cuestión operativa, el Frente Córdoba Ciudadana no tiene margen ya para modificar el modelo de voto por lo que el 22 de octubre su nombre figurará en el casillero 8 de la papeleta.
Aún así, desde el seno del Frente consideraron que la partida del ahora ex candidato no impactará en el resultado electoral final. Por el contrario, estas últimas semanas, el Frente saldrá a instalar con fuerza la posibilidad de el kirchnerismo cordobés coloque dos diputados en la Cámara Baja para lo cual, habrá una intensa campaña de promoción de la segunda postulante, Valentina Enet.



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