Sorpresa: ahora para Indec la pobreza en Córdoba cayó 10 puntos

El registro para el primer semestre marca 30,7%, en línea con el 30,3% de la Provincia. El resultado anterior provocó quejas de Schiaretti y una controversia entre Dujovne y Todesca.

Por Gabriela Origlia

pobreza-indecO se produjo un milagro económico en seis meses o, definitivamente, la medición del segundo semestre de pobreza en Córdoba hecha por el Indec tenía errores metodológicos. Entre la que difundió ayer el organismo y la del cierre del 2016, la caída para el “Gran Córdoba” es de 10 puntos porcentuales, sólo superada por San Juan, con 17 puntos. En todo el país la baja fue de 30,3% a 28,6%.
El lunes, tres días antes de que el Indec presente los datos, el gobierno de Juan Schiaretti adelantó su medición. Para la Provincia en el Gran Córdoba hay 30,3% de pobres, diez puntos porcentuales menos que los que difundió el organismo nacional (40,5%) en mayo y que provocó una controversia entre su titular, Jorge Todesca y el ministro Nicolás Dujovne.
Dujovne se reunió con Schiaretti en Córdoba y, en declaraciones periodísticas, afirmó que el Indec estaba revisando la metodología de medición para determinar si había “algún sesgo”.
Todesca le salió al cruce con un comunicado que señaló que “no se observa que exista ninguna objeción metodológica sólida” y que “no se está efectuando ninguna revisión de las cifras publicadas”. De paso, advirtió que los dichos del Ministro podían ser interpretados ”como una afectación de la independencia técnica del organismo”.
Ahora, a tres semanas de las elecciones, los números nacionales presentan para Córdoba una reducción significativa sin que haya causas económicas que puedan explicarla. La actividad recién empieza a arrancar, el área no recibió inversiones importantes con generación de mano de obra y el efecto derrame del campo no llega de lleno al Gran Córdoba.
Algunos analistas locales –cuando se conoció el 40,5% de Indec- plantearon que había problemas metodológicos y dudaron de que el Gran Córdoba pudiera superar en 10 puntos la pobreza del Gran Rosario, un conglomerado de características similares.
En aquel momento la consultora Idesa esbozó una explicación de lo que podía estar sucediendo en la transición de reconstrucción del Indec: dado que la pobreza se mide en función de los ingresos declarados por las personas, un punto clave es la calidad con la que el organismo releva esos datos.
Las bases demostraban que en las encuestas de Neuquén, Rosario y Santa Rosa más de la mitad de los registros no tiene ingresos de las familias; en Córdoba era más de un tercio y en Tucumán, Formosa y Jujuy prácticamente la totalidad estaba incompleta.
“La muy alta variabilidad de no registración de los ingresos de las familias entre localidades sugiere que los criterios aplicados por las direcciones de estadísticas de cada provincia distan de ser homogéneos, ante las muchas y variadas dificultades que se presentan cuanto se aplica un cuestionario en terreno. Esto introduce sesgos en las muestras que impactan negativamente en la calidad de los datos”, señala aquel reporte.
El Indec nunca reconoció la existencia de problemas; por el contrario, defendió la tarea. Por eso la decisión de Schiaretti de hacer su propia medición. Fue muy crítico y calificó como “una vergüenza” el relevamiento nacional y lo consideró una “burla” porque en el primer trimestre había dado 29% de pobreza en el Gran Córdoba y en la del segundo alcanzó el 40,5%.
“No le creo ninguno de los dos datos porque es una burla que se baje en tres meses 11,5% el nivel de pobreza”. Afirmó que el estudio era “poco serio” y que lo preocupaba que “se juega con las necesidades de la gente”.
La Dirección General de Estadística y Censos provincial, con apoyo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba seleccionó 1.300 viviendas del Gran Córdoba sobre las que trabajó en el segundo trimestre, por lo que es posterior a la de Indec.
La metodología usada se basa en la valorización en las canastas Básica Alimentaria y la Total contrastadas con los ingresos de los hogares a la vez que también evaluaron el impacto de los planes sociales no monetarios provinciales (alimentarios, de transporte y tarifa social).
La medición provincial determina que el 6,2% es indigente (100.000 personas) y 30,3% (490.000 personas) son pobres. Por las ayudas no monetarias, 40.000 cordobeses dejan de ser indigentes y 13.000 cruzan la línea de pobreza.
El 94% de los indigentes y el 85% de las personas en situación de pobreza son beneficiarios de al menos un plan de la Provincia.