Campaña de Suoem, funcional a Mestre

El bajo perfil del oficialismo sindical es aprovechado en la cantera opositora. La candidata de la Lista Fucsia, Susana Rins, aseguró que esta elección interna es una oportunidad “para salir de la hegemonía de los gremialistas históricos, cada día más asimilados al poder de turno”.

Por Yanina Passero
[email protected]

El intendente Ramón Mestre disfruta de las mieles de una decisión que –aseguró- debía tomar para no ser juzgado por la historia (y sus contrincantes): valerse de las herramientas disponibles para acelerar la salida del municipio del “agente Rubén Daniele”, titular del Suoem por más de tres décadas.
Con la declaración del “estado jubilatorio” del paladín de los estatales de la ciudad, se abrió una zona de debate sobre la legitimidad de una nueva postulación del sindicalista en la elección para la renovación de la comisión directiva del 12 de octubre.
Daniele prefirió no correr riesgos: se bajó de la compulsa que, sin la intervención del radical, lo hubiera tenido como candidato indiscutido por 12º vez consecutiva. Ungió a su secretaria gremial en Educación, Beatriz Biolatto, y prometió comandar el sindicato por fuera. Si la Justicia determina que su condición de empleado activo sigue vigente por un año más –como él sostiene- pondría en marcha su “plan de emergencia” para acortar el mandato de su “delfín” y convocar a elecciones nuevamente.
Claro que para ejecutar su plan debería modificar el estatuto sindical que requiere de la venia del Ministerio de Trabajo de la Nación o pedir la revocatoria de los mandatos con los votos afirmativos de dos tercios del padrón. Gran desafío autoimpuesto que no hizo más que reflejar el grado de incertidumbre en el que quedó hundida la actual conducción producto de la maniobra mestrista.
Los efectos del sacudón impactan en la campaña electoral del Suoem. Como prometió, Daniele recorre las reparticiones para pedir el voto para Biolatto, quien lo acompaña en algunas visitas. La dirigente se concentra en su bastión, el área educativa del municipio. Los refuerzos allí son requeridos porque una directora de escuela, la candidata a secretaria general por la Lista Fucsia, Susana Rins, espera el espaldarazo docente en las urnas.
La apacible campaña contrasta fuertemente con las anteriores. Daniele elegía invariablemente las semanas previas a la compulsa interna para cultivar el perfil combativo que tanto seduce a los afiliados. Desde que Mestre se dispuso a ser él quien despidiera a Daniele del municipio –y no la inversa- se desactivaron demandas que se traducían en el festival de asambleas típico de la época electoral, por caso los reproches por publicación de datos personales o el pedido de una reactualización salarial. Otro dato: ni siquiera las reuniones del cuerpo de delegados se estarían haciendo con la frecuencia habitual. Las últimas cuatro fueron suspendidas por “falta de quórum”.
Mestre, agradecido por este inmejorable presente. No solo en el frente municipal, sino también por el éxito que promete la alianza Cambiemos para las legislativas de octubre.
El bajo perfil de Daniele es aprovechado en la cantera opositora, que pretende instalar que la conducción está siendo funcional a la gestión radical.
“La lista que encabeza Biolatto no puede superar la parálisis que la atraviesa porque claramente ha quedado entrampada en componendas y está copada por sectores que responden al mismo color político del intendente. Por eso se presenta a estas elecciones encubriendo su programa y sin una sola iniciativa que permita movilizar al gremio contra el ajuste de un ejecutivo municipal que apoya la reforma previsional, prepara un ataque al salario, desarrollará el plan Maestro en las escuelas y profundizará su política de vaciamiento hostigando a los trabajadores que la enfrentan”, opinó Rins.
Para la dirigente, la instancia electoral se plantea como “mucho más que una elección interna de un importante gremio cordobés”. Y refuerza el concepto de funcionalidad entre Ejecutivo y gremio: “(esta elección) es una ventana abierta al conjunto de la clase obrera cordobesa, que mira con expectativa una tendencia creciente por salir de la hegemonía de los gremialistas históricos, cada día más asimilados al poder de turno”.
Las propuestas de la oposición toman por base el pedido de unidad de un sindicato que su propio dirigente no disimula. “Si no me presento en la elección, la Lista Verde se parte en cuatro”, repetía Daniele.
“Planteamos la recuperación del Suoem para unificar las luchas de las reparticiones, porque sin unidad no es posible defender nuestro convenio ni cada una de las conquistas obtenidas a lo largo de estos años”, expuso Rins. El mecanismo: recuperar la asamblea como máximo órgano resolutivo y la plena participación como único método para cohesionar y fortalecer el gremio.