De la Sota dijo que levantará a un “peronismo desmoralizado”

Difundió un video con un mensaje destinado al PJ donde arenga a trabajar para mejorar los resultados en octubre. “Yo no estoy jugando en ésta, pero sigo siendo hincha del peronismo y quiero el triunfo”, dijo.

Por Yanina Soria
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peronismo-delasotaPrimer acto, el ex gobernador José Manuel de la Sota reaparece en la escena del peronismo cordobés después de un breve autoexilio. Junta a los suyos, escucha sus inquietudes y les dice que acompañará a Unión por Córdoba (UPC) en esta última parte de la campaña hacia octubre.
Segundo acto, graba un video que luego hace difundir por sus dirigentes vía redes sociales con un mensaje minuciosamente pensado y destinado hacia adentro del peronismo. En ese montaje, el ex gobernador aparece sentada en la cabecera de una mesa, rodeado y arengando a la tropa a trabajar para revertir los números del 13A que Cambiemos asestó en el centro del PJ. Lo acompañan su hija, la concejala Natalia De la Sota; el edil Adrián Brito; los legisladores Franco Miranda y María Laura Labat, entre otros, mientras que por distintos motivos sus dos candidatos titulares, Daniel Passerini y Edgar Bruno, estuvieron ausentes.
“Yo sé que muchos compañeros están desmoralizados por los resultados poco favorables que dejaron las PASO, pero no debe ser así. No hay resultado que no se puede variar si uno pone la voluntad para hacerlo”, dice en un pasaje del spot casero, asumiéndose como un DT que desembarca en un equipo que está al borde del descenso y que necesita de un nuevo líder para salir del letargo.
El cacique del PJ regresó y lo hizo con un alto perfil. Puso en stand by su proyecto de empresario textil para retornar de lleno a la arena política de donde, quienes lo rodean, aclaran nunca se fue ni se irá.
Dijo que el hecho de no ser candidato no significa que esté desentendido del asunto y comprometió su participación activa rumbo al 22 de octubre. “Palermo, Riquelme no están jugando en boca hoy pero siguen siendo hinchas. Yo, hoy no estoy jugando en ésta pero sigo siendo hincha del peronismo y quiero el triunfo”, graficó.
Esta jugada fue celebrada –lógicamente- por el delasotismo pero mirada con cierto recelo en el schiarettismo donde aún le facturan su negativa para encabezar la boleta y por haberse comportado como un ajeno en plena campaña. Les molesta sus selfies en Europa mientras acá el PJ atravesaba el duelo pos derrota; haber aparecido luego de la derrota para anunciar el lanzamiento de su marca de ropa; y no digieren que el mismo domingo 13 de agosto haya volado rumbo a Brasil. Saben que las movidas del tres veces gobernador de Córdoba no son inocentes y su reaparición en este momento genera todo tipo de suspicacias.
Aún así, quienes no ven con ojos conspirativos esta decisión sostienen que en el momento que transita el peronismo cordobés, todo suma.
Desde el delasotismo aclararon que su baja participación durante el primer tramo de la campaña es parte del acuerdo no escrito que mantienen los socios mayoritarios de Unión Por Córdoba: “quien gobierna, conduce el peronismo y define las acciones”.
Y a eso lo dejó claro el propio De la Sota cuando semanas atrás en declaraciones periodísticas en Rio Cuarto se deslindó de los resultados de UPC y señaló: “yo hace mucho tiempo que no estoy como dirigente político. No soy yo quien tiene que elegir caminos hoy, creo que la responsabilidad es del actual Gobernador”.
No obstante, días después de esos dichos, volvió. Quizá sea en respuesta al pedido que sus dirigentes le hacían acusando haber quedado marginados de la agenda proselitista del schiarettismo; o tal vez sea una reacción frente el avance de la ola amarilla sobre el territorio cordobés que pone en riesgo los planes que el peronismo tiene para el 2019. Como sea, De la Sota dio señales contundentes y sacudió el tablero interno del peronismo.

Baño de ciudadanía
El ex gobernador arrancó su mensaje diciendo que siempre estuvo en “la primera línea” de combate todos estos años y se refirió a las razones de porqué rechazó ser candidato. Nuevamente se mostró reflexivo, un hombre aprendido que necesitaba “darme un baño de ciudadanía, necesitaba sentir como vive el común de la gente, encontrando otra actividad laboral”. Señaló que sus viajes por el mundo donde cumple con una agenda académica le sirvieron para intercambiar experiencias.
“Y al verdad tengo que ser sincero, estoy harto de la forma que se hace política en Argentina: del insulto, la mentira, la agresión. Y también de aquellos que difunden o crean escándalo porque es lo único que vende. Lo que han logrado es que la gente no sepa qué es cierto y qué no”, reflexionó ante los dirigentes que convocó en la Fundación Consensus.
Hasta acá, las promesas del ex candidato a presidente para levantar un PJ que, a sus ojos, está desmoralizado.