Pihen se despega de campaña de UPC con alzamiento de estatales

El Sindicato de Empleados Públicos realizará hoy un plenario de delegados para reclamar por incumplimientos de la Provincia. No descartan una jornada de protesta en medio de la campaña electoral por las legislativas de octubre.

Por Yanina Passero
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La visita del presidente del Partido Justicialista de Córdoba, Carlos Caserio, a la sede histórica de la CGT fue leída por el arco gremial como un intento de reparación forzado. El comando de campaña de Unión por Córdoba habría prescindido de los caudillos sindicales al momento de ejecutar su estrategia de campaña, pero los referentes de los trabajadores aprovecharon el potencial “olvido” para despegarse de los 16 puntos de ventaja que obtuvo la lista de candidatos a diputados patrocinada por el presidente Mauricio Macri.
Así se lo hicieron saber al gobernador Juan Schiaretti el día de protesta nacional fijado por los “gordos” de la CGT Nacional. En una batería de reclamos que hicieron foco en políticas de gobierno ejecutadas o por venir del gobierno de la Nación, exigieron a los candidatos peronistas un compromiso manifiesto de los postulantes a la Cámara con los ejes de la movilización del 22 de agosto. Las consignas enarboladas en el acto del que participaron las dos CGT (con la ausencia de gremios filo schiarettistas y macristas) fueron las siguientes: “No a la desocupación y a la precarización laboral; no a la represión contra los trabajadores y aparición con vida de Santiago Maldonado”.
El círculo catártico que formaron Caserio y una treintena de sindicalista, en el edificio de la central obrera, finalizó auspiciosamente. Las partes se comprometieron a trabajar de manera conjunta por la boleta de candidatos que encabezan el vicegobernador, Martín Llaryora; y la secretaria de Equidad, Alejandra Vigo. El senador regresó a su casa con la satisfacción de haber persuadido a la pata sindical del peronismo y sus interlocutores ponían punto final a las versiones que los ubicaban trabajando para el kirchnerista Pablo Carro, candidato que logró el tercer puesto en las primarias y, de replicar su performance sería merecedor de una banca.
La tregua duró poco. El titular del Sindicato de Empleados Públicos, José Pihen, convocó para hoy a un plenario provincial de delegados para tratar una minuta de temas que resalta los presuntos incumplimientos de la gestión de Schiaretti.
La cita es a las 9.30 de la mañana en el Teatro Maipú. El también legislador de UPC adelantó los puntos a discutir: 1) el incumplimiento del acta acuerdo firmada en marzo de este año, donde se fijó un plazo de 120 días para finalizar los trámites que habilitaran el pase a planta permanente de los agentes que rindieron concurso; 2) el vencimiento de la fecha perentoria para la confección de la orgánica en hospitales y centros de salud dependientes de la Provincia; y 3) la quita de adicionales para empleados del área de Cultura.
“No descartamos una jornada de protesta”, anticipó a diario Alfil el paladín de los estatales de Córdoba.
La decidida determinación de Pihen en plantar un conflicto con el Ejecutivo provincial en vísperas de la campaña por las elecciones legislativas del 22 de agosto permite lecturas adicionales, más allá de la obligación que tiene todo sindicalista de defender los consagrados derechos de los trabajadores.
Pihen es uno de los dirigentes gremiales de Córdoba con comprobado poder de fuego, pero también forma parte de la estructura del partido justicialista que le permitió ocupar una banca en la Legislatura. ¿Por qué patea el tablero?
El sindicalista niega que trabaje para Carro, como los peronistas se empeñaban en sugerir en sus intentos de explicar la derrota en las PASO. Al parecer, tampoco sumará sus influencias en la campaña que se avecina y apuesta a su propio juego.
Podría argumentarse que la CGT Córdoba no tiene compromisos asumidos con UPC si se toma por cierta la versión que dice que fueron convidados sólo para el cierre de la campaña por las primarias de Llaryora y compañía. ¿Por qué subirse a un tren que no promete un destino feliz? Los sondeos que manejan los macristas –y reconocen los peronistas- insinúan que la brecha se ampliarían un poco más.
Claro que desde la vereda contraria insisten con la deslealtad al recordar que Pihen es miembro del peronismo local. Lo ubican en el grupo que, hasta ahora, integraba el ex gobernador José de la Sota.
El dirigente justicialista marcó una clara distancia con el manejo de la campaña y su resultado en las urnas. No sólo física: el ex precandidato presidencial dicta seminarios en Europa pero al mismo tiempo intenta mostrarse totalmente ajeno a la faena política. Prueba de ello es el anuncio de la apertura un local de indumentaria masculina.
Cierto es que los desplantes de De la Sota no generan efectos electorales negativos, sirven para sacudir la interna peronista. Un paro avalado por Pihen, sí.



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