Talleres y Pachuca, sin Slim

El hombre más rico del mundo dejó de pertenecer como socio accionista en el grupo mexicano. ¿Tendrá sus consecuencias en barrio Jardín?

Por Federico Jelic

Al final, ¿No era que Pachuca no tenía más nada que ver con Talleres? ¿Dejó de ser inversor para ser algo así como asesor deportivo? ¿En qué se justifica la alianza estratégica con el grupo mexicano? La reciente salida del multimillonario Carlos Slim, propietario de un emporio de comunicación, del grupo Pachuca, generó cierta conmoción en el seno de los “Tuzos” y hay temores de ciertas implicancias o consecuencias en barrio Jardín.
Es cierto también que desde hace un tiempo a esta parte en el albiazul se han encargado de generar recursos genuinos que permiten solvencia como para lograr cierta sustentabilidad a futuro, según aducen sus directivos. La cuestión es que la noticia no dejó de hacer ruido por estas latitudes.

Sin Slim
El multimillonario se había sumado a la sociedad como inversionista en el año 2012, adquiriendo el 30 por ciento del paquete accionario de Grupo Pachuca. La relación duró cinco años, con éxitos deportivos como institucionales, sin embargo, el divorcio fue anunciado sin tantos preámbulos ni razones. Apenas un lustro de convivencia, con saldos importantes, como la batalla legal que llevó adelante su negocio contra Televisa y TV Azteca al negocio del futbol. Televisa es dueña del equipo de las Águilas del América y TV Azteca, de los clubes Morelia y Atlas. Vale aclarar que en México, la idiosincrasia del campeonato permite que cada entidad negocie con la señal televisiva que prefiera sus derechos de transmisión, a diferencia de muchas ligas del mundo, sobre todo, la Argentina.
“Después de cinco años de su exitosa sociedad accionaria que incluyó a los equipos Pachuca y León así como la Universidad de Fútbol y ciencias del Deporte, se han cumplido los objetivos plantados”, arranca diciendo el comunicado oficial del Grupo Pachuca, que llevan el apodo de “Tuzos” en la jerga mexicana.
“Es por ello que a partir de hoy, Grupo Pachuca retoma la propiedad accionaria total y anuncia que continuará la alianza estratégica con América Móvil, para que siga transmitiendo los contenidos generados por los equipos ya que gracias a la proyección internacional que les da a través de sus plataformas se ha logrado una difusión nunca antes vista en todo el mundo, beneficiando asía la industria del fútbol mexicano”, continúa rezando el escrito. Traducción: pasó de ser accionista a auspiciante.
Hasta ahí, todo normal, pero el párrafo siguiente es el que trae algo de incertidumbre. Porque aparece Talleres dentro de los objetivos y como unidad de negocio dentro del proyecto.
“Durante la sociedad, El club León logró dos campeonatos de liga, el club Pachuca logró un campeonato de Liga y fue uno de los campeones de CONCACAF, además de lograrse el ascenso de Tlaxcala de Segunda a Primera División A y (acá lo relevante de todo) y el del Talleres de Córdoba en Argentina de Tercera a Primera División”. ¡Chann!
“Han sido cinco años de compartir filosofías, objetivos y valores, pensando siempre en el compromiso social con nuestro país y así continuaremos”, finaliza la misiva oficial. Para tomar en cuenta.

¿Y Talleres?
El presidente de Talleres Andrés Fassi nunca ocultó precisamente que Pachuca invertiría en barrio Jardín, como socio estratégico y hasta se habló de cifras: casi 10 millones de dólares, según comentaron periodistas mexicanos. De hecho, el acuerdo que se homologó y legitimó en la primera asamblea de Fassi en el Orfeo, en 2015, se aprobaron los porcentajes de reparto cuando las operaciones comiencen a dar frutos, después del sexto año de inversión: 75 por ciento para los empresarios, y el 25 por ciento restante para Talleres. Sí, fue el recordado día que el titular albiazul amenazó con renunciar si no juntaba la mayoría de los votos en la asamblea, acto considerado extorsivo (pero efectivo) por la oposición, que nada pudo hacer para torcer el resultado.
Apenas asume Pachuca, a fines de 2014, tras ganar los comicios, la pretemporada del plantel profesional se realizó en México y hasta hubo amistoso contra Coyotes de Tlaxcala, también parte del grupo, como reza el comunicado. Todo en sintonía con lo corporativo. Sin olvidar que también hubo un encuentro contra Everton de Viña del Mar (Chile), perteneciente a su vez a la misma empresa mexicana.
Hasta ahí todo normal. El tema es que en diciembre pasado el propio Fassi anunció que Pachuca no iba a invertir más en Talleres, y que desde enero en adelante la institución pasaría a tener sustento a través de capitales locales, con empresarios del medio cordobés. Dicho sea de paso, esos inversores aún no fueron dados a conocer oficialmente, más allá de algunos indicios. Ah y no olvidar que Talleres vendió a Sebastián Palacios en tres millones de dólares a…¡Pachuca!



¿Y ahora?
En Talleres afirman que se mantienen ajenos a esas decisiones estratégicas, responsabilidad de los socios mayoritarios y de la cúpula directiva de grupo Pachuca. El presidente del grupo, Jesús Martínez, tampoco se pronunció al respecto. Lo que llamó la atención es que el comunicado oficial haya hecho referencia a la entidad albiazul, después de Fassi indicara lo contrario. Pero se sobreentiende porque cuando Slim y su compañía iniciaron el idilio con Pachuca, formaron parte del desembarco en barrio Jardín dentro del proceso en 2014.
Ahora, sin el máximo garante de confianza en cuanto a fondos económicos, ¿Cómo sigue la historia? ¿Qué pensará hacer Grupo Pachuca en Talleres? Por lo pronto, Fassi avanza con el proyecto, mientras palpita la creación de “Mundo Pachuca” en el nuevo predio, replicando los alcances de su obra en México. Mientras tanto, se ilusionan con una gran campaña en la Superliga y con llegar a alguna copa internacional. Lo institucional no parece deambular por fragilidades a pesar los rumores opositores. ¿Será así?