Mestre arenga a la tropa Capital: “Voy a ser gobernador en 2019”

El intendente mueve las piezas para robustecer sus ambiciones provinciales.



Por Alejandro Moreno
amoreno@diarioalfil.com.ar

mestreRamón Mestre tiene la candidatura a gobernador entre ceja y ceja desde hace muchos años, y el 2019 se presenta como la oportunidad para recuperar la Provincia para la UCR, dos décadas después de que justamente su padre deba entregarle el mando al ahora empresario textil José Manuel de la Sota. En las últimas horas, el radical ha estado muy activo en esa dirección.
“Voy a ser gobernador”, le dijo Mestre a los dirigentes de la UCR capitalina que lo escuchaban en el quincho del Palacio 6 de Julio, adonde desfilan por seccionales para escuchar la bajada de línea del intendente (anoche fue el turno de la Doce y la Catorce, y antes lo hicieron la Sexta y la Octava).
Mestre reúne a la dirigencia del radicalismo de la ciudad de Córdoba para darles aún más ánimo para el capítulo electoral de octubre, en el cual Cambiemos tratará de ratificar las cinco bancas insinuadas en las PASO, lo que significaría que la UCR (más precisamente el mestrismo) se lleva tres y la última a manos de Diego Mestre.
Pero no está sólo en juego el orgullo familiar de los Mestre, que saldría lastimado si Diego queda afuera (hipótesis, por cierto, que nadie considera demasiado probable porque necesitaría de un rotundo cambio de escenario electoral entre las PASO y las elecciones generales de octubre). El intendente trata de capitalizar la espectacular victoria de la alianza Cambiemos en la ciudad de Córdoba para impulsar sus aspiraciones hacia el 2019, aunque más parece que el principal responsable de ese resultado, y del que pueda venir, es Mauricio Macri (ni siquiera, claro, Héctor Baldassi).
Mestre convoca a los radicales capitalinos enseguida de que el Comité Central, que preside un hombre de su costado, Alberto Zapiola, haya resuelto la conformación de un comité de campaña cien por ciento radical, al que se incorpora especialmente Alberto Giménez, otro hombre de confianza del intendente. Este comité promete no entrar en colisión con el comité de la alianza Cambiemos, que lidera el radical Orlando Arduh con demasiada independencia de las pretensiones del oficialismo partidario, según algunos mestristas. De cualquier manera, el nacimiento mismo de este subgrupo revela la incomodidad que en la UCR sienten dentro de la alianza que lidera el macrismo. La tensión con el PRO es indisimulable, más allá de las declaraciones diplomáticas que Mestre hizo ayer en Canal 12.

Otras jugadas
Mestre, además, se colocó al frente del reclamo de los intendentes de la UCR por los fondos que no le coparticiparía el gobierno provincial. Lógico: es el presidente del Ente. Pero también la maniobra logró ubicarlo en el corazón del debate político provincial. Que la Provincia salga a contestarle a través del ministro de Finanzas Osvaldo Giordano ha de ser un éxito en el cálculo mestrista.
Menos prolijo, pero en el mismo sentido, fue el cuestionamiento a que se añada el nombre del ex gobernador Eduardo Angeloz, recientemente fallecido, al programa alimentario Paicor, creado en 1984 y sostenido hasta hoy por un criterio de política de estado pero, a la vez, por el fracaso de las políticas económicas contra la pobreza. Mestre dejó en una posición incómoda a los legisladores provinciales, que deberán elegir entre Mestre y Angeloz en la sesión del próximo miércoles, en un extraño revival de la interna de décadas pasadas.
El intendente sabe que debe tomar un mayor protagonismo porque el 2019 le presentará algunas dificultades serias. Macri, si la economía sigue encarrilándose, irá por su reelección, y tendrá con ello un poder inmenso para decidir las candidaturas en las provincias. Ya lo hizo como candidato en 2015, cuando optó por Oscar Aguad en lugar de Ramón Mestre, justamente.
En las últimas semanas se subieron al carro de la candidatura a gobernador Mario Negri y Luis Juez, abiertamente, y Héctor Baldassi con algún disimulo. El jefe de los diputados ha tomado un nuevo impulso ascendente a su carrera política y es un rival de riesgo para Mestre; lo de Juez parece el cacareo de quien necesita resistirse al ocaso. Baldassi funda sus pretensiones en que es amigo de Macri, nada menos.
Mestre no es la pieza favorita de Macri, por lo que debe robustecerse para sostener sus ambiciones. Por estos días, se dedica precisamente a eso.



2 Comentarios

  1. Para ser gobernador Ramón hay que hacer méritos y hasta ahora vos y tus acólitos ni siquiera para cuidar las mesas de votación espero que ek23 de octubre este mejor .porque en las paso y en 2015 ni se vieron solo para ir a prepudear nosotros las viejas militantes nos tuvimos que hacer cargo
    Grrrr

  2. “El orgullo familiar de los Mestre saldria lastimado”, si fue el crapula del padre el que perdio la provincia y desde que gano la dupla no la largo mas. El fue y es el culpable del fracaso, de que orgullo nos hablan?
    aparte estos Mestre son unos inutiles que estan ahi por el apellido no por les meritos que son bien escasos

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