CGT pide paro y cuela crítica a UPC por las PASO

La central obrera que comanda el delasotista José Pihen pidió al triunvirato nacional una jornada de paro contra potenciales reformas del gobierno de Mauricio Macri. No temen que las acciones de los sindicatos peronistas impacten en las legislativas.

Por Yanina Passero
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CGTLa alianza macrista-radical se aferra a la bandera del fin de ciclo. La estocada que asestó en los riñones de jefes peronistas indiscutidos en todo del territorio, entre ellos el cordobés Juan Schiaretti, revitalizó a los “profetas” del cambio que temían un final como el de los presidentes de distinta estirpe partidaria.
Las primarias dejaron una yapa para el conjunto rojo y amarrillo: el empate técnico en provincia de Buenos Aires con la continuadora del modelo “nacional y popular”, Cristina Fernández de Kirchner. También, el estado de deliberación y pases de factura al que sometió el PJ. Los gigantes eran molinos de viento.
En la provincia de Córdoba, los directores de orquesta de la campaña de Unión por Córdoba se propusieron reordenar la tropa, mientras atemperaron los ataques directos a la figura del presidente Mauricio Macri. El “cordobesismo” -que buenos resultados dio durante la era K- se convirtió en la estrella insignia de las nuevas piezas publicitarias de la gestión schiarettista.
El estado de efervescencia interna no bajó: recuérdese que desde estas páginas se señaló que el PJ cordobés designó “interventores” en cada seccional de la ciudad para ajustar las próximas acciones proselitistas. Incluso, en la jornada de ayer, el ex gobernador José Manuel de la Sota se desmarcó de la campaña por las PASO (ver página 3).
Los sindicatos peronistas, como era de esperarse, no permanecerían inactivos. En especial, porque sus cabecillas también atraviesan crisis de representatividad que deben disimular con consignas fuertes. Cierto es que el gobierno macrista, que carga el mote de neoliberal, ofrece elementos estimulantes para los líderes cegetistas cordobeses.
Y con la derrota del PJ pesando sobre los hombros de todos sus miembros, la CGT Córdoba resolvió tomar distancia. En la jornada de ayer, las distintas delegaciones de la central se reunieron en Río Cuarto con el objetivo de “ordenar” las acciones prometidas durante la movilización nacional y local del pasado 22 de agosto que pretendió marcar el rechazo hacia “la reforma laboral y previsional; el ataque a las obras sociales, a las organizaciones sindicales, a sus dirigentes y al modelo sindical argentino”.
Facultaron a los secretarios de cada delegación para definir el cronograma de 100 plenarios de delegados, plan de capacitaciones que propone sentar las bases para la formación de los nuevos cuadros políticos del sindicalismo. Y como era de esperarse, trataron de separarse de la sugerente pasividad de los “gordos” que postergaron la decisión de un paro nacional para el plenario convocado el 25 de septiembre.
“Dejar establecida una posición conjunta para llevar al Comité Central Confederal de CGT Nacional que incluya como contenidos básicos un esfuerzo redoblado de difusión y capacitación sobre las reformas; un plan de movilización que incluya actos en todas las provincias y un plan de lucha que contenga una jornada de paro nacional”, expusieron en un comunicado difundido al cierre de la actividad que tendrá su nueva edición en Villa María, el 15 del próximo mes.
A renglón seguido, reiteraron un pedido con tufillo a crítica: reclamaron a “todos los candidatos a legisladores nacionales una clara definición y un compromiso de no acompañar con su voto las reformas enumeradas”.
El líder de la CGT Córdoba, José Pihen, tiene mejores relaciones con el ex gobernador José Manuel de la Sota que con su sucesor en el Panal. No es un secreto. Podría hablarse de coherencia de acción si se observa la distancia que marcó con los armadores de la campaña legislativa quien fuera tres veces titular del Ejecutivo y ahora empresario textil.
Los sindicatos peronistas que forman parte de la Regional Córdoba no temen que sus medidas impacten en la performance electoral de Unión por Córdoba. Recuerdan que recién fueron participados para el cierre de la campaña por las Paso. Aprovechan el presunto “olvido” del PJ para cerrar su lista de responsables por la derrota electoral a los hombres que dependen de Schiaretti.
Niegan rotundamente las versiones que han llegado a oídos de los caudillos gremiales por estos días: aquellas que, con sorna, los ubican jugando para el kirchnerismo y su candidato, Pablo Carro. Cabe aclarar que, en términos formales, sólo la central comandada por Mauricio Saillén (Rodríguez Peña) expresó su apoyo hacia el secretario general de Adiuc que se ubicó en el tercer puesto el pasado domingo 13 de agosto.