Cambiemos quiere estocada para ganar la Provincia en ‘19

El optimismo marcó los discursos del acto de clausura del oficialismo nacional, con el presidente Mauricio Macri como orador principal. La alianza espera un sólido triunfo en las urnas para terminar con 20 años de gobierno peronista en Córdoba.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

Cambiemos-cierreEl presidente Mauricio Macri se fundió en un rápido abrazo con el gobernador Juan Schiaretti, apenas bajó en el aeropuerto de la ciudad. Ambos saben que la sociedad que trabaron el 10 de diciembre de 2015 –fecha de inicio de la era del diálogo en Córdoba- debe continuar aceitada, pese a los fuegos cruzados durante la campaña por las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
No será fácil. Inunda la confianza a los referentes de Cambiemos, tutelados por su máximo referente, de visita en la provincia por novena vez en un año y medio de gobierno. Saborean la adrenalina por la compulsa, pero con el plus del triunfo probable. Nota al pie: operadores de las dos fuerzas que prometen acaparar poco más de dos tercios de los votos anticipan –con algarabía o aflicción, según corresponda- que el oficialismo nacional lleva la ventaja en el primer distrito más importante del interior del país.
Si Cambiemos es la coalición que festeja la noche del domingo 13 de agosto, decíamos, las relaciones con el peronismo cordobés mudarán en sus formas drásticamente. Será la señal cuantitativa de los aliados del mandatario nacional para avanzar hacia el objetivo que quedó lo suficientemente explicitado en el cierre de campaña nacional, tan cordobés como el que hiciera en 2015 en Orfeo.
En los planes de los aliados –PRO, UCR y Frente Cívico- la elección legislativa de este año debe tener la fortaleza suficiente en las urnas para convertirse en una estocada bien asestada en las costillas de Unión por Córdoba. Los primeros cinco exponentes de la boleta patrocinada por Macri insistieron con el concepto que puede resumirse en latiguillo político más viralizado: “no hay 2019, sin 2017”.
La fuerte insistencia en la superación de la interna que sacudió a los partidos asociados, por cada uno de los oradores por el radicalismo y el juecismo, es un recurso que pretende mostrar la autoconfianza en la marca Cambiemos y en la alta efectividad para cumplir los objetivos planteados, por caso terminar con dos décadas de gobierno peronista en Córdoba.
“Dejamos todo, trabajamos muchísimo sin tener en cuenta el lugar que nos tocó”, reconoció el juecista Walter Nostrala, sexto en la nómina y primer dirigente en abrir la ronda de discursos preparatorios para la bienvenida a la máxima autoridad del país.
El fundador del Frente Cívico, Luis Juez, presionó al macrismo nacional para obtener un lugar expectable en la papeleta. Más tarde, al observar que el socio mayoritario tenía problemas para imponer sus pretensiones –por caso, al radical Diego Mestre en el tercer puesto- cambió de pedido: el fin de su exilio en la embajada Argentina en Ecuador.
El hermano del intendente Ramón Mestre, sujeto de fuertes negociaciones entre la UCR y los adláteres presidenciales para que la UCR tuviera el lugar que sentía merecer, también hizo referencia a la superación de los entredichos. “Hemos dejado atrás nuestras diferencias con el PRO y el FC. Son del pasado porque tenemos un objetivo que es seguir consolidando Cambiemos”, planteó el quinto hombre de la boleta de Cambiemos.
“Hemos demostrado y estamos demostrando que Córdoba es el motor del cambio. Percibo que es el cambio que están buscando los cordobeses para el año 2019”, disparó sin grises para atacar las políticas de UPC.
El intendente de Jesús María y tercer candidato, Gabriel Frizza, se anticipó: “Cambiemos va a ganar el domingo y va a ganar en 2019”. La radical Soledad Carrizo, escolta de Héctor Baldassi en la boleta, pidió “incorporar a Córdoba al cambio” en las próximas elecciones provinciales y destacó el rol del centenario partido en su aporte a la gobernabilidad.
Para apuntalar el objetivo, la identificación del peronismo cordobés con el gobierno kirchnerista –concepto muy utilizado durante la campaña por las PASO- fue el recurso más utilizado. Brenda Austin, dirigente radical de extracción universitaria, apeló al electorado y pidió el voto para no volver al pasado.
Naturalmente, las lecturas que se realicen del eventual triunfo de Cristina Fernández en el conurbano bonaerense cargarán los disparos a Cambiemos hacia el peronismo comprovinciano. El fantasma de la expresidenta amenaza con destruir los sendos intentos de reorganización del Partido Justicialista, siendo Schiaretti uno de sus promotores.
“Hay gente que no se hace cargo que fueron socios de ese pasado”, la declaración más política de Baldassi, en este sentido.

Apuesta total
Para que no queden dudas que el macrismo pretende que Córdoba sea la contracara del probable triunfo de la ex mandataria en provincia de Buenos Aires, Macri realizó su máxima apuesta en el bastión.
“El domingo tenemos la oportunidad de confirmar que esto lo decidimos con la cabeza y el corazón”, instó al auditorio el presidente.
Sabe que, esta vez, tiene la obligación de perpetuar el hechizo.



Dejar respuesta