Mestre amputa consulta (deja la mira en Suoem)

El intendente Ramón Mestre giró la versionada consulta popular que busca realizar junto con las elecciones legislativas de octubre. La grilla -que se votará en el Concejo Deliberante con preferencia de dos sesiones- pretende conocer la opinión vecinal sobre asambleas en horario de trabajo y publicación de datos de gobierno, ambos temas sensibles para el gremio municipal.

La exitosa intervención del Ejecutivo municipal para licuar la huelga de UTA generó una base de consenso social sobre la necesidad de intervenir en la coalición entre los legítimos derechos de los trabajadores y el de los pasajeros. Las encuestas de imagen pública de Mestre mejoraron, aseguraban sus adalides. “Hay que aprovechar hasta donde se pueda”, sonaba puertas adentro de influyentes despachos municipales en referencia a los sondeos positivos.
Lo cierto es que con el revés que recibió de la mano del juez federal con competencia electoral, Ricardo Bustos Fierro, no bastó para que el Intendente desistiera de la oportunidad para aplicar su herramienta participativa. En la jornada de ayer, en la reunión de labor parlamentaria, los ediles trabajaron sobre el nuevo proyecto de consulta que intentarán realizar, ahora, para las elecciones del 22 de octubre.
El reingreso de la iniciativa trajo consigo algunas amputaciones: de las cuatro preguntas originales, quedaron sólo dos. “¿Está de acuerdo con que las asambleas de los empleados municipales se realicen fuera del horario y el lugar de trabajo, siendo falta grave su incumplimiento?”, la primera. “¿Está de acuerdo con que el municipio continúe difundiendo información pública en el Portal de Gobierno Abierto?, reza el segundo interrogante. En el tintero quedó el punto referido a la declaración del transporte como servicio esencial y la solicitud de opinión sobre la descentralización de los servicios prestados por el municipio.
Fuentes radicales afirmaron que el recorte se basó en las “interpretaciones” que el Ejecutivo realizó del fallo. Cabe recordar que el juez Bustos Fierro negó la consulta a los fines de proteger la voluntad del votante. “El elector no debería pronunciarse en un mismo acto respecto de cuestiones de distinta materia y de disímil naturaleza; cada una le exige procesos mentales diferenciados”, justificó su determinación.
La simplificación compone la nueva estrategia del municipio para convencer a Bustos Fierro, quien ya se expresó en iguales términos en 2009 cuando el ex intendente Daniel Giacomino pidió el aval para una consulta junto con las elecciones legislativas nacionales de ese año.
Si bien el cuestionario de Mestre cuidó los detalles legales y pidió su ratificación en el Concejo –el ex soldado de Cristina Fernández impulsó la consulta por decreto- el marco político no contribuye a la nueva intentona del radical.
Según confirmó el intendente de Alta Gracia, Facundo Torres, en los recintos legislativos de varias ciudades peronistas se tratarán sendos proyectos de consultas populares que caerán en estampida en el juzgado de Bustos Fierro. Una jugada clara del PJ para bloquear lo que entienden como una jugada de posicionamiento personal de Mestre y de la alianza que integra.
El gobernador Juan Schiaretti lideró el escuadrón opositor. Apoyó la iniciativa mestrista pero con condiciones: pidió a Mestre que la consulta se hiciera después de las dos instancias que registra el calendario electoral para este año.

El objetivo
El recorte del cuestionario refleja que en el núcleo de las preocupaciones municipales se ubica, invariablemente, el Suoem. En cada interrogante se resumen varios de los últimos encontronazos entre el Ejecutivo y el gremio comandado por Rubén Daniele.
Por la publicación de datos y sueldos de los empleados, Mestre y el histórico sindicalista se encuentran en medio de un litigio judicial, condimentado con asambleas rotativas y descuentos salariales por horas no trabajadas.
Retención de servicio que alimenta otra de las preguntas –regulación de asambleas- que, con seguridad, tendría un pronunciamiento positivo masivo de los ciudadanos que deben ir al Palacio o a las reparticiones (más de una vez) para hacer un trámite ordinario. Sobre este punto, Daniele se despachó en duros términos contra Mestre al asegurar que “engaña” a los vecinos por no tener potestad para “avanzar sobre derechos garantizados por ley”.
Mientras espera que la Justicia se expida sobre la nueva consulta que tendrá preferencia de dos sesiones para su aprobación, el intendente Mestre seguirá manteniendo viva la llama que alimenta la “mano dura” con la que pretende mostrarse. Ya lo decían sus asesores: “Hay que aprovechar”.



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