Amenaza de “veto” macrista a licitación de basura

El concejal oficialista Abelardo Losano propuso al Ejecutivo municipal que los vecinos opinen sobre el servicio ofrecido por Lusa y Cotreco. De aprobarse el proyecto, el “veredicto” se incluirá en la escala de puntajes reunidos por las competidoras con trayectoria en la plaza.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

El intendente Ramón Mestre tomó varios riesgos en pocas semanas. Los más icónicos fueron: 1) el enfrentamiento con los gremios en medio del anuncio de la consulta popular y 2) la oficialización de la fecha del nuevo llamado para la licitación de la recolección mecanizada de residuos, en medio de las dos instancias electorales que registra el almanaque.
Dentro de alianza Cambiemos y fuera de ella, en el peronismo, son coincidentes las explicaciones para el elevado perfil que resolvió adoptar el responsable del Palacio 6 de Julio. Mestre se quedó sin su elección legislativa nacional al terminar relegado en el quinto puesto el benjamín de la familia radical, Diego Mestre. La inflexibilidad del macrismo nacional se impuso y desplazó algunos renglones abajo de la boleta de diputados al dirigente que los hombres boina blanca querían en la cúspide, incluso arriba del “atrapa votos” del PRO, ex árbitro Héctor “La Coneja” Baldassi.
Fue en el marco de esas muestras de autonomía mestrista que se determinó el martes 8 de septiembre como la fecha de largada del nuevo llamado a licitación para la concesión de la recolección de residuos. Una jugada riesgosa porque el proyecto que se debatirá en el Concejo Deliberante es un abonado a la crítica, no sólo de por la bancadas opositoras, también por los miembros del oficialismo que aprovechan la necesidad del Ejecutivo para plantear sus requerimientos.
El bimestre anterior a la compulsa nacional debería ser un soneto: dirigentes sindicales contentos, explosión de obra pública y soluciones postergadas al vecino, según indica el manual de la campaña de cualquier partido político con responsabilidades de gestión. Lo cierto es que la licitación de la basura es sinónimo de polémica y, antes de lo esperado, ya se conocieron las primeras reacciones. Provinieron del lugar menos pensado: el macrismo.
El concejal de PRO, Abelardo Losano, presentó un proyecto que pretende abrir el debate, pero que introduce algunos cuestionamientos bajo el amigable rótulo de “sugerencias” que, sin duda, caerá gordo a sus pares radicales en el recinto y el Ejecutivo.
La iniciativa hace foco en las empresas que prestan servicio en la ciudad -Lusa y Cotreco- y son firmes candidatas en retener la concesión definitiva. El macrista, quien ya anticipó su aspiración de ocupar el despacho central del Palacio 6 de Julio el 10 de diciembre de 2019, propuso pedir la “opinión de los vecinos sobre el desempeño” de las concesionarias provisorias.

“La opinión del vecino, ¿es importante a la hora de seleccionar la empresa que se contrata para brindar una prestación? En el ámbito privado, si un cliente está descontento con un servicio, no lo vuelve a contratar. En lo que se refiere a los servicios que presta el municipio, y que son tercerizados, ¿no somos todos los cordobeses los ‘clientes’ a satisfacer? ¿Puede una consulta o una encuesta en redes sociales medir el grado de eficiencia de un prestador?”, razona el edil para colar un dardo y aprovechar la fama de
las consultas populares que el propio Intendente generó, tras su triunfo en el desarme del paro de UTA de comienzos de junio.
Losano propone implementar un sistema de “evaluación social” para que los vecinos expresen su opinión por los servicios recibidos y que las conclusiones sean incorporadas a la escala de puntajes de cualquier licitación. El pronunciamiento ciudadano representaría el 10% del total de créditos, sería anónimo y virtual.
“Debemos tener en cuenta la opinión de los cordobeses (…) No podemos estar condenados a servicios ineficientes sólo porque las empresas tienen la capacidad operativa para funcionar”, disparó el baldassista.
Decíamos, sugerencia que encierra un posicionamiento contra las empresas que aseguran
tener sondeos propios con buena aceptación, pero anticipa que el bloque oficialista deberá realizar un arduo trabajo interno. Con la salida del bloque de la díscola Laura Sesma la mayoría automática que consagra la Carta Orgánica quedó licuada. Más tarde, se conocieron fuertes diferencias entre los ediles que responden al legislador Miguel Nicolás y
los mestristas. El diálogo puertas adentro de Juntos por Córdoba es limitado y una prueba de esto son las reuniones de bloque con sólo seis o siete concejales.
Por los bajo, fuentes calificadas de las compañías que se reparten la recolección mecanizada afirmaron que sugirieron a Mestre pasar la compulsa después de las elecciones. El único objetivo de la moción era evitar que intereses particulares obstaculizaran el proceso. El primer movimiento, que surge las propias filas del oficialismo, parece darle a priori la razón.