De la Sota empuja boleta de UPC pero prioriza su tramo

Desde el fin de semana que viene, el ex gobernador se sumaría a la agenda de campaña del peronismo. Lo haría acompañando en el recorrido por el interior a uno de sus hombres, el legislador Daniel Passerini, cuarto en la boleta. El ex candidato a presidente teje con fuerza su armado interno dentro del PJ.

José Manuel de la Sota y Daniel Passerini

Aunque la campaña electoral largó oficialmente el viernes pasado, el peronismo cordobés puso primera hace ya varias semanas. Desde que se oficializó que el vicegobernador Martín Llaryora encabezaría la lista de Unión Por Córdoba (UPC) secundado por la secretaria de Equidad y Promoción del Empleo Alejandra Vigo -ambos ahora en uso de licencia-, el PJ desplegó su artillería pesada y movilizó su tropa en cada rincón de la provincia.
Así, se puso en marcha una maquinaria electoral que incluyó de arranque un tour por el interior de Córdoba encabezado por el propio gobernador Juan Schiaretti junto a los candidatos, quienes visitaron las principales ciudades comandadas por el justicialismo. Ahora, esa gira continúa pero sin el mandatario provincial que se encuentra en los Estados Unidos cumpliendo una misión oficial.
Esta semana las paradas de los precandidatos serán Cruz del Eje y Laboulaye, y así se irán cubriendo todos los puntos del mapa mediterráneo hasta las PASO, según está previsto en el cronograma elaborado por el comando provincial que conduce el calerense Rodrigo Rufeil.
Hasta ahora, el termómetro marcó una baja frecuencia en la campaña electoral con apenas algunos picos de alto voltaje. El primero fue con la irrupción en escena del ex mandatario José Manuel de la Sota y su calificación de “caraduras” a los funcionarios de Cambiemos en la discusión por las obras ejecutadas en Córdoba, mientras que el otro cortocircuito fue entre el propio gobernador Schiaretti y el jefe de Estado nacional durante su visita a esta ciudad la semana pasada.
Aún así, se sabe que los golpes entre los dos dirigentes nunca serán de la cintura para abajo: ambos se necesitan para gobernar. Córdoba, después de 12 años de estar excluída del radar nacional, vuelve a ocupar un lugar preponderante en el escenario argentino mientras que la administración de Macri necesita (y mucho) de su aliado peronista. Sobre todo considerando que Córdoba fue una pieza clave en la victoria nacional del PRO.
Sin embargo, la promesa de una presencia más activa por parte de De la Sota en la campaña podría alterar tal armonía política. Es que el ex gobernador, que cuando coqueteó con la idea de ser candidato anticipó una campaña de alto voltaje con el eje puesto justamente en el jefe del partido amarillo, se sumaría de lleno a las actividades del comando electoral. Claro, lo haría con el foco puesto en los suyos principalmente.
Desde el delasotismo anticiparon que, a partir del fin de semana que viene, el tres veces gobernador de Córdoba se incorporaría a los recorridos por el interior, arrancando por el sur y sudeste provincial. Justamente allí acompañaría a uno de los tres dirigentes de su riñón que componen la lista de UPC, el legislador Daniel Passerini, cuarto en la nómina y único delasotista con chances reales de desembaracar en la Cámara Baja. Los otros dos, Laura Labat y Edgar Bruno, ocupan el octavo y noveno casillero respectivamente.
Las diferencias siempre presentes entre los dos caciques del peronismo cordobés también se manifestaron en el armado de la boleta donde Schiaretti, hoy al frente del poder provincial, priorizó claramente su tropa.
Sin embargo, De la Sota ya dejó en claro que el hecho de no ser protagonista en este turno electoral no significa que no esté dispuesto a jugar de lleno. Al contrario, en esta parada de medio término el ex candidato a presidente sigue su propia estrategia y teje con fuerza su armado interno dentro del PJ cordobés. Mientras Schiaretti piensa en liderar una renovada liga de gobernadores peronistas y diagrama un bloque legislativo del interior para el Congreso pos octubre, su socio político fortalece su línea interna mirando ya el 2019.

Reaparición
De la Sota reapareció por primera vez después de su declinación como candidato, hace algunas semanas en el acto del PJ en la ciudad de Río Cuarto, donde jugó de local. Luego, ofreció las ruidosas declaraciones contra Cambiemos ante medios del interior y después partió al exterior para cumplir con compromisos de su agenda académica. Regresará esta semana.
Antes de viajar, el ex gobernador reunió a los suyos en Capital con el propósito de delinear las próximas acciones para los tiempos que corren. Allí trazó un panorama muy crítico de la situación económica nacional y destacó algunas ventajas que, a su criterio, tiene el peronismo provincial con mira a las próximas elecciones.
El tono moderador político de Schiaretti dista mucho de las intenciones confrontativas que tiene De la Sota para esta campaña, por lo que -es de suponer- que su reaparición con alto perfil significará dotar también de alto voltaje los plazos proselitistas que vienen.
Por otro lado, en el peronismo saben que su participación jerarquiza la campaña y aseguran es una señal de fortaleza y de unidad hacia adento y fuera del PJ. Hace días el ministro de Gobierno, Carlos Massei, había dicho que “la presencia de De la Sota y Schiaretti marca la unidad absoluta que existe en el peronismo de Córdoba. Vamos a ganar en Córdoba. Cuando el peronismo se pone en marcha, es imparable”.



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