Mudanza de Del Caño destraba candidatura de Olivero

El cordobés, actual diputado por Mendoza, encabezará la nómina del FIT en la provincia de Buenos Aires. A cambio, la dirigente de Izquierda Socialista será la primera candidata en Córdoba.

Hubo fumata blanca en los conciliábulos que mantuvieron, a nivel nacional, las planas mayores de los tres partidos que componen el Frente de Izquierda y los Trabajadores. Finalmente, los representantes del Partido Obrero (PO), Izquierda Socialista (IS) y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) lograron mantener la unidad del espacio y evitar una competencia interna en las primarias abiertas de agosto.
La situación del cierre de listas para las elecciones de octubre había llegado a un punto de máxima tensión al punto de que algunos referentes llegaron a dudar sobre la continuidad del frente que reúne a los partidos de izquierda.
El núcleo de la discordia fue la audaz jugada del PTS, uno de los componentes del FIT, que “trasladó” a su máximo referente desde Mendoza a la populosa provincia de Buenos Aires. El cordobés Nicolás del Caño fue candidato presidencial de la formación en las elecciones del 2015 luego de derrotar sorpresivamente al histórico dirigente del PO Jorge Altamira y ocupaba una banca por la provincia cuyana.
La mudanza del dirigente al distrito bonaerense vino acompañada de su pretensión de encabezar la lista de diputados nacionales. La movida desató la furia de los dos partidos restantes del FIT que, hasta el momento, ostentaban la hegemonía en las candidaturas en esa provincia.
El partido de Del Caño amenazaba con inscribir sus propias listas en las PASO de agosto y dirimir en las urnas la primacía en todos los distritos del país. Por su parte, el PO e Izquierda Socialista pugnaban por un acuerdo que evitara recurrir al mecanismo de las primarias que consideran propios de los “partidos patronales”.
Esta discusión tuvo impacto directo en nuestra provincia. En principio, los tres sectores apoyaban la postulación de Liliana Olivero como cabeza de lista del FIT en Córdoba, pero el desacuerdo nacional la puso en duda.
Olivero se apresuró a confirmar su candidatura y movilizó a los dirigentes nacionales de su partido, Izquierda Socialista, a fin de apoyarla en sus aspiraciones. En este acto, fustigó las actitudes “divisionistas” del PTS y los instó a acordar listas únicas en todos los distritos.
Por su parte, el PTS había anticipado que estaba dispuesto a apoyar a Olivero solo si un referente propio ocupaba el segundo lugar en la lista. Los nombres propuestos eran Laura Vilches o Nicolas Musso.
Luego de intensas negociaciones y varios cónclaves fracasados, prevaleció la idea de concurrir a las elecciones de octubre con listas únicas. El precio que pagaron las agrupaciones que impulsaban esta estrategia fue el de aceptar el cambio de provincia de Del Caño y satisfacer las aspiraciones del PTS en varios distritos.
De esta manera, el cordobés-mendocino consiguió su objetivo de ocupar el primer lugar en la lista del FIT de la provincia de Buenos Aires para la cámara baja, acompañado por Néstor Pitrola (PO) quien encabezará la lista de senadores nacionales.
En Córdoba, Liliana Olivero pudo desbloquear su candidatura a primera diputada nacional del FIT. Estará secundada por uno de los dirigentes que propone el PTS.
En tercer lugar, quedará el histórico referente del PO cordobés, Eduardo Salas, quien en los últimos días tuvo un mal momento cuando compartió una foto antigua de un accidente en las redes sociales alegando que se trataba de una consecuencia del servicio de emergencia que implementó la Municipalidad durante el fracasado paro de transportes.
La formación trotskista fue uno de los actores políticos que apoyaron decididamente la caótica huelga que paralizó la ciudad durante los últimos días. En su análisis, fue una lucha de las bases obreras contra la “burocracia sindical”. En octubre se verificará si esta estrategia es eficiente para lograr su verdadero objetivo: obtener la novena banca en la cámara de diputados de la nación.



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