Cambiemos sumó a Ucedé y tres socios menores

Hoy se inscribe la alianza UCR-PRO-FC. Sin acuerdo por candidatos. Deben definir si las PASO son por partido, (UCR) o si pueden ser mixtas (PRO).

Por Alejandro Moreno

La calma con que radicales, macristas y juecistas se tomaron las últimas horas antes del vencimiento del plazo para la inscripción de la alianza Cambiemos en la Justicia Electoral permite suponer que el acuerdo no está en riesgo para los comicios de agosto y octubre.
La ya célebre reunión del Congreso Provincial de la Unión Cívica Radical que aprobó la lista de candidatos a diputados nacionales con acuerdo de Confluencia (mestrismo), Fuerza Renovadora (nicolacismo), Línea Córdoba (angelocismo) y Asamblea Radical, había colocado un artículo en la resolución según el cual la falta de satisfacción en el armado de la nómina de Cambiemos habilitaba al presidente del Comité Central, el mestrista Alberto Zapiola, a ordenar la ruptura de la alianza con el PRO y el Frente Cívico.
Podía presumirse, entonces, que la definición de los espacios para cada partido en la lista de candidatos era un requisito previo a la inscripción de la alianza, pero el plazo llegó sin que haya una solución para conformar el apetito de cada uno.
De todos modos, sólo un desastre inimaginable por estas horas puede provocar la caída del acuerdo. Lo más probable es que la alianza Cambiemos sea anotada como participante del proceso electoral que se avecina y que a partir de ese momento aceleren las negociaciones. Incluso, el acta de la alianza está redactada.
La sorpresa es que la UCR, el PRO y el Frente Cívico no son los únicos integrantes de Cambiemos. Habrá otros socios menores, sin derecho a participar de la estratégica Junta Electoral ni a colocar apoderados. Serán convidados a integrar la alianza con los beneficios que ello significa para la supervivencia en el registo de partidos políticos, que exige cierto rendimiento electoral ya sea solos o en coaliciones.
Los accionistas minoritarios conforman un cuadro variopinto. Aparece la Ucedé, la locataria del PRO en la calle Deán Funes y la proveedora de cuadros políticos menos afectos a las tradiciones que a las marquesinas que promete el macrismo. Los radicales han sido históricamente refractarios a aliarse con la Ucedé, pero en la elección de gobernador de 2015, por primera vez y a las apuradas para que muchos no se den cuenta, fueron incorporados a Juntos por Córdoba los herederos del Partido Demócrata. Para la elección de diputados nacionales de ese mismo año, en la lista que encabezó Mario Negri, no fue posible la continuidad de la sociedad porque el primer candidato no quiso (rencoroso aún por la derrota que le asestó Germán Kammerath en 1999).
También se anota en Cambiemos la Coalición Cívica-ARI, partido que se encuentra intervenido y en crisis permanente (desde su gestación). El mayor beneficio que reporta la CC-ARI, que perdió algunos dirigentes a manos del GEN, es que Elisa Carrió podría ayudar con su imagen en la campaña.
En tercer lugar aparece el Vecinalismo Independiente de la familia Stabio, que suele incorporarse a tal o cual alianza alternativamente (ha sido socio de Unión por Córdoba y de la UCR, y sirvió de cobertura electoral de Olga Riutort).
Finalmente, está el partido Unión Celeste y Blanco, partido fundado en Buenos Aires por Francisco De Narváez y sin proyección en Córdoba.

El Reglamento
Si la lista queda para más adelante, hoy debe resolverse el texto del Reglamento de la alianza Cambiemos, requisito legal imprescindible, cuyo punto fundamental es cómo se realizarían las PASO si hubiera más de una lista.
Por ello, los tres presidentes de los partidos más importantes (el radical Alberto Zapiola, el macrista Javier Pretto y el juecista Ernesto Martínez) de la coalición deberán reunirse esta mañana (si no lo hacían anoche a última hora) para ponerse de acuerdo.
La UCR tiene un Reglamento ya redactado pero con las condiciones que considera justas. Básicamente, prohibiendo la formación de listas mixtas, es decir que puedan estar integradas por afiliados, por ejemplo, radicales y macristas. De ese modo, cada partido tendría su propia lista, y si alguno presenta más de una, debería establecerse una sumatoria a favor de la que recoja mayor cantidad de votos; de otro modo, las listas radicales, dos o tres, se restarían entre ellas, favoreciendo a la del PRO. Los macristas han manifestado su desacuerdo, pero habrá que ver cómo se resuelve la diferencia en tan poco tiempo. Anoche, los macristas elaboraban su propia versión del Reglamente.
Mientras tanto, el PRO insiste con que Héctor Baldassi sea el número 1 de la lista y que le toquen otros dos candidatos en los primeros cuatro, entre ellos el intendente de Jesús María, Gabriel Frizza. La UCR quiere la cabeza de la nómina para Diego Mestre y también otros dos. Y el Frente Cívico podría reclamar el quinto. Demasiadas pretensiones para tan poco espacio. Pero esta pelea se desatará definitivamente el jueves a la mañana, con el plazo fatal del sábado 24 en la mira.