Cristina y Marx

Por estas horas se aguardan inminentes decisiones de Cristina Kirchner acerca de su participación o no en las interna del Partido Justicialista y, vinculado a ello, en los propios comicios legislativos nacionales.

Por Gonzalo Neidal
gonzalo.neidal@gmail.com

Por estas horas se aguardan inminentes decisiones de Cristina Kirchner acerca de su participación o no en las interna del Partido Justicialista y, vinculado a ello, en los propios comicios legislativos nacionales.
¿Se presentará Cristina? Tal la incógnita difícil de dilucidar.
Por de pronto, y a fines de saber qué le conviene hacer, Cristina debería estudiar una conocida sentencia de Marx pues allí puede estar la clave de su decisión. Dice Marx, (Groucho Marx): “Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente”. Llevado al plano político actual, la enseñanza que de este aforismo podría extraer Cristina proviene de parafrasearlo: “Es preferible no participar de los comicios y parecer cobarde que hacerlo y evidenciar que uno carece de votos suficientes”.
Y esto va muy en serio. ¿Le conviene a Cristina arriesgarse a perder en la Provincia de Buenos Aires ante un casi desconocido Esteban Bullrich apoyado por María Eugenia Vidal y Macri? ¿O le conviene mejor esperar el próximo turno electoral para ir por todo?
Es difícil decirlo. Pero si Cristina decide presentarse ahora, tiene que ganar la provincia por un ancho margen para no verse obligada a un retiro político definitivo. Hacia allí la llevaría una derrota, por supuesto.
Las cosas no están fáciles para ella. Cristina heredó el poder desde la cúspide. Fue su marido el que logró la presidencia en un momento complicado, haciendo alianzas, negociando y seduciendo a una parte del PJ. Ella fue señalada por el dedo de Néstor presidente y luego, claro que sí, votada dos veces y elegida presidenta.
Pero desde el llano las cosas no son tan sencillas. Ahora es desafiada por sus subordinados de aquellos años. Sin contar que varios de sus más estrechos colaboradores ya han partido. Quedan a su lado ejemplares como los muchachos de capucha de Quebracho y Luis D’Elía, cuyos aportes no resultan excesivamente prestigiosos.
¿Cómo va a ir a una interna ella que es una reina a la que nadie debe discutir? ¿Cómo se le ocurre a alguien semejante cosa? Del mismo modo, negociar con ella no ha de ser fácil. Ahí está Florencio Randazzo sin lograr ser reconocido como participante legítimo de comicios internos.
Cristina también baraja la posibilidad de abandonar el PJ y presentar una alianza propia. Pero eso es ya una aceptación explícita de tener una vocación de minoría. Salvo que ella, en su mundo especial, piense que el grueso de los argentinos desea votarla más allá de cualquier sello partidario.
Es muy difícil pronosticar qué va a hacer Cristina. Pero quizá lo que más le convenga sea preservarse para las presidenciales y apostar a un fuerte deterioro del gobierno.
Pronto sabremos para dónde va todo esto.



1 Comentario

  1. Hay que leerla nota del Sr. Neidal – Cristina II: En la historia se recuerda y evalúa lo que fue la reina Cristina, mujer culta que gobernó Suecia y, cumplida su faena de gobernante, dejó el poder y dedicó su vida a promover la cultura . En nuestro país tuvimos (todavía tenemos..?) a Cristina, marquesa de Calafate y Báez, fruto de un obscuro negocio de compra venta (lo acaba de dejar dicho el fallecido Ducler) y también del destino que se llevó a su marido – Pero igualmente es un logro de la mayoría peronista siempre dispuesta a votar aquello que cante “La marcha” – No se puede olvidar que Perón abrió los regímenes de participación social y puso a la masa por encima de ls vieja clase política, pero con su régimen cuartelero impuso aquéllo de que la “orden” del cacique de turno sustituye a la conciencia política . Ahora, con la rebelión de sus propios correligionarios enfrenta la prueba de “quién da más”, y está asustada por eso se abraza a sus creaciones: Delteche, La Cámpora, D’Elía y Carta Abierta, le
    falta nominar a Máximo Sancho Panza para completar el sainete – Pero cuidado..! En la democracia argentina loe muertos suelen resucitar..!! – JAR

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