En Famaf, “las urnas están bien guardadas”

Iriondo (Famaf) y Chiabrando (Químicas) rechazaron dejarlas bajo custodia de las autoridades de la UNC y se las llevaron a sus respectivas Facultades. Opinable postura de quienes en estos accidentados comicios terminan siendo candidatos y custodios de transparencia.

Por Gabriel Osman
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Las urnas de las elecciones en la UNC están casi todas guardadas hasta el martes próximo cuando se reanuden los comicios, porque el paro del transporte los puso en vilo y obligó a las autoridades de la casa de estudios a desarrollarlos en tres días (las dos primeras jornadas fueron el martes y miércoles de esta semana). Ya votaron docentes, no docentes y egresados. El claustro estudiantil es el más numeroso y vulnerable a la medida de fuerza, por lo que, con la idea de “lograr la mayor legitimidad (…), el comicio en este claustro se estirará hasta el martes 13 de junio”, reza el comunicado de las autoridades universitarias.
La continuidad del comicio supone “el guardado e intangibilidad de las urnas durante los días en que no se realizará la votación”, por lo que “de común acuerdo con todos los presidentes de juntas electorales y apoderados de listas y fórmulas la Secretaría General de la Universidad ofreció a las unidades académicas el servicio de vigilancia y custodia para las mismas según el criterio de cada unidad académica”.


El ofrecimiento fue aceptado por la mayoría de las Facultades involucradas, a excepción de Famaf y Ciencias Químicas, que optaron ser ellas mismas las guardadoras de los votos ya emitidos y no aceptaron la custodia policial que se les ofreció oportunamente por parte de las autoridades centrales de la UNC. Debe señalarse que los decanos de las unidades académicas reticentes, Mirta Iriondo y Gustavo Chiabrando, son candidatos y custodios de las urnas. Este doble rol de candidatos y custodios es por lo menos “opinable”: deben garantizar transparencia los que son parte en la disputa. Es como si le dieran a Guillermo Barros Schelotto o Marcelo Gallardo, DT de Boca y River, el silbato de réferi en un superclásico.
Chiabrando es un profesional de prestigio y no se puede decir mucho más de que su postura es desprolija. Del estilo bizarro de Iriarte, un poco más. La actual decana es una dirigente universitaria no egresada del Famaf que tiene como principal atributo extra académico haber estado detenida en La Perla en los tiempos de la dictadura, algo que vale como una cucarda en el claustro estudiantil.
Es curioso que Iriondo sostenga que en las paredes del Famaf donde ella manda “las urnas están bien guardadas”, porque son las frases utilizadas, en distintos momentos de los gobiernos militares, por dos dictadores: Juan Carlos Onganía y Leopoldo Fortunato Galtieri. Estos dos militares usaron esta frase para significar que el retorno de la democracia estaba todavía muy lejano.
Pero se puede hacer también reserva, por otros motivos, de la calidad de la custodia de Iriondo. Esta mujer ruda si las hay que también fue funcionaria del gobierno kirchnerista, ya es célebre en el Famaf tras haber acuñado una sentencia a favor de la reelección de Francisco Tamarit, en 2016. Ante un reparo en su alegato a favor del ex rector sentenció: “Me importa un carajo lo académico”. Lo dijo, repitamos, ante un auditorio compuesto, mayoritariamente, de docentes de Famaf, la unidad, junto a Químicas, de más prestigio académico en la UNC.
Las urnas que están en el edificio Claustrorum de la Ciudad Universitaria fueron recibidas en presencia de un escribano público, labrándose las actas correspondientes. Se les colocó una faja de seguridad autoadhesiva y numerada, la que si es arrancada deja como leyenda indeleble la palabra “ABIERTO”, para garantizar de esta manera la inviolabilidad de las mismas. Luego fueron colocadas en bolsas contenedoras, junto con los padrones y boletas no utilizados en esa mesa de votación. Están termoselladas para garantizar la inalterabilidad de las mismas, y se firmó la bolsa contenedora, con tinta indeleble por parte de los presidentes de mesa, apoderados y miembros de la Junta Electoral correspondiente a cada Facultad, de modo de garantizar que dicha bolsa no sea alterada.
Las urnas así acondicionadas fueron guardadas en un depósito propio de la Dirección Electoral, él que ya ha sido usado anteriormente. El depósito está ubicado en un pasillo de libre circulación que permite verificar las 24 hs del día y todos los días de la semana, la integridad de las fajas de seguridad y garantizar que las mismas no sean violadas o adulteradas. Este pasillo cuenta con una cámara de seguridad que vía internet puede ser monitoreada continuamente desde cualquier dispositivo electrónico mediante una aplicación ad hoc, quedando el registro visual grabado. A su vez, el pasillo cuenta con vigilancia a cargo de policías federales las 24 horas del día.
¿Cómo están guardadas las de Iriondo? (5, pertenecientes a los tres estamentos docentes, a los no docentes y a los egresados). Presuntamente en una caja de seguridad en Famaf. Debe recordarse que en agosto de 2014 (edición de La Voz del Interior del 11 de ese mes y año), siendo rector Francisco Tamarit y Alberto León su “primer ministro”, se robaron una caja fuerte de la Secretaría General. Se alegó que tenían en su interior $ 100.000 de los aranceles que cobra el Rectorado por títulos de los egresados. Se sospecha que guardaban, además, dinero “remanente” de la campaña electoral de 2013, cuando Carolina Scotto compitió por una banca en la Cámara de Diputados de la Nación.