Tres elecciones

Significan algo los resultados electorales del domingo pasado?

Por Gonzalo Neidal
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Significan algo los resultados electorales del domingo pasado?
En realidad, muy poco.
Siempre es un error analizar los comicios locales como células que contuvieran el ADN del cuerpo nacional. Es un pecado de inducción excesiva pretender que los resultados puedan generalizarse. Algo similar ocurrió en las elecciones de Río Cuarto, hace varios meses, donde ganó el peronismo. No faltaron analistas nacionales que se preguntaran cómo podía ser quela provincia del país donde Macri había logrado el más alto porcentaje en el ballotage, le diera la espalda poco tiempo después. Interesadamente muchos señalaban este hecho como una prueba irrefutable de que había comenzado lo que sería una declinación inminente del gobierno nacional y del presidente.
Ahora se votó en La Rioja (diputados provinciales), Chaco (PASO) y Corrientes (intendencia de la ciudad capital). Cambiemos ganó esta última y el peronismo los comicios de las dos provincias norteñas. Si quisiéramos ponderarlos conforme a su valor periodístico, quizá lo más atinado sea que resaltemos la victoria de Cambiemos en Corrientes, pues significó desplazar a un intendente peronista que buscaba la reelección.
Pero así y todo, muy poco puede atisbarse desde estos resultados hacia los comicios de octubre.
Algo a lo que habría que prestar atención es qué lugar va ocupando el kirchnerismo en cada una de las provincias cuyos partidos se van organizando para ese momento. Sin el poderoso dedo nacional de Cristina, las cosas se complican. Sobre todo porque en muchos distritos el peronismo considera que referenciarse con la ex presidenta no les resulta conveniente. En otras palabras: que Cristina es piantavotos.
Esta percepción puede generar diversas posibilidades. Una, que muchos cristinistas desistan de su alineamiento y se sumen alos peronismos locales. Algo así está ocurriendo en Córdoba. El reverso de este desplazamiento es la permanencia de un núcleo cristinista duro e intransigente, de muy pocos votos.
Sin el favor persuasivo del poder y los dineros públicos, la política se vuelve más compleja y los terrenos más áridos.
Cristina conquistó el poder desde arriba, casi como un bien ganancial.
Ahora deberá remontar desde el llano, donde sus cucardas reales pueden no tener todo el reconocimiento que ella considera natural.



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