Pedido de asamblea en Instituto

Desde la Junta Representativa  junto a un grupo de socios presentaron escritos en el club en función de que se cumpla el estatuto y se convoque a estudiar el ejercicio vencido de 2015-16. En julio vence el balance  2016-17. Disidencias en torno al estado real y temores de algún pasivo oculto.

Por Federico Jelic

InstitutoInstituto está gozando de un período calmo en el aspecto institucional, después de que se normalizaran las estructuras tras la proclamación de Gastón Defagot como presidente, en mayo de 2016. La primera esquirla política o institucional llega por falta o incumplimiento. Conforme a lo que indica el estatuto, la dirigencia está debiendo una convocatoria a Asamblea Anual Ordinaria, con el período 2015-16. Y para colmo de males, a principios de julio vence el plazo para presentar el ejercicio 2016-17. ¿Quién alertó de esta situación? Pues un miembro de la Junta representativa.

Intimación
Daniel “Gitana” Mazzei formaba parte del núcleo de Leonardo Limia, de “Centenario Glorioso”, que perdió frente a la lista de Defagot. A la hora de confeccionar los demás órganos del club, Mazzei estuvo obligado a enviar una notificación a Inspección de Personas Jurídicas para que se le reconozca el derecho a participar en la Junta Representativa, en carácter de voz y voto de las minorías. Ahí nace quizás el primer chispazo dentro de una conducción que contó con el aval de la mayoría.
Lo concreto es que fue Mazzei quien la semana pasada intimó en la secretaría de la entidad en virtud de que se cumpla el estatuto y se presenten memoria, balances y números en la Asamblea general. Desde que asumió Defagot, hasta ahora no hubo presentación del estado de situación real del club y sus finanzas.
Al no existir respuesta alguna, el hombre de Limia fue por más: presentó su solicitud en IPJ, en rigor de que la intimación llegue a la institución por parte del organismo de control, buscando esta vez ser escuchado. El reclamo es por el ejercicio y balance de 2015-2016 cuyo vencimiento lleva casi un año. Y si no hay celeridad, se le podrían juntar al oficialismo dos períodos en caso de no haber y presentación antes de julio.
¿Qué motivó a Mazzei? Como miembro de un órgano no oficial del club pero con reconocimiento en las estructuras organizativas, se sintió desplazado en varias oportunidades, vaciado en funciones, obligado a responder entonces con este argumento jurídico habilitado. Pero por lo bajo se rumorea que fue fogoneado también por otros socios afines a Defagot que fueron perdiendo encanto a medida que la convivencia dejaba diferencias inocultables.
IPJ tiene el derecho y la obligación de intimar a la dirigencia de convocar a la Asamblea bajo pena de apercibimiento, por una ley que regula el funcionamiento a nivel provincial de las instituciones. ¿Qué encierra el ejercicio vencido que no se da a conocer a los socios? En principio tomaría una ínfima actividad del período último de gestión de Morellato, aunque no sería de consideración. Puntualmente, abarcaría las ventas de Maximiliano Correa a Godoy Cruz en una cifra cercana a los 3 millones de pesos, más Gonzalo Maroni a Boca Junior (casi 10 millones de pesos en total) junto a otro grupo de juveniles con destino a River (Beltrán).
A su vez, conocer el estado de los reclamos de Derechos de Formación por la llegada de Juan Mare a México y de Santiago Molina a Cerro Porteño de Paraguay. Además, poder conocer si han ingresado los derechos de Mecanismo de Solidaridad por el “Chino” Silvio Romero a  América de México (serían 80 mil dólares) aunque este recurso ingresaría en la asamblea que aún su fecha de vencimiento no expiró. Misma circunstancia para la presentación de la venta de Mateo García a Las Palmas de España (4 millones y medio de pesos).
Lo que mantiene intranquilos a estos socios es que la dirigencia no ha vuelto a pronunciar oficialmente el estado patrimonial de Instituto, con un Concurso Preventivo a cuestas, firmado en tiempos de Morellano.
Al no haber certezas sobre la convocatoria de acreedores, solo hay especulaciones de los créditos rechazados o admitidos en el pasivo concursal, ni mayor información en cuanto a los pagos en la Justicia. Y también temor de algún pasivo oculto no verificado, con la conformación de un plantel tan competitivo como oneroso de la mano del DT Iván Delfino (ya fuera del equipo), con chances escasas de llegar a Primera esta temporada.
Otros socios mantienen resguardo y preocupación en el hecho de que sea el ex dirigente Juan De Dios Castro quien mantenga las negociaciones en el Concurso con la Justicia. Castro formó parte del riñón del polémico ex titular “albirrojo” Diego Bobatto).

Obras y la sombra de Castro
¿Y qué pasa con el edificio aledaño al estadio “Juan Domingo Perón”? Hay intrigas del convenio suscripto con la empresa constructora por unas obras que llevan casi 10 años. Trascendió que se finalizarían con aportes de socios. Estas acciones responden más que nada a una necesidad institucional pero sin dejar de lado que tiene que ver también con cierta indiferencia que mostró De fagot hacia los otros sectores políticos, sean dentro de su comisión o las minorías de la Junta Representativa, o también con otros que fueron de su bloque y que ahora no concuerdan con los mecanismos de gobierno. Las críticas van por el lado de que son los históricos dirigentes Atilio Pedraglio y Mario Cavagliatto (del departamento del básquet en Liga Nacional) los verdaderos “ejecutores”, con sus respectivos hijos (Daniel y Juan) en la vicepresidencia del club. Un poco de celos y de egos también. ¿Habrá alguna intención o movimiento político detrás de esta oportuna acción de Mazzei? Esas insinuaciones también pueden ser tomadas como válidas.