Suoem (antes que Mestre) difundió datos de sus afiliados

El sindicato publica regularmente en su perfil público de Facebook el nombre del agente, DNI y área en la que se desempeña, apenas se produce un pase a la planta permanente de la Municipalidad. Contradictorio, Rubén Daniele asegura que no le molesta la exhibición de los sueldos, pero reprocha que “divulguen” datos personales.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

El secretario general del Suoem, Rubén Daniele, otra vez ocupa el centro de la escena y castiga a los contribuyentes con las habituales retenciones de servicios. Poco duró la paz que suele reinar momentos después del cierre de la paritaria salarial, donde funcionarios mestristas y sindicalistas secan el sudor de su frente y aseguran que no habría motivos mayores para respirar el mismo aire en una mesa de negociación.
Mentiras. El histórico cabecilla sindical es un profesional a la hora sacar excusas para jaquear las prestaciones municipales. ¿Qué invitaba a pensar que, en un año electoral para el Suoem, bajaría el perfil quien va por su 12ª postulación interna? La competencia exigiría a Daniele sobreactuar las condiciones propias de todo gremialista aguerrido que, con seguridad, nadie se animaría a negarle.
La publicación parcial de los salarios (sólo se consignó el básico) de los 10.186 empleados municipales, a los que se identificó por nombre, número de documento y área en la que se desempeña, fue el recurso que nutrió la última pantomima de Daniele.
El mandamás del Suoem intimó al intendente Ramón Mestre para que “levante” del Portal de Gobierno Abierto la información referida. Luego de la nota administrativa, presentó en la mesa de entrada de Tribunales II una denuncia contra el responsable del Palacio 6 de Julio y su secretario general, Daniel Arzani.
Daniele repite que no le molestó la difusión de los sueldos (para que quede claro, bromeó que Mestre subió una foto parcial de lo que realmente paga mensualmente); por el contrario, reprocha que el Ejecutivo haya revelado datos personales. Para dramatizar aún más su descargo aseguró que algunos inspectores municipales fueron increpados; que otro agente debe sacarse el uniforme para dejar a su hijo en la escuela y una afiliada podría dejar de percibir la cuota alimentaria para sus hijos luego que su expareja se enterara del calibre de sus ingresos.
Desde el municipio afirman que están blindados legalmente ante cualquier embestida del gremio estatal. Invocan la ordenanza de Acceso a la Información Pública (Nº11.877) que obliga a los funcionarios públicos a ofrecer información “completa, veraz, adecuada y oportuna”, de cualquier órgano dependiente de la administración pública de la Municipalidad.
Ahora bien, Daniele queda atrapado por sus endebles argumentos. ¿Podría un afiliado iniciar una acción legal al sindicato por ventilar información que le pertenece? Nota al pie: se refiere a los mismos datos por los que su paladín sindical está montando un escándalo público.
En el perfil público del Suoem en Facebook, los community manager del gremio municipal “postean” regularmente tablas en las que consigna nombre completo, documento, repartición, fecha de efectivización del trabajador, a modo de celebración por la protocolización de los decretos de pase a planta permanente. Al menos, en las redes, desde hace más de un año se puede acceder a datos de unos dos mil afiliados.
Es evidente que el Suoem cometió el “pecado” de ventilar información personal antes que Mestre. Como el radical, el gremio también lo hizo para promocionar sus actuaciones. El que esté libre de pecado…
Queda al descubierto la sobreactuación a la que Daniele tiene acostumbrados a los vecinos; asimismo el extenso historial de oposición a toda iniciativa de control.
Basta con brindar unos pocos ejemplos surgidos del gobierno radical para completar la foto. El Suoem se opuso al censo de empleados que intentó aplicar Mestre apenas asumió. El cuestionario permitiría a los recién llegados conocer funciones, formación y detectar necesidades de capacitación. La conducción gremial calificó la iniciativa como “un golpe bajo”.
Tampoco permitió la instalación de relojes biométricos en las reparticiones para reducir el ausentismo total y parcial. El Palacio 6 de Julio, el Concejo y hospitales fueron las áreas liberadas por los sindicalistas. Los concursos merecen un capítulo aparte. Daniele los avaló sólo después que la gestión aceptara efectivizar a dos millares de empleados que pasaran por las instancias de evaluación.
Desde la Municipalidad prometen ampliar los datos difundidos; en tanto, Daniele fijó una asamblea general para el próximo martes. Las elecciones nacionales y sindicales iban a generar tensiones. Mestre, además de la negociación de las listas, deberá agregarle horas al día para solucionar los frentes abierto en su gobierno.



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