Una experiencia asombrosa

En el cincuentenario del “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, el álbum de los Beatles al que se considera como su obra culminante, el próximo 26 de mayo se publicará una versión de lujo de ese disco, en la que se incluirán tomas de canciones que no se habían conocido hasta ahora.

Por J.C. Maraddón
jcmaraddon@diarioalfil.com.ar

Más allá de los prejuicios que uno pueda tener, tal vez exista la posibilidad de abordar desde otra perspectiva la escucha de un disco que está a punto de cumplir cincuenta años desde su aparición en el mercado. El próximo 1 de junio se celebrará el cincuentenario del “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, el álbum de los Beatles al que se considera como su obra culminante, aquella que cambió el rumbo de la música contemporánea. Y unos días antes, el 26 de mayo, se publicará una versión de lujo de ese disco, en la que se incluirán diversas tomas de las canciones que no se habían conocido hasta ahora.
No sólo fueron los cuatro integrantes del grupo los que se iluminaron para dar a conocer esta pieza maestra. También estuvo allí el productor George Martin, aportando lo suyo y operando las herramientas capaces de lograr aquello que los Beatles tenían en su cabeza, pero a veces no sabían cómo transformar en materia sonora. Martin, que trabajó con ellos desde su debut discográfico, supo siempre de qué manera potenciar las ideas que fraguaban los Fabulosos Cuatro. Y en el “Sgt. Pepper’s…”, esa alquimia funcionó como nunca, al punto que el disco es mencionado como una expresión suprema del arte del siglo veinte.
Hace poco más de un año, George Martin falleció y con él se fueron algunos de los secretos de esas sesiones de grabación que hoy resultan antológicas. Sin embargo, su hijo y heredero, Giles Martin, quien trabajó junto a su padre en el proyecto “Love” de 2006 sobre el repertorio beatle, se ha tomado en serio la tarea de poner en valor el legado de su padre, ahora que él ya no está entre nosotros para hacerlo por su cuenta. Este proyecto será, justamente, su primer gran emprendimiento en ese sentido.
Lo que Giles Martin ha comentado con la prensa es que centró su preocupación sobre la mezcla en estéreo del disco, que fue menospreciada cincuenta años atrás, porque los músicos y el productor se concentraron en la versión monoaural. Para aquellos que llevan en sus oídos aquel sonido estereofónico original, probablemente esta nueva experiencia sea shockeante, porque podrán percibir ciertos detalles que habían pasado desapercibidos. En cualquiera de los formatos del lanzamiento de mayo (CD, vinilo, box-set), estarán las trece canciones que contenía la edición original, en esta remezcla en estéreo sobre la que se ocupó Martin Junior.
Además, los packs deluxe aportan lo que el productor ha denominado una “asombrosa experiencia auditiva”, en la que se puede acceder a distintas tomas y mezclas de las viejas canciones, tal como fueron concebidas en algún momento, hasta que después fueron cambiadas por la que resultó definitiva. Finales que no quedaron, guitarras que luego fueron reemplazadas por otras, segmentos cantados que terminaron siendo instrumentales y otras perlitas, podrán ser degustadas por los melómanos, en un proceso de deconstrucción y construcción de un álbum que, de esta forma, se ofrece bajo una desnudez que hace públicos sus detalles más íntimos.
A la oferta se suman “Penny Lane” y “Strawberry Fields Forever”, dos temas que fueron grabados en las mismas sesiones y que no estuvieron dentro del disco, porque se decidió lanzarlos anticipadamente, el 17 de febrero de 1966, como un single. Tal vez sea asombrosa la nueva experiencia auditiva, al escuchar la edición 50° aniversario del “Sgt. Pepper’s…”. Pero difícilmente cause el asombro que supo provocar la aparición de aquel disco, hace 50 años, cuando todos cayeron rendidos ante la magia de un álbum conceptual que revolucionaba el panorama de la música pop. Algunos de los privilegiados que vivieron aquella experiencia, todavía están aquí para dar su testimonio.



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