Impulsan cupo femenino en transporte urbano

En la Comisión de Género, comenzó el estudio de una proyecto de la concejal radical, Miriam Acosta, que exigirá a las prestadoras que una de cada tres vacantes sean cubiertas por conductoras.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

Se vivieron semanas calientes en el recinto legislativo de la ciudad de Córdoba, luego que el intendente Ramón Mestre pidiera un tratamiento exprés del pliego del servicio de recolección de residuos. El compendio -que era el primer candidato a la polémica- encontró entre sus principales detractores a varios miembros del bloque Juntos por Córdoba, ávidos de protagonismo. Los daños colaterales de esas negociaciones intensas obligaron al Ejecutivo municipal a “planchar” por algunos días el Concejo Deliberante.
La ausencia de presiones externas permite a los concejales ocupar el tiempo en ordenanzas que no mueven la aguja del vecino, pero que pretenden generar cambios políticos y sociales profundos. En la Comisión de Género del edificio ubicado en Pasaje Comercio 447 comenzó a tratarse un proyecto que introduce el controvertido concepto de “cupo femenino”.
La concejal mestrista, Miriam Acosta, desempolvó una idea con la que venía insistiendo desde el año pasado: exigir a las empresas concesionarias del servicio de transporte urbano de pasajeros que el 30% de los nuevos choferes contratados sean mujeres. La iniciativa comenzó a discutirse ayer en la comisión que preside la también presidenta provisoria del cuerpo, con referentes de la UTA y de FETAP.
Si la normativa prospera, las compañías que explotan el servicio deberán reservar una de cada tres vacantes para las nuevas compañeras de los conductores del sistema.
“Este proyecto no busca descalificar las capacidades o labor de los conductores masculinos, por el contrario, busca resaltar las de las mujeres con el fin de equiparar no sólo sus capacidades técnicas sino también sus derechos”, justificó Acosta, anticipándose a los contrapuntos que podrían exigir, y con razón, la paridad de género en la empresa Tamse, operada por conductoras desde el exintendente Ramón Bautista Mestre inauguró la prestación.
En este sentido, la radical apunta que a 27 años de su inauguración “se ve con total normalidad” que sean mujeres quienes lo conduzcan y no se explica por qué la participación dentro del sistema general no se ha extendido a pesar de que la normativa no habla de que el personal deba ser masculino. A la actualidad, sólo 263 mujeres trasladan a los cordobeses a sus destinos.
Lo cierto es que existen experiencias exitosas en el país. Hace dos años atrás, la Justicia de Salta determinó que todas las empresas de colectivos del área de la capital provincial deberán tener en su staff al menos un 30% de conductoras. La disposición no surgió del debate en los ámbitos democráticos por excelencia, sino fue la consecuencia de un amparo presentado por Mirtha Graciela Sisnero.
También, puede citarse una batería de estadísticas que destacan las aptitudes de las damas al volante. Acosta asegura que trabajar con el prejuicio no es tarea sencilla. Recordó las declaraciones de Carlos Funes, quien estuvo al frente de Transporte durante la intendencia de Mestre padre.
“No fue fácil convencer a la sociedad machista (de incorporar mujeres al servicio público de pasajeros), se decían barbaridades como que la mujer no iba a dar un buen servicio y que los choques iban a ser innumerables por su incapacidad para manejar”, citó Acosta al ex funcionario mestrista.

Visto bueno
Al parecer, los movimientos sociales que reivindican la igualdad de derechos y obligaciones entre hombres y mujeres estaría haciendo mella porque existe una buena predisposición entre los involucrados en dar el debate.
Desde la Fetap, reconocen que no plantearon el tema puertas adentro de la entidad, pero anticipan que no habrá resistencias si se consensua el proyecto. En otras palabras, la fijación de un cupo es lo que hace ruido a las transportistas que ven recortada su libertad en la selección de los recursos humanos. Lo cierto es que en la reunión de ayer, el planteo empresarial hizo foco en la necesidad de contar con los tiempos para adaptar la infraestructura de las puntas de líneas.
El gremio de los choferes también fue participado de la discusión. El interventor Luis Arcando envió a tres delegados (Alejandro Olmedo, José Cuello y Esteban Toledo) para participar de la reunión. La concejala Acosta obtuvo una muy buena respuesta de los enviados sindicales, pero este medio pudo saber que la UTA Nacional no opondrá reparos a la iniciativa que se discute en el Concejo.
Cabe recordar que los ex secretarios de UTA Córdoba, Alfredo “Cuchillo” Peñaloza habían manifestado sus reservas al ingreso del personal femenino. De hecho, allí encuentran las empresas la justificación para no abrir sus búsquedas de personal, al afirmar que era el gremio el que no estaba de acuerdo.



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