La suba de tasas frena la recuperación del crédito

Un informe privado indica que se prioriza la lucha contra la inflación por sobre el repunte de la actividad por la vía del crédito y la necesidad de revertir el retraso cambiario en la economía nacional

La suba de 150 puntos básicos en la tasa de referencia de política monetaria implementada por el Banco Central “prioriza la lucha contra la inflación” pero “sería otro escollo para la recuperación del crédito”. Es la conclusión de la consultora Ecolatina.
“El alza de tasas prioriza la lucha contra la inflación por sobre el repunte de la actividad y la necesidad de revertir el creciente atraso cambiario presente en nuestra economía”, afirma el informe que indica que las señales mixtas que dominaron la economía argentina durante el primer trimestre de 2017 “no estuvieron ausentes en el mercado de créditos”.
El mercado de créditos al sector privado tuvo dos semestres opuestos en 2016: a una primera mitad contractiva le siguió una recuperación en la segunda. Sin embargo, al igual que en la actividad, este mercado arrojó “señales mixtas” en el primer trimestre del año.
La flexibilización de los préstamos en dólares y la acotada devaluación esperada apuntalaron al financiamiento en moneda dura, elevando la participación de estos créditos al 14% durante el primer trimestre. Pese a que este valor aún se ubica por debajo de los niveles previos al cepo, su acelerado crecimiento enciende luces de alerta.
“Pese a que los préstamos al sector privado en términos reales retomaron la senda positiva en la comparación interanual, el repunte de este mercado se asemejó más a un rebote que a un crecimiento genuino”, afirma Ecolatina.
El stock de créditos, descontada la inflación, se ubicó en los primeros tres meses del año, 5% por debajo del último trimestre de 2015. Por lo que todavía no se alcanzaron los niveles previos a la gestión de Cambiemos.
La consultora señala que las líneas de préstamos que impulsaron la recuperación cambiaron sustancialmente en relación al año pasado y remarca que “el mayor dinamismo se observó en los préstamos hipotecarios, que treparon 10% en el primer trimestre, equivalente a un 4,1% tras descontar la suba de la inflación, mientras que las demás partidas crecieron por debajo de la misma”.
El fondeo para consumo e inversión creció sólo 5,3% y 0,7%, respectivamente, lo que representa caídas de 0,9% y 5,3% en términos reales, es decir, considerando la inflación del Indec. Para Ecolatina el flojo desempeño de estas dos líneas se profundiza al analizar el comportamiento en moneda local, ya que el crédito real al consumo cayó 2,5% y para financiar inversiones lo hizo en un 5,5%.
“Parte de este retroceso obedeció al repunte de la tasa de interés real: más allá de que cayeron los costos nominales del mercado crediticio, lo hicieron a una menor velocidad que la inflación esperada para los próximos doce meses”, plantea.
El análisis indica que la recuperación, extensión y profundización del mercado de créditos es una condición necesaria para que la economía argentina pueda crecer de manera sustentable y sostenida.
De cara a los próximos meses, la suba de la tasa de referencia de política monetaria registrada el último martes y que continuaría mañana impactaría negativamente en el desarrollo del mercado de crédito en pesos.
“El incremento en los costos asociados al endeudamiento pone un freno a la recuperación de este mercado. Al igual que en el primer semestre de 2016, el Banco Central priorizó el freno a la inflación por sobre la actividad y la necesidad de revertir el atraso cambiario. No obstante, el impulso a líneas de financiación hipotecaria a través de la banca pública (créditos UVA, PRO.CRE.AR) podría atenuar esta medida”, describe.
Pese al atractivo de endeudarse a tasas bajas en dólares, la apuesta por el financiamiento en moneda extranjera es cada vez más riesgosa: la creciente fortaleza del Peso aumenta las probabilidades de una corrección brusca del tipo de cambio el corto plazo.
Ecolatina destaca que tras la frustrada experiencia de Precios Transparentes, el Ejecutivo redobló los planes de financiamiento sin cuotas de interés. El avance del endeudamiento para consumo conlleva riesgos: no incrementa la capacidad de repago del deudor y las tasas son muy positivas en términos reales.
Los bancos se están volcando hacia este tipo de préstamos por su elevada rentabilidad (su participación saltó de 27,8% en el primer trimestre de 2016 a 30,5% en 2017, mientras que el crédito a las firmas bajó de 22,7% a 18,9% en lo que va del año) buscando clientes cada vez menos cumplidores.



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