Mestre sobre el paro: “el peronismo no soporta que haya otro en el poder”

El intendente cordobés se dirigió en durísimos términos a la medida de fuerza, que caracterizó como político-partidaria. El paro en Córdoba: dos marcha y adhesión desigual.

mestreEl paro nacional convocado por la CGT que tuvo lugar en la jornada de ayer fue el motivo de numerosas declaraciones, cruces y respuestas entre los principales dirigentes políticos y gremiales del país.
La ciudad de Córdoba no escapó a ello, y los duros comentarios del intendente Ramón Mestre sobre la medida de fuerza dispararon respuesta de ediles de distintas fuerzas. La alusión al peronismo como responsable de la protesta causó una reacción inmediata de parte de sus opositores.

Mestre, contra el peronismo
El intendente capitalino reflexionó ayer sobre los motivos y la oportunidad del paro general que llevaron a cabo los principales gremios del país. En particular, responsabilizó al peronismo de la situación socioeconómica y de ser el sector impulsor de la protesta.
“¿Argentina está mejor o peor que hace cuatro, cinco o seis años atrás? Yo creo que está mejor, se ha empezado a recuperar, se está recuperando el empleo, hay inversiones” detalló Mestre con respecto a la situación económica.
Además, agregó que desde Cambiemos entienden “que es un paro político”, preguntándose “¿por qué no lo hicieron en los 12 años del kirchnerismo?”.
Asimismo, el alcalde radical afirmó que “el peronismo no soporta que haya otro en el poder” y que “muchas veces el peronismo no deja gobernar”. Así, Mestre dejó en claro que, en opinión de Cambiemos, la estructura gremial de la CGT nacional actuó como un brazo de la oposición justicialista.
Las duras declaraciones no tardaron en producir reacciones de parte de sectores opositores. La más contundente fue la concejal del bloque Unión por Córdoba, Nadia Fernández, quien comparó al intendente cordobés con el expresidente radical Fernando de la Rúa.
A través de la red social Twitter, Fernández afirmó que “así pensaba De la Rúa, que no lo dejaban gobernar pero resulta que también era un inútil”.
Desde la misma bancada y por la misma red social, la edil Natalia de la Sota se refirió en términos más diplomáticos: “Sr. intendente, hoy más que nunca hace falta mesura, tolerencia, respeto. No acusaciones e incriminaciones”. “Lamento profundamente las expresiones del intendente. Solo refuerzan el odio y la división que vivimos como sociedad”, agregó la hija del exgobernador José Manuel de la Sota.
Por su parte, la diputada nacional kirchnerista Gabriela Estévez se sumó al coro opositor que criticó las declaraciones de Mestre. “En lugar de victimizarse y echarle la culpa al peronismo, Mestre debería escuchar a un sector mayoritario de la población que se viene manifestando pacífica y democráticamente desde hace meses y con mayor intensidad en las últimas semanas”, afirmó la dirigente de La Cámpora Córdoba.

Dos marchas
El arco gremial cordobés respondió de manera disociada a la convocatoria al paro de la CGT nacional, que logró unificarse hace meses. La realidad de dos centrales sindicales cordobesas produjo que se realizasen dos manifestaciones por las calles cordobesas, en distintos horarios.
En la noche del miércoles, y a menos de una hora de comenzar la jornada de paro, la CGT Córdoba se dio cita en su sede del boulevard Chacabuco y marchó hasta la histórica casa de la CGT, en la avenida Vélez Sarsfield.
Los estatales del SEP, los docentes de Sadop y los trabajadores de Uocra fueron los principales integrantes de la columna, que contó entre sus principales dirigentes al secretario general del SEP, José Pihén. Allí, el referente sindical explicó que la medida de fuerza se realizaba “en rechazo a la perdida de los puestos de trabajo, a la caída de los salarios, a la inflación que no para de subir y al auge del trabajo precario”.
Posteriormente, en horas de la mañana del jueves, fue el turno de la CGT Rodríguez Peña, de mejor sintonía con el espacio kirchnerista. El Surrbac, los estatales de ATE, los universitarios de Adiuc y organizaciones de izquierda convocaron a marchar por las calles céntricas desde Colón y General Paz.
Mauricio Saillén, máximo referente del Surrbac, defendió allí la medida de fuerza, aseverando “no somos golpistas, peleamos por un salario digno”. Además, Saillén denunció que la relativa adhesión al paro se debía a amenazas proferidas por los empresarios a los trabajadores que querían acatar la medida de fuerza.
En el centro cordobés, el paro se sintió con más fuerza al iniciar la jornada, puesto que la ausencia de colectivos y taxis dificultaban el acceso de los trabajadores a sus puestos de trabajo. Posteriormente, la actividad fue in crescendo, con cierres en coincidencia con el paso de las manifestaciones.