Las CGT cordobesas comparten críticas a las cúpulas nacionales

El titular del Surrbac, Julio Mauricio Saillén, cuestionó a los dirigentes de Capital Federal y los tildó de “patrones de estancia”. Por su parte desde la Regional Córdoba estimaron que la huelga se podría haber concretado antes, cuando ellos lo reclamaron.

Foto: CGT Córdoba

En Córdoba el paro se sintió pero no tuvo el mismo impacto político que en Buenos Aires, donde el triunvirato de la CGT marcó nuevamente su posición frente el gobierno de Mauricio Macri y pidió por mayor diálogo. Mientras el presidente inauguraba el mini foro económico en búsqueda de nuevas inversiones, los referentes sindicales se moderaban sus palabras contra la Casa Rosada.
Quedó claro que el primer paro general contra Mauricio Macri fue de alto impacto. Los ingeniosos mecanismos que utilizaron varias personas para eludir la huelga quedaron dentro de lo anecdótico. Sin transporte público de pasajeros y con las dependencias estatales vacías toda la actividad económica se resintió. Más allá de algunos comercios abiertos, el ritmo de la ciudad fue el de un feriado.
Esa tranquilidad fue interrumpida ayer por la movilización que organizó la CGT Rodríguez Peña. Sin hacer caso a la propuesta nacional del paro matero (sin movilización), Julio Mauricio Saillén fue el principal orador de una importante marcha que se concentró en la plaza Vélez Sarsfield. Como se esperaba, el gremio que conduce –Surrbac- se convirtió en el corazón de la huelga. Más atrás quedó la participación de la CTA.
Saillén fue crítico de la CGT Nacional por dilatar la decisión del paro y le reprochó a la cúpula sindical el centralismo. “El conjunto de los trabajadores del interior del país tenemos que hacer un replanteo de una reunificación de todo el país. Acá en el interior estamos pagando los impuestos más caros. A nosotros nos quieren manejar y dirigir desde Capital Federal. No pueden seguir siendo patrones de estancia los compañeros de Buenos Aires. Son unos entregadores. Se tiene que acabar de una vez”, disparó Saillén, quien se abrió en su momento del ala de Hugo Moyano, en declaraciones a Radio Universidad.
En relación a la unidad sindical, el dirigente no tuvo mayores precisiones, pero está claro que en los últimos días la posibilidad de conformar una única central se disolvió. Los actos por separado de las dos CGT cordobesas y el acatamiento al pié de la letra al paro sin movilización de algunos gremios evidenciaron esta situación.
El miércoles por la noche la CGT Regional Córdoba hizo su vigilia del paro y también tuvo crítica, aunque velada, a la dirigencia nacional. “El paro es la respuesta del conjunto del movimiento obrero a las consecuencias de las políticas nacionales”, resumió el secretario general de la central, José Pihen, quien también hizo hincapié en la demora de la decisión de las cúpulas nacionales. Vale aclarar que desde hace varios años esta confederación les exige mayor celeridad para pronunciarse políticamente.
El destinatario principal del paro era el gobierno nacional. Pero no fue el único que recibió reclamos. El frente más complejo que tiene abierto la Provincia es el docente. Una situación que se repite a nivel nacional. Ayer la UEPC fue el único gremio que marchó hasta el Panal. El ciclo lectivo lleva un mes condicionado por los vaivenes de una negociación en la que aún no se ven salidas.
Los docentes recibieron ayer una buena noticia, pero su efecto aún es incierto. La Justicia ordenó al Ministerio de Trabajo de la Nación que convoque a la paritaria nacional. Desde el Gobierno, Esteban Bullrich aseguró que apelarán la decisión judicial.
Impacto político
Lo cierto es que el paro generó un clima de debate político e hizo aflorar nuevamente las antinomias. Desde Jesús María, el gobernador Juan Schiaretti se refirió al paro. “En Democracia siempre hay derecho a expresarse y a reclamar. Lo importante es que se haga pacíficamente y sin agraviar al que piensa distinto. Me preocupa cuando la CGT llama a un acto y piden la renuncia del Presidente”.
“Hay que parar con estas cosas. Esto profundiza la grieta. Debemos reclamar sin agraviar ni plantear cosas que van agrandando la grieta”, aseguró el gobernador.
Por su parte el intendente, Ramón Mestre fue muy duro con el paro. “En los 12 años que gobernó el kirchnerismo hicieron un solo paro”, se quejó e hizo referencia a las 13 huelgas que debió enfrentar el gobierno de Raúl Alfonsín.
“Esos mismos que hoy dicen que defienden los derechos de los trabajadores, dicen que quieren reactivación y dicen que somos un gobierno neoliberal es absolutamente falso. Esto sucedía en los años en los que gobernaba el kirchnerismo”, insistió el intendente que además le adjudicó responsabilidad al PJ por el paro: “Acá hay un problema de la dirigencia del peronismo que no tolera que esté otro en el poder que no sean ellos”.