Peñaloza juega su última carta política en UTA

El ex secretario general de la UTA Córdoba, Alfredo “Cuchillo” Peñaloza, pisará la punta de línea con sed de revancha. Durante la jornada de hoy, choferes, mecánicos y administrativos de Ersa deberán elegir a su próximo cuerpo de delegados.

Por Yanina Passero
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Alfredo «Cuchillo» Peñaloza, Omar “Pescado” González y Guillermo “el Negro Sugus” Monier.

El ex secretario general de la UTA Córdoba, Alfredo “Cuchillo” Peñaloza, pisará la punta de línea con sed de revancha. Durante la jornada de hoy, choferes, mecánicos y administrativos de Ersa deberán elegir a su próximo cuerpo de delegados. Después del escrutinio, el ex jugador de fútbol en las inferiores de Peñarol –pasado deportivo del que heredó el alias que se resignificó durante su carrera gremial- sabrá si regresa a las negociaciones con los directivos, esta vez, de la transportista correntina o continúa cubriendo el recorrido de la línea 82.
Peñaloza vuelve al ruedo después de la reñida elección de junta ejecutiva en noviembre de 2014, que terminó con un resultado sorprendente: el mecánico de Coniferal, Ricardo Salerno, que venía de perder los comicios de delegados en la compañía cordobesa, le arrebató el sueño de la reelección por tan solo 66 votos.
Las explicaciones de rigor por el resultado electoral apuntaban al estado de atomización de la UTA; también, al proceso de desgaste que sufrió el referente cordobés de los choferes con la reorganización del sistema de transporte que encaró el intendente Ramón Mestre. En pocos meses, el bastión político de UTA, la Tamse, quedó reducido a la prestación de trolebuses y desembarcaron nuevas empresas privadas. El corolario de un proceso difícil para los usuarios, la gestión radical y la vida interna del gremio llegó con la eyección de Ciudad de Córdoba del esquema. La compañía de extensa trayectoria en la plaza, asfixiada financieramente, funcionó como alter ego de la empresa estatal.
Cierto es que no quedó un trabajador en la calle, conforme al compromiso de Mestre. Entonces, para explicar la derrota del ex futbolista jugaba otra hipótesis: la influencia de la UTA Nacional comandada por Roberto Fernández.
Todo parecía indicar que, en Buenos Aires, descorcharían un champagne si Peñaloza quedaba fuera de juego. Había indicios: el estado de conflicto general en el transporte con feroces paros que pretendían jaquear el proceso de licitación que se abría en 2012 (muchos de ellos para cubrir falencias internas más que por defender la fuente de trabajo de los afiliados); asimismo, ya no se toleraba la desobediencia a las conciliaciones obligatorias que costaron dinero a la central de los choferes. De hecho, en varias oportunidades tomó fuerza el rumor que la intervención llegaría en cualquier momento pero nunca ocurrió.
Curiosamente, fue Salerno quien experimentó la furia de la UTA Nacional. Fue removido sin concesiones, incluso sospechado de una presunta malversación de fondos, según el testimonio de altas fuentes del gremio. Abrupto desenlace tuvo el ex secretario general se vendía como “orgánico” y “verticalista”.
Los acontecimientos terminaron confirmando que Peñaloza era considerado un adolescente rebelde para la UTA Nacional, pero no más. No obstante, la búsqueda de autonomía de la central que pretende el ahora chofer no sería pasada por alto y quizás explique porque las relaciones siguen congeladas.
El antecesor del infortunado Salerno se probará en las urnas hoy, con los interventores de garantes del acto eleccionario. Jugará su última carta y para ello se nutrió de dirigentes con nombre propio, aunque cuestionados a nivel interno. ¿Quién no lo está en la dividida y personalista UTA Córdoba?
Luis Astudillo (ex Tamse), Pedro Carballo (ex delegado de Ciudad de Córdoba), y Adrián Lentini (ex secretario de Prensa de UTA), son algunos de los dirigentes que integran la Lista 3, de seis que estarán disponibles en el cuarto oscuro. Esta nómina sería el motivo por el que Peñaloza no asoma como favorito, según análisis de la actual conducción sindical. “Peñaloza repite el error que lo dejó afuera del gremio, se rodea de personas que no generan adhesiones en las bases”, disparó una encumbrada fuente de la actual comisión directiva.
Como favorita, se posiciona la Lista 4 encabezada por Guillermo “el Negro Sugus” Monier. El dirigente tuvo un marcado protagonismo cuando estalló el escándalo por los certificados médicos fraguados, hacia finales de 2015, que le costó el puesto a tres decenas de empleados.
En las puntas de línea, también se esperará con atención la performance de la boleta liderada por otro hombre con un sobrenombre que no desentona con el de sus contrincantes: Omar “Pescado” González. El candidato es recordado por formar parte de la cúpula gremial del mandamás de los choferes, Miguel Díaz.



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