Lábaque frenó un “paro” de concejales contra Macri

En la reunión de labor parlamentaria de ayer, los peronistas Adrián Brito y Esteban Dómina se hicieron cargo de un rumor que circulaba en los pasillos del recinto: algunos concejales estaban de acuerdo con no sesionar el jueves 6 de abril por el paro dispuesto por la CGT Nacional.

Por Yanina Passero
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concejales-paroLa política económica del presidente Mauricio Macri será contestada con un paro general de 24 horas dispuesto por el triunvirato de la GCT, el jueves 6 de abril. En Córdoba, los servicios se verán fuertemente resentidos. No habrá recolección de residuos ni atención en las reparticiones municipales; tampoco circulará el transporte público; las escuelas y bancos permanecerán cerrados.
La lista es previsible. Los sindicatos que representan a los sectores apuntados mantienen una posición crítica hacia las iniciativas de gobierno del equipo de Cambiemos. De hecho, en la provincia, son la única voz disonante frente a la concordia que reina entre el gobernador peronista, Juan Schiaretti; el titular de la Casa Rosada y el intendente radical, Ramón Mestre. Los sindicatos monopolizan el rol opositor como nunca antes.
Si bien aún hay asociaciones gremiales que no confirmaron si se plegarán a la medida lanzada en Buenos Aires por el cegetista Carlos Acuña y sus socios, estuvieron a punto de contar con un adherente impensado: el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba.
En el plenario de labor parlamentaria de ayer en el edificio de Pasaje Comercio, las deliberaciones entre ediles para definir el temario de la sesión de este jueves terminaron confirmando un rumor de pasillo. Al parecer, algunos concejales estaban de acuerdo con no sesionar por el paro nacional.
Apenas quedó expuesta la desopilante versión en la sala de reuniones, fue el concejal de Unión por Córdoba, Marcelo Brito quien, sin adjudicarse la propuesta, terminó justificando la necesidad de apoyar el reclamo del sector obrero.
La empatía del ex ministro de Trabajo con el presunto malestar que pretende interpretar la CGT Nacional se comprende al recordar su poder de representación de los vendedores de diarios y revistas de Córdoba. Para sorpresa de los presentes, el titular del bloque de Unión por Córdoba, Esteban Dómina -y su gen opositor-, no dejó en soledad a su compañero de banca. “Fue un tibio apoyo”, confirmó una fuente radical.
Los colores se empezaron a notar en los rostros de los ediles de Juntos por Córdoba que observan cómo van pasando las sesiones sin que su jefe, el titular del Palacio 6 de Julio, sea notificado sobre la aprobación en segunda lectura de los pliegos para la licitación del servicio de recolección mecanizada de residuos. Mestre pretendía almorzar con la buena nueva a fines de febrero, a más tardar. Con suerte, será hacia finales de abril.
El tiempo, también es tirano en el recinto legislativo. Con esa premisa, varios ediles radicales instaron al presidente del Concejo Deliberante a cortar de cuajo el “sindicalismo té con leche” del staff político. “¿Vas a autorizar un paro contra tu jefe, Macri?”, se escuchó desde una esquina. “El jueves 6 se sesiona”, advirtió Lábaque.
Por supuesto, el médico macrista no avalaría un paro contra su amigo que, si hubiese prosperado, hubiera sido histórico.
A la fecha, no se registran antecedentes semejantes. Las sesiones en el Concejo se llevaron adelante, pese a los paros o asambleas de los empleados legislativos. Sólo hay un antecedente en los albores de la democracia, cuando un grupo de senadores peronistas pergeñó un paro en el Congreso, en 1985, según apuntó a Alfil un memorioso periodista legislativo.