Schiaretti contra el reclamo de paritaria nacional

El gobernador embistió contra el principal reclamo de los sindicatos docentes. Afirmó que las paritarias nacionales no tienen sentido en el sector docente. Responsabilizó a los dirigentes sindicales por la demora en el acuerdo y afirmó que no dará aumentos por decreto.

schiarettiLa descentralización de la negociación salarial con los docentes fue un pedido casi unánime de los gobernadores provinciales. Sin embargo, fueron pocos los que lo admitieron abiertamente para no confrontar con los gremios. El gobernador de Córdoba reivindicó la medida.
La definición del gobernador tiene un voltaje político particular en un momento en el que la principal demanda de la CTERA es la convocatoria a la paritaria por parte del ministerio de educación de la nación.
En días pasados, Roberto Baradel, dirigente de SUTEBA, sostuvo que si existiera una instancia de negociación nacional se destrabaría el conflicto en la provincia de Buenos Aires y en todo el país.
De hecho, la propia UEPC sostiene que ese reclamo es la principal consigna del paro nacional de 48 hs. al que adhirieron los dirigentes cordobeses. El sindicato docente también confirmó que participarán en la denominada Marcha Federal educativa en la ciudad de Buenos Aires.
Schiaretti fue tajante en su posición sobre la discusión salarial docente. “Deben ser los gobernadores, en negociación con los sindicatos representantes de los docentes de cada distrito, quienes acuerden los incrementos. Es lo que estamos haciendo en Córdoba”, sostuvo el gobernador.
En el mismo sentido, agregó que la demanda de una instancia nacional carece de fundamentos reales. “Lo he dicho en innumerables oportunidades, no tiene ningún sentido una paritaria nacional entre el Estado nacional y los gremios nacionales docentes. No tiene ningún sentido porque el Estado nacional no tiene docentes a cargo y por ello no debe ser el que fije el salario de los docentes cordobeses”.
Además, cargó contra el gobierno de Cristina Kirchner por habilitar una instancia virtual de negociación salarial. Según su razonamiento, la fijación de un piso salarial en las provincias más chicas, principal razón que esgrimen los dirigentes gremiales, no es un argumento suficiente y resulta perjudicial.
“Hay que tener en cuenta este contrasentido: se decía que la paritaria nacional existía para garantizar que las provincias más chicas tuvieran un piso mínimo de salario docente. Ahora resulta que, al día de hoy, hay 14 provincias que acordaron su convenio colectivo, que son precisamente las provincias chicas, y las que todavía estamos en negociaciones somos las más grandes” sentenció el mandatario provincial.
Por otra parte, negó rotundamente que el gobierno provincial tenga pensado conceder aumentos salariales por decreto ante la imposibilidad de acordar con los gremios docentes. Esa posibilidad había sido barajada por los dirigentes sindicales dada la demora en la discusión sobre los porcentajes de incremento para este año.
A partir de que Schiaretti descartara esa alternativa se abre un nuevo escenario para los representantes gremiales. De hecho, la decisión del gobernador implica que los docentes no percibirán ningún aumento hasta que no exista un acuerdo rubricado por las partes.
Esta definición, sumada a la confirmación de los descuentos por los días no trabajados pone a los dirigentes de la UEPC en una situación compleja para garantizar el apoyo a las medidas de fuerza anunciadas.
El gobierno provincial estimó que la última jornada de huelga tuvo una adhesión mínima. Fuentes del ejecutivo estimaban la adhesión en un magro 19% y concentrada en los establecimientos de enseñanza media. Por su parte, sectores de la dirigencia sindical admitieron que el apoyo a las medidas de fuerza viene en descenso. La seccional Río Cuarto de la UEPC calculaba que el acatamiento al último paro no superaba el 40% en esa región de la provincia.
En el gobierno provincial confían en que el dictado de clases se irá normalizando gradualmente por efecto del desgaste que provocó la apuesta sindical a medidas extremas desde el inicio de la discusión. De esta manera, creen que aprovecharán el debilitamiento de la posición de la UEPC y la presión que las bases provocarán en la dirigencia para acordar un aumento. La estrategia de la administración provincial parece encaminarse a una guerra de desgaste.



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