Vida política de Riutort, signada por las peleas familiares

Como hiciera tras su separación del ex gobernador José Manuel de la Sota, la ex concejal puso sobre el tapete el conflicto doméstico con su yerno, Miguel Siciliano; y su hija, Victoria Flores. Requiere levantar su perfil para instalarse como una competidora firme para la sucesión de Ramón Mestre.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

Un tic del peronismo consiste en mezclar secretos de alcoba con lo político. Domingo Perón y Eva Duarte, más tarde Isabel Perón; Néstor Kirchner y Cristina Fernández; José Manuel de la Sota y Olga Riutort, posteriormente Adriana Nazario; Juan Schiaretti y Alejandra Vigo, son los ejemplos más conocidos de ese movimiento involuntario y repetitivo que parece predominar entre los integrantes del Partido Justicialista.
Esta mixtura no parece molestar a los militantes, tampoco a sus referentes. Conviven pacíficamente. Pero como es de esperar, si las sociedades matrimoniales son también políticas la disolución de la primera puede tener como consecuencia la ruptura de la segunda, o viceversa.
En Córdoba, una de las separaciones más recordadas fue la del ex gobernador de Unión por Córdoba y la referente actual de Fuerza de la Gente. La separación fue una bisagra política para Riutort quien logró construir su propio espacio, lejos del tutelaje de quien fuera su compañero durante 15 años.
Riutort continuó ocupando su cargo de asesora del Ejecutivo y la presidencia del Consejo Provincial de la Mujer, pero lo cierto es que por aquel entonces los delasotistas no imaginaban que la exprimera dama utilizaría su influencia en el PJ de la Capital para levantar vuelo político propio. “El verdadero poder es el gobernador”, razonaban los adláteres del ex precandidato presidencial. La dirigente peronista desafió las especulaciones, jugada que explica la posición satelital que ocupa hoy dentro del peronismo cordobés, más precisamente en Unión por Córdoba.
Si bien el diálogo entre Riutort y Schiaretti siempre fue cordial, la sanjuanina no pudo sellar un acuerdo conveniente para regresar al peronismo. Lógico. El actual Gobernador no pondrá peligro su exitosa sociedad con De la Sota por sumar un paquete extra de votos. La pelea De la Sota-Riutort es probable que explique por qué el PJ prefirió resignar la conducción del Palacio 6 de Julio con tal de no dar el brazo a torcer en una disputa de pareja, que tuvo sus derivaciones políticas.
Riutort reincide. Otra vez, busca levantarse de las cenizas con un conflicto familiar de fondo. Fue ella quien ratificó que intentará gobernar la ciudad aunque el costo sea la disolución de la sociedad política con su yerno, Miguel Siciliano; y su hija, Victoria Flores. El anuncio no era nuevo: cualquiera que observara los movimientos del ex concejal y la ex presidenta del bloque de concejales de Fuerza de la Gente, podía notar el interés manifiesto de dar vuelta la página, olvidar viejos rencores y orquestar el regreso al peronismo, como hiciera en 2015, quien integrara las filas del Frente Cívico, Esteban “Tito” Dómina.
El reclamo de fondo del matrimonio “olguista” tenía por base la renovación. Siciliano le recomendó a su suegra ceder espacio a aquellos que la apoyaron durante tantos años y, en especial, luego de la paliza electoral que recibió cuando trabó sociedad con Luis Juez en las elecciones municipales de septiembre de 2015. El titular de la Fundación Pensando Córdoba quiere probar suerte en las urnas. Con sus acciones y estrategias de posicionamiento logra mantener el perfil alto, pese a que no ocupa ningún cargo electivo.
Parece que la determinación del padre de sus nietos habría irritado a Riutort quien acusó a Siciliano de pactar con su enemigo público, De la Sota. “El año pasado Miguel Siciliano hizo un acuerdo con De la Sota y está en una campaña que la banca el propio ex gobernador. Él se fue de Fuerza de la Gente”, disparó Riutort en los micrófonos de Cadena 3.
La fractura quedó expuesta pero no llegaría al único bastión del olguismo, el bloque Fuerza de la Gente en el Concejo Deliberante. Si bien Flores fue apartada de la presidencia del bloque a favor de Martín Llarena, no dejará el espacio. Los cuatro ediles confirman la versión.
Las rencillas familiares deben quedar deslindadas del funcionamiento político del bloque, aseguran. Habrá que ver si la cohesión sobrevive a las campañas electorales.



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