Monserrat y Belgrano preestrenan nuevo rol político en UNC

Los dos establecimientos preuniversitarios de la Universidad se incorporarán al Consejo Superior a partir de la próxima semana, poniendo en alza su valor político. Conadu Histórica los aprovecha para relanzamiento.

monserrat-belgranoLos primeros efectos de la reforma política aprobada en la UNC comenzarán a tomar cuerpo en los próximos días, cuando tanto el Colegio Nacional de Monserrat como la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano comiencen a participar del Consejo Superior.
Su incorporación al principal órgano de gobierno permanente de la Casa de Trejo vendrá acompañada en lo sucesivo de otros cambios, que pondrán sobre relieve un rol político más destacado para los dos colegios.
La elección directa de sus respectivas autoridades unipersonales y la posibilidad de que docentes y no docentes preuniversitarios participen de los comicios rectorales son dos temáticas que el Consejo Superior deberá discutir, junto al resto de la reglamentación de la reforma política.

Nuevas normas
La nueva redacción del artículo 10 del estatuto, aprobada en la tumultuosa Asamblea Universitaria de diciembre pasado, establece que, entre otros, “el Consejo Superior se compone (…) de 1 (un) representante del Colegio Nacional de Monserrat y de 1 (un) representante de la Escuela Superior de Comercio ‘Manuel Belgrano’”.
Además, fija que “los representantes de los establecimientos preuniversitarios serán sus directores”, aclarando que “serán reemplazados por los respectivos vicedirectores académicos en su ausencia”. Los directores compartirán con los decanos la calidad de miembros natos, según la cual su membrecía no es tenida en cuenta a los fines de establecer las proporciones entre los claustros.
La nueva participación del Monserrat y del Belgrano en el concierto de los claustros y las Facultades traerá un drástico cambio interno. Una cláusula transitoria del mencionado artículo establece que “el Consejo Superior reglamentará un sistema de elección directo para los directores y vicedirectores de los establecimientos preuniversitarios”. Hasta tanto se produzca dicha reglamentación, los actuales directores participarán “transitoriamente” del cuerpo, comenzando en la sesión del próximo martes 21.
La discusión de elección directa en de los directores no será simple; la composición de sus claustros no es idéntica a la que caracteriza a las Facultades. Por ejemplo, en el plano estudiantil, más de dos tercios de sus miembros son menores de 16 años, lo que pone en discusión su derecho y capacidad para participar de comicios de autoridades.
Además, en la actual composición de sus consejos, existe una representación de los padres y madres de los estudiantes del nivel secundario, a quienes se los considera como a un claustro en sí mismo.
Estas mismas discusiones se presentarán al momento de evaluar la participación de las respectivas comunidades en las elecciones de Rector. Docentes y no docentes son los claustros que tendrían un más probable acceso al padrón rectoral, pero no es un hecho por el momento.

Nuevas “semi-Facultades”
Las nuevas atribuciones del Monserrat y del Belgrano, y de sus respectivas comunidades, colocan a estas dos dependencias en un escalón mucho más cercano al de Facultades que al rol satelital del que gozaron desde el regreso de la democracia.
La incorporación al Consejo Superior, la elección directa de sus propias autoridades y la participación en la elección de Rector serán características que compartirán con las 15 unidades académicas preexistentes. La principal diferencia con las Facultades será su exclusión de la Asamblea Universitaria, condición preexistente a la reforma política.
Estos cambios con respecto al estatus de los establecimientos fue uno de los pocos puntos de la reforma política que logró consenso de parte de casi todo el arco universitario. Sin embargo, la letra chica de la reglamentación puede despertar resquemores que empantanen la discusión.
En general, todos los actores instituidos, como las 15 Facultades de la UNC, suelen guardar cierto celo hacia el crecimiento de nuevos centros de gravitación política. La “torta” del poder es siempre la misma y, a más comensales, porciones más chicas.
Un primer síntoma del nuevo rol de los preuniversitarios es el Encuentro Nacional de Docentes Preuniversitarios, que la central sindical Conadu Histórica llevará a cabo en Córdoba este fin de semana. El Monserrat será la sede del evento que marcaría la vuelta al ruedo de Aduncor, filial local de Conadu Histórica, la cual supo construir en los colegios uno de sus pilares.



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