Comienza la diáspora del olguismo

Las pretensiones de Miguel Siciliano de aspirar a la intendencia de la ciudad en 2019 pusieron punto final a la relación política con su suegra, Olga Riutort.

Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

ilustra-olga-riutort-y-miguel-sicilianoHace un año comenzaba el capítulo que terminó con la fidelidad política entre dos peronistas que, además de compartir militancia, son familia. Aunque singular, el episodio involucra mucho más que a dos dirigentes. Involucra a la fuerza que supo ser primera minoría en la ciudad.
En febrero de 2016, y aún sacudiéndose las esquirlas de la paliza electoral de los comicios municipales, el ex concejal Miguel Siciliano le planteaba, café de por medio, a su suegra Olga Riutort, la necesidad de un recambio generacional en el espacio que compartieron por casi 13 años. El alfil que la dirigente tuvo durante dos periodos dentro del Concejo Deliberante, le blanqueó sus pretensiones de tomar vuelo propio y, sin medias tintas, sus aspiraciones de competir en la carrera por la intendencia de la ciudad en 2019. Un objetivo incompatible con el que también tiene la ex secretaria de la Gobernación quien al otro día de la derrota allá por 2015 reiteró que su vocación política es y será gobernar la ciudad de Córdoba.
Desde entonces, la escisión política dentro de la Fuerza de la Gente es evidente, tanto que a fines del año pasado Riutort separó de la presidencia del bloque a su hija, Victoria Flores, dejando en su lugar a Martín Llarena. Vale decir que el ex miembro del Tribunal de Cuentas también se plegó a la idea del recambio generacional dentro del espacio.
Con el propósito de dejar de ser el actor de reparto, Siciliano recogió el guante y se instaló mediáticamente a través de la Fundación Pensando Córdoba desde donde recorre la ciudad, cuestiona la administración de Ramón Mestre y dice gestionar soluciones a los problemas de los vecinos. Claro, el hombre tenía que darle cierto marco institucional a sus planteos ya que no ostenta ningún cargo público desde donde hacer oposición y construir su espacio.
“Armamos un equipo bastante más grande de lo que era el olguismo, con gente que no se identifica con la vieja política. Creemos que Olga ya no tiene chances y que, a final de camino, nos terminará acompañando”, señalan desde su entorno. Pero además la ruptura con Riutort le sirvió para fortalecer abiertamente sus vínculos con el peronismo oficial, un lugar al que su suegra nunca más pudo volver por cuestiones que exceden lo político.
El ex concejal no sólo aseguró que aspirará al Palacio 6 de Julio sino además dijo que está trabajando por la unidad del PJ en la ciudad, ante los suyos espetó que posiblemente sea ese el único camino para arrebatarle la ciudad al radicalismo. Pero también aclaró: “quiero formar parte de un equipo que quiera gobernar la ciudad de Córdoba”.
Pero como el tiempo en política es como la marea que no se para ni se espera, Siciliano tampoco desaprovechará la parada electoral de medio término. El dirigente quiere competir para integrar la boleta y volver a estar en la consideración del PJ. Claro que antes Unión por Córdoba deberá definir quién encabezará la lista y de ahí cómo se desglosa la oferta electoral por Córdoba.
Y aunque desde el olguismo le bajan el tono a la diáspora, la herida subyace entre quienes elaboran su propia hipótesis del asunto: Se trata de un acuerdo político con De la Sota; un lugar en la boleta a cambio de que Siciliano disperse los votos en Capital en 2019. Riutort ya había acusado al PJ de confeccionar un escenario similar en 2011 con la fórmula Héctor Campana- Alejandra Vigo y luego en 2015 con Esteban Dómina-Natalia De La Sota.



2 Comentarios

  1. Olga siempre tuvo buen consenso en la población, pero no fueron acertadas sus asociaciones políticas, sino miren lo que pasó con juez

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