Argentina, entre Trump y Davos

El proteccionismo prometido por el estadounidense tendría impacto indirecto, de concretarse, en la Argentina. En Suiza, los funcionarios mostraron los deberes hechos.

Por Gabriela Origlia

NOTA-GAB-Davos-TrumpLa semana que cerró estuvo marcada por dos cuestiones internacionales: la asunción de Donald Trump en Estados Unidos y la cumbre de Davos, que reúne a los principales actores económicos del mundo.

Argentina estuvo representada por los ministros Nicolás Dujovne, Susana Malcorra, Esteban Bullrich y Francisco Cabrera y por el titular del Banco Central, Federico Stuzzeneger, quienes fueron a mostrar ante el establishment que se hicieron parte de los deberes pendientes y a buscar las inversiones que demoran en llegar.

El perfil de la comitiva fue más técnico que político. El año pasado la encabezó el presidente Mauricio Macri, que recién asumía. Ahora Dujovne buscó demostrar que se podrán resolver los problemas fiscales y su par de Producción, garantizar que están dadas las condiciones para invertir.



De hecho, desde Suiza volvió sobre el acuerdo de flexibilización que alcanzaron con los gremios para Vaca Muerta (y que todavía no se firmó) e insistió en que se extenderá a otros sectores, como el metalmecánico para dar “previsibilidad”.

Y aunque las expectativas de conseguir interesados en el sector energético y en el campo eran altas, los responsables de esas áreas no viajaron. En el caso de Ricardo Buryaile, estuvo en Berlín en la Feria Verde y después recorrió las zonas más golpeadas por las inundaciones.

Por el lado de las expectativas, la buena noticia es que los inversores ven a Colombia, la Argentina y Chile como los países con mayores oportunidades en la región, pero consideran que algunas certidumbres debieran implementarse por ley. En realidad, nada nuevo. Sigue faltando lo de siempre: seguridad.

El recibimiento del FMI a los argentinos no fue el mejor: mientras se estaban acreditando el organismo dio a conocer su panorama económico global, con una expectativa más pesimista sobre una recuperación de corto plazo en la Argentina y Brasil.

Dujovne se reunió con Christine Lagarde, directora ejecutiva del Fondo, pero sólo fue un encuentro protocolar. Lo mismo que con Daniel Pinto, CEO de inversiones corporativas del banco JP Morgan.

La actividad oficial también incluyó contactos con muchas de las empresas con las que Macri ya se juntó el año pasado: Mitsubishi, Coca-Cola, Facebook, Dow Chemical, la consultora PWC, Nissan y Petronas. Todas para acelerar la “lluvia de inversiones”.

La era Trump

Respecto de las consecuencias que las decisiones de Trump podrían tener en la Argentina, la incógnita continúa. Por supuesto que aun limitando el cumplimiento de sus promesas de campaña, habría cambio de reglas importantes tanto en lo comercial como en lo militar a nivel mundial.

El reaseguro al que se aferran en todo el mundo (y también en Argentina) es que el Congreso –donde el republicano tiene mayoría pero también suma disconformes- y la Corte Suprema de Justicia pueden limitarlo. Todo está por verse.

Aunque Estados Unidos es un socio económico relevante para el país, tanto por el intercambio comercial como por el nivel de inversiones, Dujovne afirmó que algunas medidas hacia el proteccionismo son probables bajo su presidencia, pero el impacto en Argentina sería “marginal”, ya que sigue siendo una economía relativamente cerrada.

En la misma línea se pronunció el embajador Martín Lousteau: “En la relación bilateral el impacto en Argentina es limitado. Inclusive, tenemos un nivel de comercio extremadamente bajo”.

Si bien Estados Unidos aunque importante no es el principal cliente de Argentina, es obvio que las decisiones que haya influirán directa e indirectamente en las exportaciones, ya que el impacto puede venir en que China, México e India que venden mucho a ese destino busquen otros para reemplazarlo.

Frente a ese panorama el gobierno y los empresarios argentinos deberían estar pensando alternativas para sobrevivir a los posibles inconvenientes comerciales que se pueden presentar y apuntar hacia nuevos mercados.