Macri confirmó que impulsará el debate sobre el régimen penal juvenil

El oficialismo y el massismo parecen estar en la misma sintonía con respecto a la problemática de los menores que delinquen. En Córdoba, el ministro de Justicia Angulo ya se pronunció en contra de la idea de bajar la edad de imputabilidad

NOTA-P-luis-angulo-1Luego de que Sergio Massa le reclamara al Poder Ejecutivo que convoque a sesiones extraordinarias en febrero, para que el Congreso Nacional aborde la baja de la edad de imputabilidad, que podría pasar de 16 a 14 años, el presidente Mauricio Macri confirmó que en los próximos días impulsará el debate de un nuevo Código Penal Juvenil.
En una conferencia de prensa, el mandatario recordó el crimen de Brian Aguinaco, asesinado por un adolescente en el barrio porteño de Flores. También se refirió al homicidio de un jubilado de 87 años, sucedido el lunes en la localidad bonaerense de Villa Ballester, un hecho en el cual habrían participado dos chicos de 14 y 16 años.
Macri valoró que ambos casos obligan a “encontrar otras herramientas” para abordar la problemática de los menores en conflicto con la ley penal.
“No somos innovadores, el mundo ya avanzó hace rato en tener códigos penales juveniles”, aseguró, acotando que se impone evitar “el avance de los niños como herramientas del crimen”.
Así, el oficialismo se coloca en la misma sintonía que el Frente Renovador, cuyo fundador estima que el país debe contemplar en su presupuesto “los fondos necesarios para construir más cárceles e institutos de menores”.
No obstante, si bien el Gobierno nacional está abierto a la posibilidad de discutir la legislación, su agenda es menos frenética que la de parte del arco opositor.
El ministro de Justicia, Germán Garavano, ya adelantó que la idea es conformar una comisión multidisciplinaria, para que trabaje a lo largo del año sobre la legislación vigente y emita una propuesta de modificación. Esa iniciática podría tratarse en el 2018, ya que el oficialismo quiere separar la discusión parlamentaria del proceso electoral que se avecina.
El Gobierno cordobés fijó postura a principios de este mes, cuando el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Luis Angulo, criticó la iniciativa de “mano dura” con los menores.
Angulo fue el primer funcionario de Juan Schiaretti que se refirió al tema y enfatizó que bajar la edad de imputabilidad no será una solución para la inseguridad. En cambio, puso el foco de la discusión en la pobreza y la marginalidad.
Las declaraciones del titular de la cartera de Justicia local marcaron otro punto de diferencia entre Unión por Córdoba y el espacio que comanda Massa. Además, implican un distanciamiento del planteo del macrismo.
Partiendo de la premisa de que se trata de un asunto complejo y que exige análisis profundos, Angulo citó estudios en materia judicial que revelan que un 90 por ciento de los jóvenes que delinquen provienen familias excluidas.
En esa línea, sugirió que antes de abordar el plano represivo del asunto es necesaria una política nacional, en la que se encuentren incluidas todas las provincias, para debatir y establecer un programa claro, que tienda a paliar las consecuencias de la drogadicción, de la indigencia y de la pobreza.
Por ahora, en este tema, la Administración de Schiaretti está en la vereda opuesta a del diputado Massa, aliado del ex gobernador José Manuel de la Sota, tal como sucedió con la discusión sobre el impuesto a las ganancias.