Litigios de ex presidentes “gloriosos”

Ricardo Morellato, antecesor como titular de Instituto al actual mandatario Gastón Defagot, salió ileso de una demanda legal a cargo de otro conductor del club de Alta Córdoba, Diego Bobatto, por calumnias, por el caso Klimowics. Había otros dirigentes involucrados.

Por Federico Jelic

Instituto-JelicLa sentencia se confirmó hace unos días, en diciembre, sin embargo, la punta del orillo arranca desde el siglo pasado. Instituto también vive y sufre sus luchas intestinas, institucionalmente hablando (valga la redundancia), ya que a pesar de que se encuentra en Concurso Preventivo otra vez, tuvo tiempos activos de Democracia. Y esos procesos electorales generaron sus contiendas, con acusaciones y denuncias, que seguramente continuarán existiendo.

Resulta que días atrás una serie de dirigentes, entre ellos el ex presidente Ricardo Morellato, salieron ilesos de una demanda realizada por otro ex mandatario, Diego Bobatto, por calumnias e injurias, en pleno proceso de investigación judicial sobre el dinero y su destino por la venta de Diego Klimowics a Rayo Vallecano de España y por el accionar de su empresa Servifin, aportante para la campaña en la B Nacional a fines de los ’90. En ese rubro, en el club de Alta Córdoba sobran los casos de acusaciones con diferentes carátulas legales. Y quedan muchas por descubrir o resolver, seguramente.

El principio de todo



Esto arranca allá por los ’90, en el ’96, cuando Instituto concreta la transferencia del “Granadero” en 1.250.000 dólares a España, al Rayo Vallecano por la mitad de su ficha económica. Resulta que dos años después, esa institución lo vende al Valladolid, aunque nunca le rinde el porcentaje que le correspondía por dicha operación a los “Gloriosos”. Comenzaron las acciones legales, los juicios y demás yerbas en Tribunales, aunque en ese sentido, Bobatto no esperó y actuó en consecuencia de acuerdo a las necesidades del momento: a mitad del nuevo milenio, cedió ese crédito a AFA, por 1.440 mil dólares, a modo de compensación por una deuda con el ente madre del fútbol argentino. Lo que pasó es que en 2007 Rayo Vallecano quebró y la Justicia hispana reconoció a Instituto como acreedor, por 2,4 millones de dólares. Si a ese monto se le resta lo “pagado” a AFA, quedarían por cobrar un saldo de poco más de un millón de dólares, que alcanzarían a ser, pesificados, indexados a la cotización de ese entonces (10 años atrás) a 3 millones  de pesos.

Mientras el fiscal estudiaba dicho caso, por pedido del juez a cargo de la Convocatoria de Acreedores Carlos Tale (tuvo a los cuatro clubes de Córdoba Capital afistas alguna vez en las fojas de su despacho), un núcleo de dirigentes en ese entonces de la entidad “Gloriosa” se presentan en el despacho de la Fiscalía, con la intención de constituirse como querellantes de dicha causa, al igual que por la acción de Servifin, en su momento, también acreedora de Instituto.

Daños morales

Bobatto entonces, entendiendo cómo podría venir la situación y con su olfato implacable, resuelve promover acciones por daños y perjuicios por la suma de 140 mil pesos, en concepto de indemnización por daño moral. Solicita a su vez eximición de costas en caso de que el monto de condena sea inferior al reclamado, por depender su determinación del prudente arbitrio judicial.

“(…) Expresa, que la presente acción resarcitoria es ejercida en contra de: Oscar Antonio Capellino, Alberto Raúl Fonseca, Miguel Ángel Moretti, Fernando Pablo Micca Mendoza, Gregorio Raúl Núñez, Félix Omar Brito, Carlos Walter Barceloni, Alberto Raimundo Peña, Daniel Rodolfo Peralta, Jesús Alfredo Andrada, Miguel Ángel Antonini, Ricardo Osvaldo Morellato, Emilio Paz y Gerardo Ariel Morales (…). De estos apellidos, solo Morellato fue presidente legítimo, al igual que Daniel Peralta, aunque se trató de un período interino o de transición tras la salida por renuncia de Juan Carlos Barrera en 2013.

Morellato responde

Morellato, en ese entonces era directivo y en su momento, opositor a la gestión de Bobatto, hizo su descargo: “(…) Impreso el trámite de ley, a ff. 403/ 11 contesta la demanda Ricardo Osvaldo Morellato, a través de su apoderado, Dr. Hugo Remo Gatani. Reconoce como cierto que se constituyó en querellante particular con fecha 21/06/06. Así también, que se efectuaron las manifestaciones que el actor transcribe, pero niega que las mismas tuvieran un contenido agraviante, calumniante o injuriante, ni que fueran formuladas de manera asertiva, toda vez que se utilizó una conjugación verbal potencial (habrían). Manifiesta, que no es cierto que los accionados solicitaran la imputación y adopción de medidas de coerción en contra del aquí actor. Admite, que Bobatto fue sobreseído en forma total en la causa penal en cuestión. Niega que haya habido intención de obtener un rédito político y que los querellantes tuvieran conciencia de la inexistencia de delito. Niega, asimismo, la existencia de daño moral alguno (…).

Resolución y rechazo

De acuerdo a la resolución y el Expediente 2160248, firmado por el Juez de 1ª instancia Alberto Julio Mayda, indica en tres incisos que se declara a la parte acusada, Morellato, “inocente” de esos cargos, por decirlo de alguna manera. Es decir, sobreseídos del todo.

“SE RESUELVE: 19. Rechazar las excepciones de falta de legitimación sustancial activa y pasiva.-2.) Rechazar la excepción de prescripción.———————————————–3.) Rechazar la demanda de daños y perjuicios”. Así fue, literal, el punto final de todo el asunto jurídico, después de que el magistrado expresara los fundamentos de los sobreseimientos.

Como sigue…

Más allá de esta resolución, en Instituto siempre hay lugar para viejas rencillas y Bobatto siempre está alerta en procura de contradecir y limpiar la honorabilidad de su nombre cada vez que es invocado. Como por ejemplo, sigue vigente  la denuncia por calumnias que mantiene con el arquero de Talleres Mauricio Caranta, quien en su paso por Alta Córdoba, condenó públicamente al ex presidente de no haberle abonado el 15 por ciento de la trasferencia que le correspondía al ser vendido al Santos Laguna mexicano en una cifra cercana al millón de dólares, en 2005.

Bobatto no le perdona nada a nadie: en 2010 fue promotor de una imputación que sufrieron con la carátula de “Administración fraudulenta” a 13 directivos que firmaron la rescisión del contrato del defensor Julio Moreyra, tras su paso por el Ankaraspor de Turquía en 2009, entre ellos, Juan Barrera, Francisco Ruiz, Ricardo Domínguez, José Theaux, Iván Barrera, Carlos Sabagh y el propio Morellato.

Son algunas de las causas penales que repercuten con Alta Córdoba, entre viejos y nuevos dirigentes, una batalla interna que siempre deja sus resabios.  Y seguramente, con protagonistas de esta naturaleza, seguirán apareciendo más…