Vacaciones de verano forzadas para el Suoem: bajó el paro

La conducción del gremio municipal amenazó con un paro para el próximo lunes si el Ejecutivo no pasaba a planta permanente a 147 agentes. Los funcionarios a cargo de la negociación advirtieron que no tomarían una decisión en ausencia del Intendente. Rubén Daniele aplazó la medida y exigió una audiencia con el radical apenas regrese de sus vacaciones.

2017-01-05-suoemLa conducción del Suoem experimentó en carne propia los efectos del verano y de la caída de la actividad en el municipio producto de las licencias por vacaciones.

No sólo su poder de fuego se ve drásticamente contralado en virtud del descenso demográfico en el Palacio 6 de Julio y las dos centenas de reparticiones. También, porque la mayoría de los integrantes de la planta política con capacidad de decisión elige estas fechas para hacer una pausa en sus agendas.

La afirmación alcanza al intendente Ramón Mestre, quien viajó con su familia al destino habitual, en la isla brasileña de Florianópolis.

Con la ausencia del mandamás del Ejecutivo municipal, los funcionarios que quedan en la ciudad para atender asuntos de improviso no bajarán propuestas para, por ejemplo, contener el conflicto que abrió el Suoem por la interrupción de las efectivizaciones de 147 contratados y el pago de las bonificaciones mal llamadas especiales a los empleados que forman parte del staff permanente del Estado comunal desde la gestión mestrista.

La imposibilidad que manifestaron desde las secretarías General y de Economía para intervenir en un conflicto de urgencia baja para el municipio –claro que no para el gremio- logró que el paladín de los trabajadores públicos volviera sobre sus pasos. En resumidas cuentas, no habrá paro hasta que el intendente regrese de su descanso.

El titular del Suoem, Rubén Daniele, había amenazado con recurrir a la acción sindical directa si este mismo viernes los afiliados afectados no ocupaban un puesto definitivo en la planta estable de personal.

“Si la gestión piensa que nos vamos a desinflar durante el verano, a esta gente les digo que no. Vamos a seguir con la lucha. Esto que ven es sólo el comienzo”, había dicho Daniele al comienzo de las protestas. No sería la primera vez que olvida sus palabras. Esta vez, basado en una realidad de la época fuera de su injerencia: el receso de enero.

El ultimátum que lanzó en la asamblea del martes quedó trunco y apeló a la medida dialoguista. Al calor del evento sindical y a tono con las altas temperaturas de la jornada, se mostró ofuscado por la escasa respuesta de la administración municipal ante sus desplantes. Fijó el paro para el próximo lunes.

En la nueva asamblea de ayer mostró que la paciencia (forzada) también puede ser uno de sus atributos. Consensuaron con los delegados pedir una audiencia formal a Mestre y reunirse al día siguiente para evaluar los próximos pasos a seguir.

Alejados de toda muestra de belicosidad gremial, apostaron a la chicana para visibilizar sus reclamos. Se vistieron de cocineros para exponer las críticas que recibe la administración radical por la efectivización de dos cocineros para preparar los platos de Mestre y sus invitados.

La puja comenzó horas antes de las fiestas de fin de año cuando, a través de una presentación administrativa, el sindicato denunció “discriminación” porque las bonificaciones no eran recibidas por los flamantes efectivizados.

“Constituye una grave discriminación, desigualdad y arbitrariedad por parte del Departamento Ejecutivo Municipal, que todo el personal que cumple las mismas funciones en las distintas reparticiones la percibe, incluidos los agestes que revistaban como planta transitoria (artículo 9) al momento de ingresar simultáneamente con los ex contratados artículo 8, mientras estos últimos la perciben”, exponían desde el Suoem en  la nota referida.



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