Acuerdo Conicet-Gobierno sin aval cordobés

El ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva logró pactar un acta compromiso con los manifestantes en Buenos Aires y levantar las protestas. Los términos del acuerdo fueron rechazados por la asamblea cordobesa.

conicetEl gobierno nacional logró cerrar el miércoles lo que podría ser su último conflicto gremial del 2016, con la firma de una “acta compromiso” con los trabajadores y aspirantes del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), que permanecían tomando distintos edificios de dicho organismo y del ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (Mincyt).

El acuerdo soluciona parcialmente los requerimientos de los manifestantes, y otorga tiempo a la conducción del Mincyt para reorganizar su estructura y política de recursos humanos hasta fines del 2017.

La asamblea cordobesa de trabajadores y aspirantes del Conicet rechazó la propuesta, pero su opinión no fue tenida en cuenta por los negociadores porteños, que optaron por adoptar la postura acuerdista de la asamblea de Capital Federal.

 

Los puntos del acuerdo

De los 1526 aspirantes a ingresar a la carrera de investigador del Conicet, las juntas evaluadoras decidieron recomendar 874 de ellos. Sin embargo, la conducción de dicho organismo decidió que sólo incorporaría a una parte de los aspirantes recomendados, que sumaban 385 investigadores.

Este número contrastaba con los 943 investigadores que se incorporaron el año pasado, y fue presentado como un “recorte a la Ciencia” por los aspirantes recomendados, pero no incorporados.

La situación disparó protestas en todo el país. Los manifestantes llegaron a establecer paralelismos entre las disposiciones del actual Gobierno con la política neoliberal que comandó el exministro de Economía, Domingo Cavallo, rememorando su desdichada frase en la que mandó a los científicos “a lavar los platos”.

Sin embargo, los negociadores del Conicet y del Mincyt lograron establecer un acuerdo con los representantes de los manifestantes, encabezados por Asociación Trabajadores del Estado (ATE), junto a organizaciones kirchneristas y de izquierda.

El primer punto del acta compromiso establece una prórroga de un año para 343 investigadores, cuya beca de Carrera de Investigador Científico y Tecnológico había concluido, pero que habían sido nuevamente recomendados por las juntas evaluadoras. De la misma manera, se establecieron 107 “becas extraordinarias”, para cubrir por un año a investigadores que habían sido recomendados por primera vez para su inclusión al Conicet.

Además, las partes acordaron la creación de una comisión mixta de seguimiento, que pueda articular y controla el ingreso de los postulantes no seleccionados a otros organismos nacionales de ciencia y técnica, así como a universidades nacionales.

A cambio de dichas condiciones, tanto ATE como las organizaciones kirchneristas y de izquierda aceptaron desalojar todos los edificios tomados, tanto en la Capital Federal como en el interior del país.

 

Córdoba, sin voz

La aceptación del acta compromiso fue puesta a deliberación en las asambleas de manifestantes de los distintos lugares del país en los que se habían realizado tomas y protestas, incluyendo Capital Federal, Córdoba y Mendoza, entre otras.

Sin embargo, la asamblea de Capital Federal fue la única asamblea cuyo voto fue tomado como válido y pertinente para consumar la aceptación del acuerdo. El voto por la finalización de la protesta superó por estrecho margen (375 a 290 votos) a la opción de continuar manifestándose.

Ante ello, la asamblea del Conicet-Córdoba emitió un duro comunicado, aprobado por unanimidad. “Repudiamos enérgicamente y de manera unánime el acuerdo alcanzado en el día de la fecha en la mesa de negociación entre representantes del gobierno nacional y de la comunidad científica en Buenos Aires” inicia el mismo.

El repudio está basado en distintos puntos, según describe el texto: “no satisface el reclamo legítimo de ingresar a la Carrera de Investigador Científico de aquellos postulantes que han sido recomendados; se sigue precarizando la situación laboral de los trabajadores del Conicet; constituye una medida más de recorte y desguace del sistema científico y tecnológico nacional; fragmenta la lucha por la defensa del sistema científico-tecnológico”.

Sin embargo, desde el Mincyt y el Conicet desestimaron que la posición cordobesa, replicada en otras sedes del país, pueda terminar volteando el acta compromiso.



Dejar respuesta