Endeudamiento de provincias: piden cautela para que no sea un problema

El peso de los servicios de la deuda no alcanza el 15% impuesto como techo por la Ley de Responsabilidad Fiscal en la mayoría de los distritos. Frigerio y Prat Gay piden a los gobernadores más disciplina fiscal.

prat gay-frigeriioTras la salida del default, varias provincias –incluida Córdoba- se lanzaron a emitir deuda externa. La jugada despertó resquemores en el mercado que teme por la evolución del endeudamiento provincial y el uso del dinero que se consiga. Las estadísticas oficiales revelan que la deuda pública de las 24 provincias totalizaba US$20.200 millones a fines del 2015; cifra que representaba apenas 3,2% del PBI, su valor mínimo para los últimos 20 años: había llegado a representar 18% del PBI en 2002 y 2003.
Un trabajo de la consultora Muñoz & Asociados -para evaluar la posición de solvencia de las distintas provincias- analiza la evolución del ratio entre deuda e ingresos fiscales en cada distrito. De esa evaluación se desprende que en 2005 había trece provincias en las que esa relación superaba el 100%; a fines de 2015, todos los distritos presentaban ratios inferiores al 50%.
Otra referencia interesante para ponderar el peso del endeudamiento de las provincias es compararlo con la magnitud del pasivo del estado federal. Los ratios de deuda provincial sobre PBG e Ingresos Fiscales en cada distrito, así como la Deuda Nacional sobre PBI e Ingresos revelan que la totalidad de las provincias están mucho menos endeudadas que un sector público nacional que, de por sí, presenta un pasivo bastante liviano.
La deuda de Jujuy, quizás la provincia con indicadores más preocupantes, representa 42% de sus ingresos fiscales y 13% de su PBG. En los mismos ratios, el Estado Federal presenta valores de 121 y 23 por ciento, respectivamente (tomando solo la deuda neta del pasivo intrasector público).
Para Muñoz & Asociados es claro que el endeudamiento provincial distaba mucho de ser un problema a fines de 2015.
En cuanto a las emisiones en este año, totalizan US$7.350 millones (sumando las ya emitidas y por salir); cifra equivalente a menos del 1,5% del PBI. Nuevamente, el incremento no parece desestabilizador, aunque hay que admitir que las emisiones de algunos distritos (Tierra del Fuego, Salta, Chubut y Santa Fe) sí “parecen desmedidas”.
“La evidencia demuestra que el peso de los pasivos provinciales es realmente muy bajo y que las abundantes emisiones del 2016 tampoco alteran de manera significativa esta imagen (al menos, no por ahora)”, dice el informe que advierte que el concepto “no significa convalidar la política fiscal de muchos distritos, ni sus niveles de gasto y presión tributaria realmente excesivos”.

Evolución
En lo que va del año, la deuda en dólares acumulada de las provincias creció más de 50%, y todavía resta que salgan al mercado varias jurisdicciones, por alrededor de US$ 2.000 M. Cuando termine el año, las provincias casi habrán duplicado el stock de pasivos que tenían en moneda extranjera o títulos dollar-linked (cerca de US$18.000 millones contra US$ 10.200 millones).
Desde enero, cuando las 24 provincias sumaban una deuda agregada de $ 259.000 millones, según la consultora NOAnomics, varios gobernadores salieron a los mercados. Están interesados en cubrir un déficit fiscal agregado que según CIPPEC sumaba 1% del PIB a fines de 2015; a eso se le suma un escenario de interés por parte de los inversores y de caída de tasas tras el acuerdo alcanzado por el Gobierno Nacional con los holdouts.
La Secretaría de Provincias del Ministerio del Interior y la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Hacienda y Finanzas, bajo la órbita de Rogelio Frigerio y Alfonso Prat-Gay vienen autorizando y coordinando el endeudamiento de las provincias, aunque en los últimos tiempos advirtieron sobre la necesidad de más cuidado del frente fiscal.
En la mayoría de las provincias, el peso de los servicios de la deuda no alcanza el 15% impuesto como techo por la Ley de Responsabilidad Fiscal, sostienen desde la Nación a la vez que entienden que la toma de deuda será solo “provisoria” si los gobernadores reducen sus déficit fiscales y el año que viene se reactiva la economía.
En esa línea, lo que Frigerio y Prat-Gay le pidieron a los mandatarios provinciales en la última reunión con gobernadores en Casa de Gobierno fue mayor disciplina fiscal y el compromiso de alcanzar el equilibrio fiscal para 2019.