Un Concejo convulsionado recibirá la suba del boleto en 15 días

El Ejecutivo municipal y la Fetap trabajan sobre la minuta de costos que girarán a mediados de noviembre.



Por Yanina Passero
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Felipe Lábaque, presidente del Concejo Deliberante

El Concejo Deliberante de la ciudad se convirtió en un campo de batalla política. El debate de las ordenanzas municipales quedó en un visible segundo plano y, sobre este punto, pueden tomarse por ciertas dos explicaciones: el Ejecutivo municipal mantiene planchado el recinto parlamentario o los proyectos que ingresan son inocuos e impiden a los opositores lucirse.
No es necesario aclarar a que segmento corresponde el primer o segundo argumento para arriesgar algunas hipótesis sobre el estado de conflictividad interna en el edificio de Pasaje Comercio. Lo cierto es que oficialistas y opositores generan polémicas que sentarán las bases para el momento en el que deban arremangarse y tratar proyectos de envergadura.
Por ejemplo, la nueva minuta de costos del sistema de transporte urbano de la ciudad.
Se presume que la iniciativa de impacto directo al bolsillo de las capas medias y bajas de la sociedad cordobesa es de interés público. Amerita que cada bloque plantee su postura frente al reajuste; opine cómo debería ser el servicio o coloquen nuevamente sobre las mesa aquellos pedidos de informe sobre el funcionamiento de las compañías que explotan la prestación, sus estados contables, subsidios que reciben y acuerdos comerciales entre ellas. La lista de requerimientos sigue.
Los contrapuntos son inevitables cuando se refiere a la suba de tarifas o servicios y, más aún, si los ánimos están caldeados en el recinto.
Técnicos municipales y de la Fetap ya analizan la nueva pauta. Si logran promediar la cifra -empresarios fijan un piso de $14 y un techo de $15; y desde el municipio descartan el cálculo y barajan un tope de $12- el proyecto de reactualización de la tarifa ingresaría en 15 días.
Con viento a favor, al cumplirse un año del último de la suba que sigue vigente ($9,15) el servicio se reajustará a la pauta inflacionaria actual. Decíamos que la iniciativa oficial llega en un momento convulsionado del Concejo.
La mayoría simple que se requiere para dar curso al aumento se encuentra amenaza por la declaración de autonomía de la concejal de Juntos por Córdoba, Laura Sesma. Si bien pidió trabajar en interbloque con radicales y macristas, la ex funcionaria mestrista demostró que quiere un mayor protagonismo y, claro, cada proyecto deberá contar con su visado para ver la luz.
Una decisión individual amenaza la necesaria cláusula de gobernabilidad que prevé la Carta Orgánica. En la sesión de ayer, la ex socialista votó en sintonía con la bancada que integró conforme al voto popular. Incluso, evitó desentonar y se sentó en medio del bloque.
Pero los archivos la condenan y si quiere ser coherente no debería apoyar el aumento: recuerde que cuando ocupaba una banca durante la administración de Luis Juez rechazó un aumento que, incluso, estaba planteado por debajo de la minuta de costos oficial, que originó un juicio millonario que explotó durante la primera administración de Mestre.
“Votamos negativamente el presente proyecto porque, una vez más, las decisiones tomadas, en este caso llevar el boleto a 95 centavos, van en sentido contrario al discurso del oficialismo. Pese a que se tilda de chantajistas a empresarios y choferes, se está otorgando un aumento que sólo resolverá momentáneamente el conflicto entre UTA y FETAP, sin ningún resguardo a favor de los usuarios”, había justificado en aquella oportunidad.
En el frente opositor, en especial Fuerza de la Gente y ADN, exponen a fuerza de denuncias y notas ciertas desprolijidades o, reescriben levente los episodios para ensalzar sus planteos. En dos semanas, denunciaron las ausencias del viceintendente Felipe Lábaque en las sesiones (pese a que estaba reemplazando a Mestre en la Municipalidad); y realizaron una denuncia penal contra el secretario de Servicios Públicos, Julio Waisman, por no presentarse en la Comisión a explicar sobre el acuerdo de Ersa y Autobuses Santa Fe por la cesión de corredores.
Estalló el escándalo cuando la presidenta provisoria del Concejo, Miriam Acosta, declaró asueto y suspendió la sesión del jueves 20 por tareas de mantenimiento en el edificio. Los concejales dejaron expuesto el real motivo: evitar perder la mayoría por los seis concejales radicales y macristas que estaban de viaje, entre ellos, Sesma.
Como se evidencia, llegará uno de los proyectos más importantes (por el interés social que genera) al Concejo. El bloque Juntos por Córdoba tiene mucho trabajo por hacer; en especial Lábaque, quien asumió un rol de mediador en el recinto.



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