Moyano (h) y Tinelli mueven el avispero

La foto entre ambos motivó a un resquemor por parte del Estado y de la Comisión Normalizadora, que se vio obligada a sumar cuatro representantes en la toma de decisiones.



Por Federico Jelic

2016-10-26_tinelliFue apenas una foto, una imagen que para muchos puede dejar mucha tela por cortar; pasa que en tiempos susceptibles y con un poder no legitimado por el resto, saber que están abrazados y sonrientes Pablo Moyano y Marcelo Tinelli, enseñando los dientes, causa incomodidad y preocupación en ámbitos de AFA. Y no solo en la Comisión Normalizadora del golpeado Armando Pérez, sino también en el Estado Nacional. Es que, claro, se trata de dos pesos pesados, con sus intereses creados y un aparato a sus espaldas, por eso, desde la conducción de la vieja casona de la calle Viamonte se vieron obligados a abrir un poco el juego.

La foto más incómoda
Ya había algunas señales de esto, como decía Jorge Luis Borges, “No los une el amor sino el espanto”. Tinelli ya había mostrado su disconformidad por el accionar del Comité regularizador, en tanto que Hugo Moyano, presidente de Independiente y líder casi vitalicio de la CGT, le había dado su beneplácito de manera explícita en algunas entrevistas. Por eso, su hijo Pablo, vocal de la entidad de Avellaneda, se reunió con el vice de San Lorenzo, aunque esa foto tuvo más de advertencia que de proyectos políticos o armado de algún bloque. Eso genera incomodidad en otros sectores. El cónclave se desarrolló en la sede del club Camioneros de la Liga de Luján, que disputa el Federal B (de hecho posaron con la camiseta del prematuro club, nacido en 2008), precisamente presidido por el hijo de Moyano. Y pensar que estuvieron en veredas enfrentadas en la puja del poder en AFA, que desembocó en el escandaloso empate en 38 votos, en las elecciones de diciembre último.
Al mismo tiempo, en simultáneo, otras 25 instituciones de Primera lo hacían en un almuerzo desarrollado en un restaurante de Puerto Madero.
El conductor de TV atraviesa por un estado de ciclotimia agudo. Porque mientras dos semanas atrás salió a aclarar en su cuenta de la red social Twitter que no tiene en mente llegar a la presidencia de AFA, se reúne por lo bajo con dirigentes de todas las categorías, buscando aunar consenso. De hecho, en noviembre apuntará a la reelección en San Lorenzo, donde comparte fórmula otra vez con el titular Matías Lammens, en unos escrutinios que difícilmente se le puedan escapar. El equipo disputa Copa Argentina, Copa Sudamericana, y tiene buena salud en el torneo vernáculo, más un equipo de básquet de Boedo que hizo historia disputando un amistoso en Canadá, ante los Toronto Raptors, primer antecedente de un elenco argentino frente a uno de la NBA. Todo un registro.
Pero evidentemente, AFA lo sigue tentando. La Superliga también. Y ahí es donde Armando Pérez tuvo que acomodarse a las circunstancias, y con la venia del Estado Nacional, no tuvo mejor opción (obligada casi) que abrir el abanico de participantes.

Cuatro asesores
En ese sentido, con un contexto asfixiante de críticas y golpes de estado permanentes, Pérez y su comité resolvieron ser menos verticales y permitir otras voces en la toma de decisiones. Entonces, la Comisión Regularizadora de AFA aceptó una propuesta de los clubes para que cuatro dirigentes de Primera División se desempeñen como colaboradores, en carácter de asesoramiento.
La aprobación de la iniciativa estuvo a cargo del presidente de Racing Club, Víctor Blanco, precisamente uno de los más cuestionadores del manejo personalista del titular de Belgrano, y ferviente reclamante de una conducción más abierta y consultiva. Durante la jornada, autoridades de 25 clubes de fútbol de la máxima elite nacional, sin invitación para los cinco grandes, se reunieron en Puerto Madero, en función de evaluar distintos temas de la actualidad, entre ellos la creación de la Superliga, la distribución de dinero y el futuro de la AFA. Ese encuentro se concretó en un restaurante sobre la avenida Alicia Moreau de Justo, y allí estuvieron representados 25 instituciones. De manera unánime, acordaron la necesidad de convocatoria a elecciones urgentes.
Ojalá entendiera esta gente que la intervención de Pérez y del comité es con el aval de FIFA y del Gobierno Nacional. Que no es un gobierno de facto sino una consecuencia de malos manejos administrativos y una estructura viciada en todo sentido. Poco importa cuando se trata de poder.
De todas formas, queda en evidencia que están trabajando los clubes en formalizar un candidato de consenso, en virtud de los futuros comicios en AFA, que dicho sea de paso, deberían ser en julio de 2017, fecha en que fenece la participación de la Comisión Normalizadora (aunque podría prorrogar un año más su mandato, ojo al dato…).

Tucumanos coperos
Otro tema que Armando Pérez fue cuidadoso pero cuya opinión estaba formada hacía rato, tiene que ver con el sexto cupo para la Copa Libertadores de América. De acuerdo al reglamento, ese lugar corresponde para el mejor tercero en las posiciones. Incluso la CONMEBOL avaló que sea Atlético Tucumán el legítimo ganador de esa vacante. Pero Pérez no se animaba a decirlo en voz alta, quizás por resguardo, ya que Independiente (de Moyano y Noray Nakis) reclamaban un partido desempate. La determinación final se viene posponiendo demasiado, aunque después de muchos análisis técnicos (o mejor dicho, de acomodar el chasis para tratar de salir lo más indemne posible), AFA le daría legal y formalmente esa plaza al “Decano” tucumano. Decisión que le generará fastidios y reproches, por ser políticamente incorrecto con los poderosos, no obstante, no puede dilatarse más ese dilema, en rigor de que el ente Sudamericano ya precisa respuestas. Pero en el fútbol argentino, todo se debate hasta el hartazgo, en función de un mejor posicionamiento político.

Más apertura
“Armando Pérez agarró la pelota, la cubrió con los brazos y no la quiere soltar”, reclaman las ampulosas críticas de los clubes en AFA. Entonces, a modo conciliador, y de manera paulatina, el comité empieza a dar señales de democracia. Su lugar fue puesto a dedo para ejecutar, solo que en un ambiente caldeado, tener cintura es fundamental, en virtud de poder soportar las tempestades opositoras. Así lo entendió Pérez. Igual, la calma no llegó a instalarse: pronósticos de marea alta siguen como alerta, dentro de una AFA que continúa siendo un polvorín a punto de estallar.



Dejar respuesta