Transportistas de carga registraron una suba de costos de 35% en un año

La cámara cordobesa que los agrupa presentó un índice que evalúa el peso de que cada factor; proponen soluciones integrales para ganar eficiencia en la logística.

Por Gabriela Origlia

camionesEn los últimos tiempos cada vez más, desde distintos sectores, se apunta a los costos logísticos como una de las claves de la estructura de precios. En ese marco, la Cámara Empresarial del Autotransporte de Cargas de Córdoba (Cedac) presentó su índice de costos diseñado para simular cualquier cambio que incida en el global, desde el peaje a los impuestos pasando por el combustible.
José Arata, presidente de la Cedac, indicó que les preocupa que los grandes dadores de carga y los funcionarios cada vez que hablan responsabilicen a la logística de los precios.
“Los costos no dependen de nosotros porque no somos formadores de precios: Si el mes que viene aumenta el combustible, más el siete por ciento de la cuota correspondiente a la paritaria del 38%, no podemos hacer más que trasladar esos valores”, describió.
El economista Gastón Utrera de Economic Trends, encargado de elaborar el índice, explicó que el instrumento le permitirá a los empresarios discutir con “datos claros” frente a cualquier funcionario, sin tener que moverse en el plano de las suposiciones.
Por ejemplo, por kilómetro de carga general entre Córdoba y Buenos Aires, la suba fue de 35% de los costos entre octubre de 2015 y hoy. Es de 20,75 pesos cubriendo costos e incluyendo beneficios.
Por ejemplo, en el precio del azúcar la incidencia del transporte es de 7,8% en el costo total (desde Jujuy a Capital Federal); de 5,1% en el limón (desde Tucumán); de 3,5% en la manzana (desde Río Negro); de 1,5% en el fideo seco (desde Córdoba) y de 2,4% en la leche fresca.
“Este tipo de análisis permite reflexionar sobre la importancia de desarrollar transporte multimodal. Por ejemplo, la incidencia del costo de transporte es casi 8% del precio final para el azúcar, por la enorme distancia y el bajo precio del producto transportado. Una menor incidencia, por transporte multimodal, facilitaría que los transportistas de carga por camión trasladen todos sus costos al precio del servicio, con lo cual podrían mejorar todas las partes, incluyendo el propio empresario de autotransporte de cargas”, explica Utrera.
Arata agregó que el único responsable de resolver el tema es el Estado: “Y no lo decimos porque nos guste recurrir a él, sino porque la carga impositiva es enorme en todas las jurisdicciones”. A modo de ejemplo, apuntó que en Córdoba hay una doble imposición para los vehículos, la provincial y la municipal.
Arata sostuvo que otro gran tema pendiente es la mejora de la infraestructura concebida globalmente, no sólo la vial sino la ferroviaria y la explotación al máximo de la hidrovía. Entiende que el futuro pasa por el transporte multimodal “en el que cada sector se optimice en lo que le vaya mejor; el camión es complementario del resto”.
Carlos Musante, director técnico de la Cámara Empresaria de Operadores Logístico (Cedol), planteó que hay una alta inflación de costos (aunque alimentos y bebidas subieron al mismo nivel que el transporte) que está por encima de los valores de los últimos seis años y que, en el caso de la logística, los valores son diversos por la calidad de servicios.
Apuntó que “no hay muchas vueltas” con combustibles que ya subieron el 40 por ciento y la mano de obra que se incrementó el 40 por ciento. “El costo impositivo es entre 35 y 40 por ciento; sólo con esos tres elementos se alcanza entre el 80 y el 85 por ciento de los costos, que deben ser trasladados porque no hay espacio para ajustar márgenes de rentabilidad”.
El consultor explicó que hay varias soluciones que se pueden instrumentar; de manera coyuntural podría ser un subsidio con algún fin de desarrollo económico pero advirtió que en general deriva en problemas nuevos.
“Para mejorar la productividad –añadió- hay que mejorar rutas, ferrovías, construir centros de distribución eficientes, transformar la infraestructura entre inversión pública y privada, mejorar los puertos e incorporar el bitren que tiene resolución pero no reglamentación y que requiere de asistencia financiera para que los transportistas, golpeados por la baja del volumen, puedan renovar flota”.