Mejoran las perspectivas para la actividad económica

A fin de año comenzarán algunos síntomas pero recién se irán consolidando a comienzos del año que viene. No habrá crecimiento sino recuperación.

industriaLa consultora Ecolatina proyecta un incremento de la actividad económica entre 3 y 4 por ciento para el año que viene, cifra que aunque parece elevada no lo es tanto si se tiene en cuenta el impacto recesivo de las correcciones macroeconómicas de este año (caída del PBI en torno al 2%). La recuperación de la producción sería acotada ya que el PBI per cápita de 2017 no llegaría ni quiera a recuperar el nivel del año pasado, ubicándose 3% por debajo del máximo alcanzado en 2013.
Frente a este escenario, el desafío del gobierno es alcanzar un crecimiento sostenido en el mediano plazo. Aunque a esta altura del año es necesario una reactivación rápida de la demanda, no habría que perder de vista que aún faltan corregir desbalances macroeconómicos.
Quedan pendientes para 2018 numerosos frentes por corregir, entre los cuales destaca terminar de recomponer precios relativos minimizando los costos recesivos e inflacionarios.
El informe indica que luego de la “etapa de corrección” de los primeros meses del año, en el segundo trimestre el gobierno consiguió la “estabilización cambiaria y financiera” (la reapertura de la cuenta capital tras el acuerdo con los holdouts fue clave) pero no le alcanzó para recomponer la actividad, que de hecho profundizó su caída en el período. Acercándose al final del tercer trimestre, podríamos caracterizar estos últimos meses como de “estabilización de la actividad”, ya que los sectores productivos de mayor peso habrían frenado sus caídas.
Por caso, el Índice Construya, que releva la evolución de las ventas de las empresas líderes de la construcción, en el promedio julio-agosto se ubica 0,5% por encima del nivel del segundo trimestre en la medición desestacionalizada. Más optimista aún, los despachos de cemento evidencian un incremento del 6% en igual período, confirmando la incipiente mejora de la actividad de la construcción. De manera análoga, los índices privados que miden la evolución de la industria manufacturera muestran que incluso desde mayo la producción del sector detuvo sus caídas en la comparación destacionalizada, retomando en el margen un mínimo crecimiento (+0,5% promedio por mes).
En base a estos indicadores, las estimaciones de Ecolatina señalan que durante el tercer trimestre el nivel de actividad habría detenido las caídas (desestacionalizadas). Más aún, es muy probable que en los últimos tres meses del año se avizoren los primeros brotes verdes: pese a que en la comparación interanual del PBI continuará mostrando caídas, la economía volvería a trepar significativamente en la medición desestacionalizada durante el cuarto trimestre, dejando un arrastre estadístico levemente positivo para el 2017.
La recuperación de la actividad de los próximos meses vendrá fundamentalmente a través de dos frentes: el accionar del sector público, tanto por el lado del mayor gasto de capital (obra pública) como por los esfuerzos dirigidos a incrementar los ingresos de los sectores más vulnerables y los jubilados. Si a esto se le suma la leve recomposición del poder de compra de las familias (los salarios y gran parte de las prestaciones sociales se ajustan a la elevada inflación pasada, en un contexto de desaceleración del incremento de precios), el consumo de las familias volvería a crecer en la última parte del año.
De esta manera, en 2017 comenzaría con un entorno de mayor previsibilidad y recuperación de la demanda interna, el ingreso de capitales del exterior podría dirigirse a las inversiones productivas que el Ejecutivo ha intentado impulsar desde el comienzo de su gestión.
Sin embargo, Ecolatina indica que muchas de las correcciones económicas fueron parciales, y ello lleva a preguntarnos cuáles son los sectores que han quedado mejor posicionados. Por caso, dado que no se consiguió una mejora significativa del tipo de cambio real, es probable que sólo aquellos sectores transables que cuentan con ventajas comparativas muestren una mejor performance durante 2017.
Tal es el caso de la agroindustria, que además de haber sido favorecida por la quita de retenciones, mantiene buenas expectativas por los niveles de los precios internacionales (se destacan las subas de trigo y maíz proyectadas por el FMI).



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