Lapsus de Senestrari, mientras avanza reforma del Ministerio Público

El fiscal no pasa por su mejor momento. Su desempeño en casos resonantes deja mucho que desear y puso a un lado el decoro. Hace un par de días, mandó al ministro de Justicia Garvano a “lavarse la boca” en una red social, por sus opiniones sobre Zaffaroni. Tal como hizo cuando se ausentó de la lectura de la sentencia del “narcoescándalo”, eligió no enfrentar las consecuencias y borró la publicación.

Por María Viqueira
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2016-10-18_senestrariDesde el cambio de Gobierno, la continuidad de la procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, está bajo tela de juicio; en especial, por su explícito apoyo a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a su rol como protectora de los intereses del kirchnerismo, que quedó en evidencia cuando el Poder Judicial comenzó a avanzar en varios casos de corrupción.
A poco de asumir, el ministro de Justicia Germán Garavano le reclamó a la fundadora de Justicia Legítima que diera un paso al costado, un pedido que reiteró sin éxito a lo largo del año.
El macrismo dejó el tema en suspenso y esa pasividad fue cuestionada por los sectores que objetan su desempeño y alegan que el colectivo que lidera es ilegal.
Aunque el cargo de Gils Carbó es vitalicio, el plan para removerla se activó en agosto y avanza a paso firme. A principios de septiembre se constituyó la Comisión Bicameral que revisará su accionar, que quedó presidida por la diputada Graciela Camaño, del Frente Renovador, y Garavano reiteró que “sería sano institucionalmente” que se retirara.
El Poder Ejecutivo presentó un proyecto de ley que acota el poder del procurador y, aunque el oficialismo es minoría en la Cámara Alta, el acuerdo con el peronismo es un hecho.
La posibilidad de que su referente deje la función está alterando los ánimos de algunos integrantes de Justicia Legítima. Tal es el caso del fiscal cordobés Enrique Senestrari, que en un lapsus casi adolescente, vía Twitter, mandó al titular de la cartera de Justicia a “lavarse la boca”.
La reacción de Senestrari se dio a raíz de la opinión del funcionario de Cambiemos sobre el ex juez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni. Entrevistado para Infobae por Luis Novaresio, opinó que “el zaffaronismo le hizo muy mal a la Justicia penal”.
La frase generó la reacción del titular de la Fiscalía Federal Número 1, que arrobó al medio y al periodista para hacerles llegar su comentario. Luego, para empeorar la situación, borró su desafortunada publicación. Sin embargo, en la era digital es difícil volver atrás y circulan capturas de pantalla.
Senestrari no tuvo un buen año. Su hipótesis en el caso conocido como “narcoescándalo” fracasó estrepitosamente y cuando el Tribunal Oral Federal Número 2 virtualmente absolvió al ex jefe de la desaparecida División Drogas Peligrosas, Rafael Sosa, por los graves delitos que le enrostró, no estuvo en la sala de audiencias.
Eligió trasladarse al Vaticano y, así, evitó enfrenar el final de un proceso que “militó” sin descanso. Una actitud similar a la de borrar un tuit, pero un tanto más costosa para los contribuyentes.
A lo largo de más de 200 páginas, el tribunal describió una situación de orfandad probatoria y recordó que, pese a ello, Senestrari acusó y pidió hasta 15 años de prisión para algunos acusados, a quienes mantuvo encarcelados.
Luego apareció su “testigo estrella”, Juan Francisco “El Francés” Viarnes, en Paraguay.
Según el fiscal tuitero (que, de paso, fue quien lo dejó en libertad, pese a su pesado prontuario) era difícil hallarlo, ya que “no dejaba huellas ni pruebas” de sus movimientos. La afirmación es curiosa si se toma en cuenta que los seudónimos que el imputado usó para mantener actividad en Facebook eran conocidos por las fuerzas de seguridad y constan en otras causas en su contra.
Después, la Justicia provincial constató que las supuestas amenazas a la viuda de Juan Alós, una pesquisa conectada con el “narcoescándalo” y otro de sus pilares, no fueron tales. Además, su pobre desempeño en la causa CBI, que se derrumba, va quedando al descubierto con el correr de los meses.
Lejos de asumir una actitud autocrítica o serena, el fiscal se mantiene en los medios. Entre otras apariciones, denunció “operaciones” en su contra por la disfunción de un informe periodístico sobre una deuda bancaria que mantiene con una entidad de la Ciudad de Buenos Aires y hurtos en su despacho. Sin embargo, no hizo comentarios sobre su exabrupto con Garavano.
En las redes sigue activo en defensa de la procuradora; invita a participar de charlas organizadas por Justicia Legítima o comparte para sus seguidores las intervenciones de Carlos Gonella, el ex titular de la Procelac, actualmente procesado por prevaricato, por su deslucida actuación en la causa conocida como “la ruta del dinero K”.
El comportamiento de Senestrari trascendió hace tiempo lo relacionado al debate ideológico sobre el modelo judicial vigente y su desempeño, a juzgar por sus resultados, deja que desear.
Es posible que el representante esté preocupado. Ayer, con cambios, obtuvo dictamen el proyecto que reforma la Ley del Ministerio Público, con el que Cambiemos y sus aliados buscan acotar el mandato de Gils Carbó y darle amplias facultades de control a la bicameral del Congreso.
La iniciativa sería votada por la Cámara Baja el miércoles 26, mientras que el Senado se prepara para discutirlo en comisiones a partir de noviembre.
Según el nuevo articulado, el mandato del procurador general durará cinco años, con posibilidad de reelección por el mismo período. En ninguna de las cláusulas transitorias del dictamen se aclara qué sucederá con Gils Carbó, pero podría interpretarse que si la legislación se sanciona se iría el año que viene, siempre que la norma supere el test de constitucionalidad.
Sobre la posibilidad de que la funcionaria impugne los límites de su función, Camaño recordó que los legisladores, como representantes del pueblo y de las provincias, tienen “potestades para cambiar una ley”.



1 Comentario

  1. Flaca, la verdad que empece a leer la nota con el animo de informarme un poco, con lo que finalmente me encuentro con un rejunte de comentarios, rumores, chismes e inventos, lo cual es el ABC del periodismo Cordobes.
    1) si te pones a leer lo que dijo garavano (si asi lo pongo sin mayuscula xq no lo merece) es digno de alguien q no sabe lo q dice.
    2) si investigaras un poco verias porque el narcoescandalo tuvo el final q tuvo. podrias ver que dictamino bustos fierro en su momento dejando de lado los pedidos del Fiscal.

    un poquito te falta para ser periodista todavia, pero al menos te tomaste el trabajo de copiar y pegar algunas cosas q escuchaste o te contaron o leeiste en algun lado!!! mucha suerte.

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