Schiaretti y Mestre tuvieron su pax romana por Brochero

Invitados por el presidente Mauricio Macri, el Gobernador y el Intendente de Córdoba compartieron un almuerzo luego de la canonización del “cura gaucho”.

17-10-2016_roma_sandra_violino_y_vctorLos políticos argentinos atendieron en Roma. La peregrinación aérea hacia el Vaticano de referentes del establishment estaba marcada en la agenda como un hecho impostergable debido a la significación de la comunidad católica por la santificación del cura de Traslasierra; también, por la posibilidad de mantener contacto con el influyente Papa Francisco y, por supuesto, porque la mirada atenta de la sociedad se posaría durante este fin de semana en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.
El presidente de la Nación partió el viernes con su familia y la comitiva oficial compuesta por funcionarios de su gabinete; lo mismo hizo el gobernador Juan Schiaretti y, un día antes, el intendente de Córdoba, Ramón Mestre, quien viajó por su cuenta.
Quizás con el espíritu elevado para un momento histórico para la Iglesia Católica argentina, en especial de la provincia, los dirigentes cordobeses decidieron dejar en Córdoba sus diferencias políticas. Se refiere al delicado momento que atraviesan las relaciones personales entre Schiaretti y Mestre, que poco a poco va colándose en el plano institucional.
Lógico: hubiera sido un escándalo nacional si en un evento de paz y amor, los dirigentes hacían públicas sus diferencias. Se ajustaron al protocolo y actuaron como si nada pasara entre ellos. Los partidos que representan trabajan para tirarse con munición gruesa esta semana que recién comienza.
Contagiados por la santidad del cura gaucho, no sólo vivieron la ceremonia encabezada por el papa Francisco durante el alba romana. Compartieron un almuerzo en un reconocido restaurante de la capital italiana, Pierluigi. Degustaron pastas y vino el mandatario nacional y su familia; el gobernador y su esposa, Alejandra Vigo; los radicales Mestre y Oscar Aguad; el ministro de Turismo, Gustavo Santos; la canciller Susana Malcorra y los embajadores argentinos en Italia y el Vaticano.
De política se habló, aunque poco. Schiaretti y Macri conversaron sobre obras. Y el mismo diálogo se repitió entre el hombre del PRO y Mestre. Decíamos, la política pesada continuaba en Córdoba: mientras intendentes de Cambiemos se mostraron a favor de cerrar un acuerdo con el Ejecutivo provincial por fondos coparticipables, la UCR de Córdoba despotricaba por redes sociales.
“La intención de dividir a la oposición a fuerza de billetera es una práctica kirchnerista q creíamos desterrada. En Córdoba, está más vigente nunca”, publicaron en Twitter desde el Comité provincia.
Schiaretti, desde Roma, continuó en plan negador: “No tengo ningún roce con Mestre”. Es claro que no le causa simpatía la militancia que encabeza en responsable del Palacio 6 de Julio al exigir la retroactividad de la coparticipación a diciembre de 2015. Habrá que ver qué tensión soporta la cuerda, aunque la era del diálogo exige cumplir las formas. Y así sucedió en la bella Italia.

Repercusiones por Brochero

En Roma, Schiaretti invitó a “imitar” la obra de Brochero. “Es un día de mucha emoción para todos los cordobeses y los argentinos”, destacó sobre la ceremonia que presidió el Pontífice para elevar a los altares al primer santo nacido y muerto en el país, durante la que saludó a Francisco.
“Me dijo al fin tenemos un santo cordobés, con esa proverbial calidez humana que tiene el papa Francisco”, aseguró a la prensa Schiaretti, al referirse al encuentro que tuvo con el Obispo de Roma, del que participó también su esposa, la secretaria de Equidad y Promoción del Empleo, Alejandra Vigo.
“La canonización del cura Borchero es un hecho histórico. Tenemos el primer santo argentino, que es de nuestra tierra. Nuestro querido cura gaucho, que, como bien señala el Papa Francisco, es un pastor con olor a oveja que se preocupó por los más humildes, incluso dio su vida por los más humildes, porque él se enfermó trabajando por los que menos tienen”.
“San Brochero es una persona a imitar, que yo espero que inspire, no solo a los gobernantes, sino también a todos los argentinos”, pidió.



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