¡Gracias Aerosmith! Con “Gloria” total

El concierto de la banda de rock Aero-smith en cancha de Instituto dejó como saldo 650 mil pesos de alquiler y una noche a puro desenfreno. El primer ingreso del segundo semestre, por una acción del primero. “Walk this Way”, repiten desde la dirigencia.

Por Federico Jelic

2016-10-13_stylerLa dirigencia de Instituto seguro se abrazó y gozó al son de “Crying” y de “I Don’t wanna miss a thing” la semana pasada, cuando Alta Córdoba se vio inundada de rock and roll, quizás haciendo flamear la llama de algún encendedor como en los viejos tiempos nostálgicos (en realidad es más una metáfora porque el personal de seguridad no permite el ingreso de elementos inflamables). Aerosmith convocó a 25 mil espectadores en el Monumental “Juan Domingo Perón”, brindando un show de lujo para un escenario no acostumbrado a espectáculos artísticos, quedando a la altura. Y bueno, el primer recurso económico que ingresó a las arcas de la entidad en este segundo semestre, para la debutante gestión de Gastón Defagot no vino con alguna venta de jugadores o préstamo, sino por el alquiler del inmueble y de la cancha de fútbol a la legendaria banda de Boston (Massachusetts) y donde el mítico Steven Tyler al menos por una noche, fue hincha la “Gloria”.

Compromisos asumidos
Fue a principios de año cuando se firmó el convenio con las productoras, dejando sentado en actas de que el recital iba a tener lugar en cancha de Instituto, para octubre, y no en el Mario Kempes, escenario más propicio para el espectáculo. Ni siquiera el Orfeo Superdomo fue sondeado. Hay que ser claros: Como el gobernador de los cordobeses Juan Schiaretti se encargó de refrendar una y otra vez que el ex Chateau Carreras “es un estadio de fútbol”, hubo que buscar un lugar alternativo para recibir a Aerosmith en Córdoba. Y vale destacar que ya desde la Agencia Córdoba Deportes negociaban el arribo de la Selección Argentina por Eliminatorias Sudamericanas en el máximo coliseo cordobés, con las fechas casi superpuestas. Con menos de una semana, el terreno de juego no iba a quedar en condiciones en virtud de las exigencias FIFA y Conmebol. Y está claro que después de lo que dejó como saldo el trámite en marzo entre Argentina y Bolivia, con “patatal” e infaustos baños químicos desagotados dentro de la línea de cal, desde el Panal no querían afrontar nuevas recriminaciones.
En aquella oportunidad, el césped sufrió a Iron Maiden, a Maná y otros eventos. No se iba a improvisar. Entonces, Tyler antes del show ya imaginaba en el saludo inicial, omitiendo decir “Chau Mario Kempes” y memorizando el “Hola Instituto”.

650 mil pesos la noche
El acuerdo fue celebrado por la anterior gestión de Instituto, Ricardo Morellato, y después para mayo, un día antes del acto eleccionario que renovó autoridades, se les hizo firmar expresamente a los dos candidatos, Leonardo Limia y Gastón Defagot, un precontrato en donde se comprometían a respetar lo pactado con la productora que traería a Aerosmith a Córdoba. No hubo objeciones: y claro, por una noche, ingresarían a las arcas de la institución la suma de 650 mil pesos, valor del alquiler del estadio del “Glorioso cordobés”. Ingresos por merchandising, estacionamientos (barras bravas del club a cargo), expendio de bebidas y comidas, y seguridad no fueron cuantificados.
Entonces, los dos candidatos en ese entonces, ya se aseguraban un ingreso más que cuantioso sin haberlo gestionado. Solo hubo que tomar recaudos con relación al cuidado del suelo, con la ubicación del escenario y con la multitud que acompañó a la presentación de la banda de Tyler y Joe Perry en acción.
Y también hay que ser gratos con las medidas implementadas. Se exigieron desde la dirigencia la colocación de plásticos aireados con el espesor necesario en rigor de no lastimar el color del césped ni estropear la superficie del campo de juego. Fenólicos en todos los sectores, incluso en el escenario-proscenio, y el saldo fue satisfactorio.
A los tres días, Instituto recibió a Brown de Adrogué con una exhibición: 5 a 2 y pocos espacios deshilachados. Apenas en el área que da a espaldas a la “Máquina de escribir” se pudo apreciar algunos claros, aunque el balón rodó sin obstáculos. Una mala: quedó averiado un sector del alambrado perimetral desde la misma cabecera Norte, y al no contar con el plazo previsto de reconstrucción, la banda de los Capanga, que habitualmente se ubican en ese sector, fueron reacomodados en la platea queda a espaldas a la calle Sucre. Pero con la goleada y los tres puntos embolsados, nadie se acordó. “Walk this Way”, diría Aerosmith.
¿Habrá otros eventos artísticos musicales previstos en agenda para más adelante en Instituto? Vaya uno a saber. Será cuestión de encontrarle la vuelta a esta nueva alternativa para generar recursos, priorizando o no el estado del campo de juego. Pero bueno, fueron 650 mil pesos los que ingresaron a la billetera del club, cifra no despreciable en tiempos de demora del cobro del dinero prometido del “Fútbol para todos”.
De todas formas, quedaron todos conformes. Y no olvidar que en Buenos Aires son muy comunes esos escenarios mixtos, entre fútbol y rock. En River Plate tocaron desde AC/DC hasta Kiss y Metallica; en el estadio techado “Malvinas argentinas” de Argentinos Juniors subieron a escena Marilyn Manson y Megadeth; en Ferro Carril Oeste estuvo Iron Maiden; El estadio Ciudad de La Plata emocionó a todos con U2, Pearl Jam y Velvet Revolver; Vélez le dio lugar a todos casi, desde Iron Maiden a otros show locales, y fue inolvidable cuando Sepultura hizo una exhibición de las pesadas en cancha de Racing Club.
Y mientras el Mario Kempes siga siendo una de las alternativas más potables para albergar a la Selección Argentina, salvo que se tomen los recaudos suficientes, la cancha de Instituto aparece como firme opción. Por capacidad y aforo, supera a Orfeo y a Quality. Entonces, no será de extrañar que por Alta Córdoba otra vez podamos disfrutar de un espectáculo artístico de primer calibre. Como lo fue Aerosmith. “Linving on the edge” (“viviendo en el filo”) es la traducción de uno de los temas más populares de Steven Tyler y compañía. Como Instituto. Y quien quiera tocar, a ponerse con 650 lucas o más, dependiendo del evento. Satisfacción garantizada, eso sí.



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