Los ingresos fijos de la población cayeron 5,2% en lo que va del año

Si la inflación empieza a ceder como señalan los economistas, es probable que pueda haber una recuperación del poder adquisitivo en los últimos meses del año.

alimento-supermercadoLa inflación le ganó la carrera a los ingresos fijos de los argentinos. Un estudio de los economistas Marcelo Capello y Gerardo García Oro del Ieral establece que la masa de salarios, jubilaciones y planes sociales cayó 5,2% en lo que va del año. Las remuneraciones del primer semestre seubican, en términos reales, en un nivel semejante al de igual período de 2014.
La inflación reprimida existente a fin de 2015, por el retraso de tarifas y tipo de cambio, se tradujo en “inflación correctiva” en la primera parte de este año, fenómeno que comenzó a ceder en los últimos meses y que podría ayudar a revertir el deterioro del bolsillo hacia adelante.
Los economistas calculan que la masa consolidada de remuneraciones se incrementó un 31,3 % interanual en términos nominales en el primer semestre de 2016. Los salarios ponderan un 72,8 % en el total de ingresos, las jubilaciones un 16,8 % y los planes sociales un 10,4%.
El informe señala, respecto al nivel de empleo, que pese a la destrucción de unos 100 mil puestos formales a lo largo del primer semestre del año en base a estadísticas difundidas por el Ministerio de Trabajo de la Nación, la última referencia de Indec para el segundo trimestre muestra un aumento en términos netos de la cantidad de ocupados en poco más de 200 mil personas, en forma comparativa a igual período de 2015.
Los autores del reporte repasan la evolución de empleo y masa de ingresos en diferentes etapas; tras una recuperación en el 2015 la masa de ingresos fijos tuvo una caída interanual durante el primer semestre de 2016 del orden del 5,2%, alcanzando (en términos reales) niveles semejantes a los de 2014, en un contexto en el cual – para el primer semestre del año – el nivel general de precios tuvo un alza cercana al 38% en términos interanuales.
Por supuesto, las tendencias observadas en la masa de ingresos fijos tuvieron un correlato directo con la evolución del consumo interno en la economía. Por ejemplo, el índice de ventas de supermercados en términos reales (disponible hasta mayo en Indec) muestra una caída importante en el primer semestre de 2014 y ahora, en ambos casos consecuencia de la devaluación de la moneda local y en la actualidad sumado el efecto de la corrección de precios y suba de tarifas, tras un fuerte (e inviable) proceso de apreciación cambiaria previo.
Es decir, la variación de ingresos de 2016 puede ser explicada enteramente por la “inflación reprimida” existente a fin de 2015.
Si se consideran las últimas estadísticas laborales oficiales en las que la tasa de empleo pasó de un 41,5% de la población total en el segundo trimestre de 2015 al 41,7% en idéntico periodo de 2016, y se suma la expansión demográfica y el crecimiento en la participación laboral [la tasa de actividad informada pasó del 44,5% de la población total en el segundo trimestre de 2015 al 46% en igual periodo de 2016], los datos mostrarían un incremento en la población activa de 800 mil personas, de las cuales, 600 mil contribuyeron a engrosar el bloque de desocupados y otras 200 mil representaron el incremento en la cantidad de ocupados (en términos netos) observado en el periodo considerado.
Aún con estas cifras laborales, para este año, todos los componentes de masa de ingresos fijos de la población (salarial, previsional y planes sociales) tuvieron una tendencia contractiva en términos reales, un hecho que sólo pudo observarse en los últimos años durante el primer semestre de 2014.
En lo que respecta al componente de ingresos laborales, las subas de salario que resultaron acordadas en 2016 (para asalariados formales) rondaron un incremento nominal de entre un 29% y 38% en algunos casos, sin embargo la “inflación correctiva” acabó por superarlos, por lo que bajaron 6,3% con relación a idéntico período de 2015. Si, como dice el Indec, las personas con empleo aumentaron el 1,1% esa baja de ingresos sería del 5,2%.
En un escenario menos optimista, en el que el empleo haya tenido un retroceso semejante al de 2014, podría haber ocurrido una caída interanual en el empleo cercana al 1,8%, y en ese contexto, la masa de ingresos laborales durante el primer semestre del año se habría contraído en un 8,1% con relación al primer semestre de 2015.