Empresarios pidieron “políticas de consenso” para crecer

En la Convención de la Cámara Argentina de la Construcción plantearon la necesidad de una agenda común y advirtieron sobre el fuerte impacto de los impuestos en los precios de los productos.

ConstrucciónDirigentes empresariales reclamaron “consensos” para que la economía –y el país- despeguen. Fue el eje de las exposiciones en el inicio de la 64ª Convención de la Cámara Argentina de la Construcción. Avanzaron sobre las políticas que necesita la Argentina para lograr un sistema productivo integrado que garantice el bienestar de “todos”.
Esos aspectos fueron analizados ayer, en el comienzo del encuentro, por el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), Juan Chediak; el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Miguel Etchevehere; y el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Adrián Kaufmann Brea.
Esta semana, además de esta reunión empresaria, comienza hoy el 52 Coloquio Anual de IDEA, que reúne a los principales empresarios del país, con el foco puesto en la creación de empleo de calidad, para terminar con la pobreza que afecta a uno de cada tres argentinos. Mauricio Macri será la primera presencia presidencial luego de 15 años de ausencia.
En la convenció de la construcción, Chediak señaló que es “clave lograr una agenda de consensos, porque la economía tiene vasos comunicantes y es imposible que un sector pueda beneficiarse solo”. Dijo que “para poder construir esos consensos necesitamos saber hacia dónde vamos, y en ese sentido, hoy más que nunca, el mensaje de quienes dirigen el rumbo del país debe ser claro”.
“Las exportaciones en 2011 alcanzaron los 83 mil millones de dólares, y en 2015 apenas llegaron a los 57 mil millones, lo que marca que la falta de infraestructura para bajar los costos operativos de la logística del transporte comienza a frenar el crecimiento”, agregó.
Apuntó que si se exporta menos se genera déficit fiscal, “y eso perjudica a todos los sectores de la economía, porque si le va mal al agro esa situación complica a la industria y al comercio”. Planteó: “Si logramos bajar un diez por ciento el costo de la logística del transporte de la producción podemos aumentar un 30 por ciento las exportaciones” según marca un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Etchevehere sostuvo que “individualmente no se salva ningún sector” y puntualizó que por ese motivo “hay que fijar un rumbo en forma urgente y empezar a ayudar a todos los integrantes del sistema productivo a reconvertirse y ser más competitivo”.
Analizó que la demanda de alimentos es “clara en todo el mundo”, pero si la producción argentina, que es diez veces más grande que el consumo interno “no logra tener buenos caminos hacia los puertos, pierde eficiencia”.
“Las obras de infraestructura deben ser concebidas con un concepto integral que beneficie a todos los sectores –añadió-, y para lograr ese objetivo es necesario generar encuentros permanentes entre todos los sectores de la producción”.
Subrayó que para ser más competitivos no se puede seguir atados a cambiar el tipo de cambio como única medida para lograrlo, sino que “tenemos que empezar a ayudar a todos los sectores a que puedan acceder a nuevas tecnologías y formas de producción novedosas que abaraten los costos y que luego puedan ser trasladadas a otras empresas”.
Kaufmann Brea refirió que los costos operativos de la logística de un producto eran, históricamente, el 12 por ciento de su precio, y hoy ese valor varía entre 19 y el 23 por ciento, lo que marca que hay un tema en el que hay que trabajar en “forma urgente”.
“Las inversiones en infraestructura deben tener un fuerte criterio federal, porque ese es el único camino por el cual los beneficios llegan por igual a los productores de todo el país”, enfatizó.
El presidente de la UIA aclaró que también es necesaria una reforma tributaria, porque históricamente el valor de los impuestos de un producto oscilaba entre el 16 y el 19 por ciento y hoy alcanza al 27 por ciento en promedio.
Advirtió que, de los alimentos, el 41 por ciento del precio es impuesto y en las bebidas, el 51 por ciento: “Esos costos, que son elevados, terminan encareciendo los productos y en definitiva frenando el desarrollo de la economía”.
“Es necesario instrumentar un sistema de compras nacionales que funcione bien y que no favorezca a ningún sector en especial, porque el poder de compra del Estado sigue siendo determinante en el desarrollo de todos los sectores de la economía”, concluyó.



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