Monserrat politiza la discusión con el Panal

El conflicto gremial que enfrenta a los sindicatos del sector público con el gobierno provincial muestra su cara política. El secretario general de la UEPC acusó al schiarettismo de hacer seguidismo de Mauricio Macri.

Por Marcos Duarte

Telam Córdoba 22/09/2016 Los gremios estatales se movilizaron hoy en la ciudad de Córdoba en reclamo de la reapertura de las paritarias y también por la derogación de la ley provincial 10.333 que estableció una manera de calcular los haberes  previsionales. Juan Monserrat Secretario general de la UEPC 22/09/2016 foto Irma Montiel

La primavera trajo consigo una escalada de la protesta sindical centrada, principalmente, en el reclamo de reapertura de paritarias en el sector público. En sí misma, la discusión implica dos interpretaciones de la coyuntura nacional y provincial que, previsiblemente, ha desembocado en la exhibición de las posturas políticas de los actores en disputa.
Paradójicamente, la dirigencia gremial que aparece encabezando el reclamo ha sido, históricamente, cercana al justicialismo cordobés. De hecho, tanto la Unión de Educadores de la Provincia como el Sindicato de Empleados Públicos han aportado innumerables cuadros a los gobiernos provinciales de Unión por Córdoba. Por su parte, la estructura del oficialismo provincial mostró, en varias oportunidades, su predilección por los sectores que hoy conducen estos gremios.
José Pihen es actualmente legislador por el oficialismo y Juan Monserrat logró su reelección al frente del sindicato docente con un explícito apoyo del peronismo cordobés. Para completar la foto de familia, el ministro de educación Walter Grahovac fue un destacado dirigente de la UEPC durante gran parte de su vida.
Sin embargo, las interpretaciones de la realidad actual parecen haber abierto una grieta en este entramado histórico. Mientras el gobierno provincial se alinea explícitamente en el discurso que esgrime el gobierno nacional, la dirigencia sindical parece abrevar en el relato de los sectores afines al kirchnerismo.
A partir de esto, el inicio de hostilidades con munición política era una cuestión de tiempo. Walter Grahovac fue quien abrió el fuego. Luego de mostrarse sorprendido por la cantidad de paros que realizó el sindicato que supo conducir a pesar de haber firmado un acuerdo paritario a principios de año, cargó fuerte sobre la dirigencia de UEPC. “Es una cuestión política y son parte del festín de los últimos años y ahora todos estamos en el esfuerzo para salir adelante” dijo el ministro sin cortapisas en clara referencia a las simpatías kirchneristas de los dirigentes gremiales.
No le faltan razones. Juan Monserrat fue un activo animador de la candidatura de Daniel Scioli en la última elección presidencial y su antecesora, Carmen Nebreda, fue diputada nacional por el Frente para la Victoria en el año 2009. Además, el actual secretario general de la UEPC se encuentra alineado a nivel nacional con la CTA kirchnerista que conduce Hugo Yasky y que hoy presiona a la recientemente electa conducción de la CGT para que convoque a un paro nacional.
Previsiblemente, la contraofensiva de Monserrat no tardó en llegar y apuntó a la sensibilidad del justicialismo cordobés. “El ministro de Educación en primer lugar es ministro del gobierno de Schiaretti, el cual ha abjurado una fe religiosa al programa de Macri. Espero que se sostenga porque cuando se venga abajo no sólo se vendrá abajo el gobierno de Macri sino que también el peronismo de Córdoba”, disparó el dirigente sindical en declaraciones a radio Universidad.
Además, el secretario general de la UEPC lanzó un desafío en forma de expresión de deseo. “Me gustaría preguntarle a los peronistas de Córdoba qué piensan de este alineamiento y que va a suceder cuando se derrumbe”, dijo poniendo la mira en las bases del oficialismo provincial.
En el mismo sentido, atacó al gobierno nacional y provincial al mismo tiempo. “Los niveles de endeudamiento que está teniendo el país van a hacer chocar a la Argentina”. Se afirmó en la crítica preferida por los sectores cristinista: “Si uno pierde puestos de trabajo, pierde mercado interno, pierde capacidad de compra de los sectores con ingresos fijos, evidentemente el nivel de actividad económica cae y obviamente el nivel de recaudación de las provincias también cae”.
El intercambio de acusaciones llega en un momento donde las posturas del gobierno provincial y la de los sectores sindicales se encuentran sumamente alejadas. Mientras Juan Schiaretti se muestra inflexible con el reclamo de reiniciar la discusión salarial y se limita a evaluar la posibilidad de un bono, el gremio docente acaba de ratificar la convocatoria a un nuevo paro para el 19 de octubre. Todo hace pensar que la temperatura seguirá en aumento.



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